28 de noviembre de 2020 | Actualizado 18:46
Presentación del estudio monográfico | Cámara de Comercio de Barcelona

La red viaria sufre el mayor déficit de inversión estatal de las infraestructuras catalanas

La Cámara de Comercio de Barcelona asegura que el Estado no ha ejecutado una cuarta parte del presupuesto en infraestructuras

El sistema viario estatal en Catalunya sufre el mayor déficit de inversión en infraestructuras del Estado en Catalunya, según el último estudio de la Cámara de Comercio de Barcelona. “A pesar de concentrar el 15% del tráfico de vehículos pesados, recibimos solo el 9% de estas inversiones”, ha asegurado el presidente de la cámara, Joan Canadell. A esto, el presidente de la comisión de Infraestructuras de la Cámara de Comercio de Barcelona, Josep Mateu, ha añadido que “las infraestructuras más estratégicas para nuestra economía están prácticamente paralizadas”. Con una suma de 208,3 millones de euros de media entre 2013 y 2017, la inversión anual por vehículo pesado es de 0,08 euros, lo que sitúa a Catalunya en la undécima comunidad autónoma en cuanto a inversión y la aleja de la media española de 0,13 euros por camión.

“Las obras de la N-2 en Girona y la N-340 en Tarragona no avanzan y hemos tenido que habilitar en esta última medidas de urgencia, derivando a los camiones por la autopista, para reducir la siniestralidad”, ha añadido Mateu. “Son las carreteras de la vergüenza, porque son, posiblemente, las que tienen un mayor volumen de tráfico de todo el Estado”. Asimismo, el estudio ha señalado que el coste económico de las congestiones en los accesos de Barcelona se estima en 690.000 euros al día o 169 millones al año, lo que representa un incremento del 23% respecto a los niveles de 2016. “Cada día 320.000 personas se ven afectadas por estas congestiones”, ha manifestado Canadell.

“A pesar de concentrar el 15% del tráfico de camiones, recibimos solo el 9% de inversiones”
Joan Canadell Presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona

El informe de la entidad también ha considerado otras infraestructuras básicas para el transporte de mercancías, como los puertos, donde el desequilibrio es algo menor que en el caso de la carretera. Los complejos portuarios catalanes canalizan el 18% del tráfico estatal de mercancías por vía marítima, pero recibe el 15,7% de la inversión, con una suma de 60 millones de euros de media entre 2013 y 2017. Estos datos equivalen a una inversión anual de 0,64 euros por tonelada en Catalunya, mientras la media en España es de 0,72, lo que la sitúa séptima en el ranking. “La falta de accesos viarios y ferroviarios en los puertos de Barcelona y Tarragona afectan a la competitiva de nuestras empresas exportadoras”, ha asegurado el presidente de la Generalitat de Catalunya, Quim Torra.

De manera global, la Cámara de Comercio de Barcelona ha señalado que el Estado ha dejado de ejecutar 8.000 millones de euros en el periodo de 2001 a 2018, una cuarta parte de la inversión presupuestada, cuyo impacto económico se estima en el 3,3% del PIB y 111.500 puestos de trabajo. “Denunciar estos incumplimientos es un elemento de justicia social”, ha afirmado Torra. “El déficit de inversión en infraestructuras es un déficit de competitividad para las empresas”.

“El déficit de inversión en infraestructuras es un déficit de competitividad para las empresas”
Quim Torra President de la Generalitat de Catalunya

Concretamente, entre 2001 y 2012, se ejecutó en infraestructuras de transporte el 16,5% de la inversión regionalizada, mientras que el porcentaje desciende al 12% en la salida de la crisis, entre 2013 y 2018. No obstante, en 2018 el grado de ejecución ha sido del 54%, una de las cifras más bajas de la serie histórica. En este sentido, desde la cámara han recordado que la recaudación impositiva del Estado en Catalunya entre 2014 y 2018 ha sido del 19%. “Es como si uno de cada cuatro años no se invirtiese nada”, ha ejemplificado Canadell.

“Tenemos que aprovechar la posición privilegiada de Catalunya para mejorar el puerto, potenciar la conexión ferroviaria con Francia, ampliar el aeropuerto y hacer más grande nuestra zona logística”, ha manifestado, por su parte, Mateu. “Es necesario para aumentar las exportaciones y mejorar las conexiones con Europa y con el Corredor Mediterráneo, así como para atraer empresas y inversiones extranjeras”.

INVERSIONES PARA 2030
El estudio ha señalado que Catalunya requiere una inversión de 45.000 millones de euros hasta 2030 para eliminar este déficit de infraestructura y converger con los niveles europeos. Según el informe, en Catalunya se localiza el 15,7% del stock de capital en infraestructuras del conjunto de España y, para eliminar el déficit acumulado, la inversión bruta tendría que ascender a 3.800 millones de euros anuales en el periodo. En este sentido, la media de inversión bruta anual entre 2001 y 2013 entre el Estado, la Generalitat, el sector local y el empresarial ha sido de 2.576 millones de euros. De estos, los proyectos prioritarios requerirían de un presupuesto estimado de 15.200 millones de euros.

En cuanto a la inversión estimada en la red ferroviaria de mercancías, la cámara ha tenido en cuenta diferentes ejes: el Corredor Mediterráneo, con la construcción de una línea dedicada para las mercancías, con doble vía y ancho internacional, conectada con los puertos de Barcelona y Tarragona; la instalación del ancho internacional en los tramos entre Castellbisbal, Martorell, Tarragona y Castellón; la adaptación al ancho internacional de los tramos de línea convencionales que no transporten pasajeros de larga distancia, como el Corredor del Ebro y Figueres-Portbou; o nuevas terminales intermodales.

En este sentido, el estudio ha concluido que “Catalunya pierde posiciones en el reparto de la inversión estatal, a pesar de ser una de las economías que ha liderado la recuperación gracias al impulso exportador y turístico, dos sectores intensivos en el uso de infraestructuras de transporte”. Por ello, ha advertido que “si no se garantiza una distribución de la inversión según criterios de eficiencia y de demanda, se perjudica en el medio plazo a la competitividad y a la posibilidad de aumentar el potencial de crecimiento económico del territorio”.