25 de septiembre de 2020 | Actualizado 14:40

El Ayuntamiento de Barcelona se equivoca en el cálculo de emisiones ligadas al puerto

La Autoridad Portuaria de Barcelona acusa al equipo municipal de manipular los datos y reclama una rectificación pública

La Autoridad Portuaria de Barcelona ha acusado al Ayuntamiento de Barcelona de manipular los datos que he hecho públicos, en los que imputaba a la actividad portuaria un total de 5,3 millones de toneladas en emisiones de CO2. Según los cálculos del puerto catalán, las emisiones de CO2 directas e indirectas de su actividad representan 315.000 toneladas anuales. En este sentido, la autoridad portuaria ha criticado la metodología utilizada por el equipo municipal, pues ha incluido en el cómputo los viajes que realizan en sus rutas marítimas internacionales los barcos de contenedores, ferris y cruceros que han operado en sus instalaciones alguna vez durante un año.

“Nos atribuye las emisiones que un barco portacontenedores emite, por ejemplo, cuando cruza el Canal de Suez o cuando escala en los puertos de Extremo Oriente”, ha remarcado. “Ningún método de cálculo riguroso puede atribuir a un solo puerto las emisiones de toda la ruta que hacen los barcos”, ha manifestado la autoridad portuaria.

Ante esta situación, el puerto ha pedido al ayuntamiento que rectifique y ha recordado que «está poniendo en cuestión una actividad que genera 41.000 puestos de trabajo y el 1,7% del PIB de Catalunya”. Según sus cálculos, del total de emisiones de CO2, 215.000 toneladas provienen de los barcos, incluyendo las derivadas del fondeo, maniobra y estancia de las naves en el puerto; unas 80.000 toneladas del consumo eléctrico de las instalaciones; y las 20.000 toneladas restantes de las emisiones de vehículos, maquinaria de terminal e industria. Asimismo, la autoridad portuaria ha reprochado que el ayuntamiento les impute las emisiones de todas las cadenas logísticas y de transporte internacional donde intervienen barcos que han realizado escala en sus instalaciones. A este respecto, ha puntualizado que el 6,3% de las emisiones que el consistorio ha atribuido a actividades portuarias “serían las emisiones de CO2 reales imputables”.

El equipo municipal ha imputado al puerto todas las emisiones de la ruta de un buque con escala en Barcelona

El puerto ha aprovechado la ocasión para reiterar su compromiso con la sostenibilidad medioambiental, económica y social. En este sentido, ha recordado su apuesta por el short sea shipping, que según sus datos ha permitido reducir en el 76% los impactos negativos del transporte de mercancías respecto a la carretera. Además, ha recordado su participación desde 2014 en el proyecto BCN Zero Carbó, según el cual realiza un inventario de las emisiones de gases de efecto invernadero de las actividades portuarias, las reduce y compensa aquellas que no puede eliminar, con el objetivo de ser neutro en emisiones. Otras iniciativas pasan por la electrificación de sus muelles, la generación de energía renovable fotovoltaica y eólica, la promoción de combustibles alternativos, el impulso a los cruceros de puerto base o la construcción de nuevos accesos ferroviarios, entre otros. “Buscamos reducir el 50% de las emisiones gases de efecto invernadero directos e indirectos para 2030”, ha puntualizado.

SOSTENIBILIDAD AEROPORTUARIA
Por su parte, el Aeropuerto de Barcelona-El Prat también ha reaccionado ante las exigencias del ayuntamiento. “Estamos por debajo de los límites legales de emisiones y nos situamos por encima de la media europea en todos los controles que tenemos, tantos propios como a los que nos somete la Generalitat, y la idea es llegar a la neutralidad en 2030”, ha asegurado. Asimismo, ha recordado que el aeropuerto dispone de estaciones de red de prevención de la contaminación de la Generalitat y que «nunca han registrado emisiones por encima de los valores permitidos”.

«Toda la energía que se consume en el aeropuerto es de origen renovable», han defendido desde Aena

En cuanto a las líneas de acción que el ayuntamiento barcelonés quiere promover, el aeropuerto ha asegurado que algunas se encuentran ya en una fase avanzada: “En estos momentos, toda la energía que se consume en el aeropuerto es de origen renovable, como así lo prevé el contrato de Aena», ha puntualizado. El complejo aeroportuario ha aprovechado la ocasión para destacar otros proyectos en el ámbito de la sostenibilidad en los que trabaja, como la instalación de puntos de recarga eléctrica en los parkings de pasajeros y empleados, con 50 puntos en una primera fase que se pondrán en marcha a principios de este mismo año.

Otras acciones pasan por la renovación de instalaciones de climatización en la terminal T2 para mejorar su eficiencia, que se hará efectiva a finales de año; la reducción de las emisiones de los aviones en tierra mediante la disminución del tiempo de espera en la cabecera de pista; la migración a la tecnología LED en las terminales; o el impulso a una movilidad más sostenible de los empleados de Aena. Además, ha recordado que los contratos de handling en el complejo aeroportuario contemplan un equipamiento completamente eléctrico.