2 de octubre de 2020 | Actualizado 17:43

La red catalana de carreteras se acerca a la normalidad tras finalizar las protestas

Aún se constatan ciertas congestiones, pero el flujo de circulación está volviendo progresivamente a la normalidad, según constata Trànsit
Fenadismer

La red viaria catalana ha normalizado de manera progresiva su circulación tras la finalización de las protestas de Tsunami Democràtic esta mañana. No obstante, aún se constatan congestiones y circulación intensa en la autopista AP-7 a la altura de La Jonquera, debido a las labores de limpieza que se están llevando a cabo. Ante esta situación, la Generalitat de Catalunya ha levantado de manera temporal la restricción de circulación de vehículos pesados por la carretera N-II, concretamente en el tramo que discurre entre La Jonquera y Fornells de la Selva (Girona). Según esta prohibición, los vehículos de más de 26 toneladas y con cuatro o más ejes deben circular por autopistas, bajo sanciones de 500 euros.

Desde el pasado lunes se han producido bloqueos en la frontera con Francia en la AP-7, que ha permanecido cerrada durante más de 30 horas; así como en la N-II. Estas vías conforman el principal nudo para la movilidad de mercancías por carretera entre España y la Unión Europea (UE), con un tráfico aproximado de 20.000 camiones diarios. A esto ,se le sumaron las protestas para apoyar las movilizaciones independentistas catalanas en el paso fronterizo por Irún (País Vasco), en la autopista AP-8, donde se llegaron a registrar hasta 16 kilómetros de retenciones.

Ante esta situación, las asociaciones de transportistas de todo el Estado han mostrado su rechazo ante la pasividad del Gobierno central y de la Generalitat de Catalunya. Según datos de la Asociación del Transporte Internacional por Carretera (Astic), los bloqueos derivados de la sentencia del ‘procés’ han provocado pérdidas por más de 100 millones de euros de pérdidas directas para el transporte por carretera, a lo que se le suma una estimación total de 500 millones de euros en perjuicios provocados a las empresas de transporte y el resto de sectores productivos afectados.