29 de noviembre de 2020 | Actualizado 12:01

El puerto de Ferrol trabaja en tráficos alternativos para paliar el descenso del carbón

El tráfico en las instalaciones gallegas ha decrecido el 18,6% al término de 2019, en gran parte, producto de la caída del carbón
Autoridad Portuaria de Ferrol

La Autoridad Portuaria de Ferrol-San Cibrao ha cerrado el año 2019 con un retroceso de su actividad del 18,6% debido a la aceleración de la transición energética, lo que incide especialmente en su tráfico de carbón. La institución portuaria ha señalado que estos resultados están en línea de lo previsto en su plan de empresa, que actualizó a la baja en el mes de septiembre. Las empresas que han operado en los muelles de la infraestructura han movido en los últimos 12 meses unos 11,15 millones de toneladas de mercancías frente a los 13,7 millones del ejercicio anterior. 

En este sentido, la autoridad portuaria trabaja en la búsqueda de tráficos alternativos “que permitan invertir la tendencia, al tiempo que reclama de nuevo que se favorezca el desarrollo de las industrias electrointensivas y que se lleve a cabo un cambio de modelo económico ordenado, justo y no lesivo para los intereses del área de influencia”. Las empresas instaladas en Ferrol y San Cibrao han alcanzado el objetivo fijado el pasado verano, el cual suponía el descenso de 2,7 puntos porcentuales respecto a la media de actividad de este siglo y bajar 18,6 en comparación con los datos registrados en 2018. 

Las empresas instaladas han alcanzado el objetivo de descender el 2,7% respecto a la media

En cuanto a los tráficos, las mercancías generales se han mantenido en niveles similares a los de 2018 (+0,9 %). Por su parte, los graneles líquidos han experimentado un avance del 6%, mientras que los sólidos han caído el 24,7%. Asimismo, han dado un paso atrás los avituallamientos, los tráficos interiores, los transbordos y la pesca. El ránking de mercancías de 2019 lo encabeza la bauxita, con 3,9 millones de toneladas movidas, seguida por el carbón, con 2,1 toneladas, ambas desestibadas entre enero y junio. 

Entre los diez grandes tráficos, en términos relativos, las mejores evoluciones las presentan la madera, el fueloil, los aceites, la chatarra y el GNL, con subidas, respectivamente, del 34%, del 18,6%, del 15,3%, del 7,6% y del 6,3 %. En el resultado del ejercicio, ha destacado igualmente el comportamiento tenido por la mercancía contenerizada, la cual se ha disparado el 116,3%, hasta alcanzar las 95.506 toneladas. Este progreso es fruto de la entrada en servicio, en junio de 2018 en el puerto exterior, de una línea regular internacional de contenedores. 

La actividad de Ferrol y San Cibrao han estado históricamente vinculados al mercado energético

Respecto a la transición energética, la autoridad portuaria ha subrayado “pagar por las condiciones de mercado y regulatorias que atraviesa Europa”. Este fenómeno ha afectado a la generación de energía con carbón en España, donde las industrias electrointensivas también sufren problemas de competitividad. “Esto ha condicionado sobremanera la actividad en los muelles de Ferrol y San Cibrao, históricamente vinculados a la energía”, han apuntado. De hecho, el balance de 2019 se explica reparando únicamente en lo que descendieron los movimientos de carbón, en el que ha pasado de transportar 4,7 millones de toneladas a 2,1 millones, el 54,3 % menos, una caída del 6,5%la de bauxita y el 2,6% menos de alúmina.

LA PUESTA EN MARCHA DE LA DIVERSIFICACIÓN DE TRÁFICOS 
Para solventar esta problemática, la autoridad portuaria inició hace años una política de diversificación de tráficos entre la que destaca la inauguración de la línea regular de contenedores del grupo CMA CGM desde la terminal de Yilport en el enclave gallego. Ha emprendido igualmente inversiones para mejorar la conectividad y competitividad de sus instalaciones, como la construcción del acceso ferroviario a los muelles exteriores de Ferrol, obra actualmente en ejecución. Asimismo, apoya proyectos clave en el nuevo modelo económico, mayormente, la creación del gran hub de GNL del noroeste ibérico. Además, ha activado recientemente en la dársena de Prioriño de un puesto de inspección fronteriza (PIF), un servicio que permitirá la captación de mercancías de origen animal destinadas al consumo humano que provengan de países de fuera de la UE. En el corto plazo, no obstante, la Autoridad Portuaria aguarda para 2020 una nueva caída de actividad, algo ya previsto en el plan de empresa de la institución.