30 de enero de 2020 | Actualizado 22:06

El mal estado de las carreteras genera un sobrecoste económico y de emisiones al transporte

Un informe de la Asociación Española de Carretera constata que los vehículos pesados consumen 2,2 litros extra por cada 46 kilómetros en malas condiciones
Mercedes Benz Trucks

Circular por carreteras en mal estado supone a la industria del transporte de mercancías un sobrecoste de 2,2 litros por cada 46 kilómetros recorridos para un vehículo pesado, según la Asociación Española de Carretera (AEC). Las pruebas han sido realizadas en colaboración con la plataforma Ponle Freno y el fabricante Mercedes Benz, con un vehículo Actros 1846 del año 2017. Según ha asociación, el 53% de la red viaria española, o unos 53.500 kilómetros, presenta “deterioros estructurales y superficiales importantes en el pavimento” que, de no corregirse, podrían dificultar los objetivos climáticos del Gobierno. 

En el caso de los vehículos ligeros, este mismo recorrido representa un sobrecoste de casi medio litro. De esta forma, la suma de ambas cifras representa “cerca de 600 millones de litros que cada año se consumen de más como consecuencia del deterioro del asfalto”, seguía AEC. En este sentido, la asociación ha puntualizado que “eso no es todo: circular por una carretera en mal estado también compromete la seguridad, desgasta los neumáticos, entorno del 2% en los vehículos pesados, y puede provocar otros daños en el vehículo”.

Por otra parte, el informe también ha concluido que pavimentar de nuevo la mitad de la red de carreteras españolas permitiría ahorrar 1,6 millones de toneladas de CO2 al año, al sumar los vehículos pesados y ligeros. Este dato equivaldría, según ha explicado, a “lo mismo que emite todo el tráfico de la ciudad de Madrid durante ocho meses”. En este sentido, la AEC también ha explicado en un comunicado que “acometer la repavimentación de las vías durante los próximos diez años exigiría una inversión de 330 millones de euros anuales y reduciría las emisiones del CO2 el 6%, el equivalente a lo que absorberían 120 estadios de fútbol llenos de pinos durante una década”.