29 de noviembre de 2020 | Actualizado 14:08
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El Port de Barcelona navega hacia su descarbonización

El puerto de Barcelona navega hacia su descarbonización

Uno de los mayores retos a los que se enfrenta en la actualidad la Autoridad Portuaria de Barcelona es lograr el difícil equilibrio entre sostenibilidad, competitividad y crecimiento. La descarbonización es un desafío para todos los complejos portuarios y, muy especialmente, para aquellos que conviven en entornos urbanos. En este sentido, el puerto catalán lleva más de dos décadas trabajando para minimizar el impacto de sus actividades en cuanto a calidad del aire, agua y suelo se refiere. “El compromiso para actuar de forma ambientalmente responsable es compartido por todos los trabajadores que integran la organización y abarca todas las acciones, tanto las operaciones comerciales como aquellas que lleva a cabo la propia autoridad portuaria”, ha asegurado el director de Medio Ambiente del puerto, Jordi Vila.

ACTUACIONES ESTRATÉGICAS

“Entre las actuaciones que impulsamos para reducir las emisiones contaminantes de gases y partículas en suspensión, destaca la decisión que hemos tomado de electrificar progresivamente nuestros muelles”, ha señalado Vila. Con una inversión de más de 60 millones de euros, la conexión eléctrica de los buques ahorrará las emisiones de motores auxiliares durante la escala en puerto. De esta forma, la autoridad portuaria estima que se reducirán en un 51% las emisiones de óxidos de nitrógeno y en un 25% las de partículas en suspensión en 2030.
El puerto ya ha cursado la solicitud a Red Eléctrica Española para disponer de una tensión de 220 kilovatios con la que llevará a cabo la electrificación, que se iniciará en muelles donde atracan los ferris y cruceros, en un plazo de ocho años. En esta línea, una de las formas de dar respuesta a la demanda de electricidad de los buques, así como a toda la operativa portuaria, es el proceso de transición energética basado en energías renovables que el puerto estudia. Ya sea mediante sus propias instalaciones como en las de terminales u operadores que en ella operan, es un proceso destinado a subministrar por energías alternativas otras fuentes utilizadas actualmente. Se estima que el potencial generador en energía fotovoltaica y eólica en la zona podría ser superior a los 100 megavátios pico de potencia.

La trayectoria

Otra de las principales estrategias de la autoridad portuaria en materia de sostenibilidad es la promoción de combustibles de cero emisiones de carbono para barcos, vehículos pesados y maquinaria. “Será un eje clave en el proceso de descarbonización y para cumplir los objetivos de reducción de emisiones que ha fijado la Unión Europea (UE) y la Organización Marítima Internacional (OMI) de cara a 2030 y 2050”, ha señalado Vila.
Concretamente, el gas natural licuado (GNL) permite eliminar las emisiones de óxidos de azufre (SOx) y de partículas en suspensión (PM) y sus emisiones de óxidos de nitrógeno (NOX) son un 80% inferiores a las del gasóleo y el fueloil, según datos de la autoridad portuaria. El complejo catalán está potenciando en la actualidad actuaciones como la instalación de gasineras o la adaptación de los camiones a gas natural licuado. Además, lleva a cabo un programa de bonificaciones ambientales para barcos más limpios y para empresas concesionarias que se doten de un sistema de gestión medioambiental, que apliquen buenas prácticas ambientales y que inviertan en mejoras para reducir el impacto de sus operaciones en el medioambiente.
Además, el puerto pone a disposición de sus clientes y de los agentes de la cadena logística la Ecocalculadora, una herramienta que calcula las emisiones de CO2 de las rutas de transporte y ayuda a diferenciar las más eficiente desde el punto de vista medioambiental. “La idea es que los operadores estén cada vez más interesados en conocer las externalidades ambientales de sus operaciones para integrarlas en la toma de decisiones sobre las rutas de transporte que utilizan”, ha explicado Vila.

ADHESIONES Y CERTIFICACIONES

La estrategia medioambiental del puerto abarca distintos planes, como el de mejora de calidad del aire, que se aplica desde 2016 y reúne un total de 53 acciones agrupadas en nueve líneas de trabajo. Estas incluyen el control de emisiones, la potenciación del transporte ferroviario y del short sea shipping o el desarrollo de movilidad sostenible del conjunto de empresas situadas en el puerto, entre otros. Además, la autoridad portuaria también dispone de un plan de sostenibilidad alineado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Naciones Unidas. Este plan se aplica a nivel de toda la comunidad portuaria también desde 2016, y las empresas voluntarias pueden adherirse a él para reportar cómo actúan y responden a las expectativas de los grupos de interés en materia de sostenibilidad económica, social y ambiental.
Asimismo, el puerto forma parte de diferentes iniciativas internacionales como el World Ports Climate Action Plan (WPCAP), donde lidera el grupo de trabajo Power-to-Ship para fomentar la electrificación de los muelles en puerto. En este sentido, también forma parte de otros grupos de trabajo enfocados a desarrollar combustibles de cero o bajo contenido en carbono. Por otro lado, en 2014 el Port de Barcelona puso en marcha el proyecto BCN Zero Carbon. Se trata de una iniciativa que busca neutralizar las emisiones de gases de efecto invernadero en el paso de las mercancías por el puerto. Concretamente, esta consiste en inventariar las emisiones GEI de las actividades para reducirlas y compensar las que no puedan ser minimizadas. “En unos años el puerto será neutro en emisiones GEI para el tráfico de mercancías movidas por contenedor y vehículos en su área de acción”, ha asegurado Vila.

ESTACIONES AMBIENTALES

En cuanto a certificaciones se refiere, la autoridad portuaria ha renovado recientemente las tres con las que cuenta su sistema de gestión ambiental. Se trata de la certificación ISO 14001, para minimizar el impacto en el entorno, prevenir la contaminación y desarrollar una mejora continua de su gestión ambiental; la certificación Ports Environmental Review System (PERS), un estándar ambiental específico para puertos europeos creado por la European Sea Ports Organization (ESPO); y la inscripción en el registro voluntario de la Unión Europea Reglamento Comunitario de Ecogestión y Auditoría (EMAS), que reconoce a las organizaciones que han implantado un sistema de gestión medioambiental y han adquirido un compromiso de mejora continua mediante auditorías independientes. Además, el puerto ha sido recientemente galardonado con el premio EMAS 2019.
“La primera vez que nos certificamos con la ISO 14001 fue en el año 2014; el EMAS lo tenemos desde esa misma fecha y el PERS, desde 2017”, ha especificado Vila. “El hecho de que tengamos un sistema de gestión ambiental reconocido por los estándares EMAS y PERS es un reflejo de la consolidación progresiva de los temas ambientales en las tomas de decisiones en nuestra gestión diaria y en la planificación futura, así como también un reconocimiento de nuestra política medioambiental”.