22 de octubre de 2021 | Actualizado 13:35
Directivos de ICL y autoridades durante la visita institucional a la nueva terminal en el puerto de Barcelona | ICL

ICL trasladará la operativa a su nueva terminal del puerto de Barcelona en primavera

Las nuevas instalaciones de ICL multiplican por cuatro la capacidad de carga de la infraestructura actual de la compañía en el puerto de Barcelona

La actividad de las instalaciones actuales de ICL en el puerto de Barcelona, ubicadas en el muelle del Contradique, se trasladará a la nueva terminal de la compañía la próxima primavera. La nueva infraestructura, en la que la compañía israelí ha invertido 77 millones de euros, permitirá multiplicar por cuatro la capacidad de carga de la actual. Por tanto, se pasará de las 800.000 toneladas a los cuatro millones.

Las previsiones apuntaban que la nueva terminal de ICL estaría lista el pasado mes de noviembre. Sin embargo, se han producido algunas demoras en la finalización del proyecto situado en el muelle Álvarez de la Campa. Las instalaciones disponen de dos hangares, una dedicado a la potasa y el otro a la sal. En la terminal actual, ICL únicamente opera con potasa. Para la salida de la sal por vía marítima, la compañía ha utilizado hasta ahora el camión para transportarla hasta los puertos de Vilanova y Tarragona. De los dos nuevos hangares, el de potasa dispondrá de algo más de capacidad, 120.000 toneladas, que el de sal (100.000 toneladas).

77 millones de euros

ICL ha invertido 77 millones de euros en su nueva terminal del puerto de Barcelona, cifra a la que debe añadirse la realizada por la de la autoridad portuaria

En la visita institucional realizada a uno de los hangares de la nueva terminal, la presidenta de la Autoridad Portuaria de Barceleona, ha aprovechado, además de agradecer la apuesta de ICL, para poner en valor la inversión realizada por el puerto. Básicamente, ha explicado Conesa, los fondos de la autoridad portuaria se han destinado a ampliar el calado del muelle hasta los 14 metros “para acomodar buques de hasta 70.000 toneladas que permitan optimizar la exportación” de la sal y la potasa.

También el consejero de Territori i Sostenibilitat de la Generalitat de Catalunya, Damià Calvet, ha felicitado a la compañía israelí por la inversión en el puerto de Barcelona. Calvet ha ha añadido que el Ejecutivo catalán “está absolutamente comprometido” en apostar por este tipo de proyectos, que mejoran la sostenibilidad de la huella medioambiental de la actividad humana y generan riqueza al territorio. En idénticos términos se han referido tanto el consejero delegado de ICL, Raviv Zöller, y el presidente y consejero delegado de ICL Iberia, Carles Alemán.

LA APUESTA DE ICL POR EL FERROCARRIL
La nueva terminal de ICL en el puerto de Barcelona dispone también de un enlace ferroviario con cuatro vías de 450 metros en ancho métrico. La puesta en marcha de la nueva infraestructura redundará en un mayor uso del transporte ferroviario por parte de la compañía, que ha firmado un acuerdo con Ferrocarrils de la Generalitat (FGC) para llegar a operar hasta cuatro trenes diarios los siete días de la semana entre el puerto de Barcelona y sus minas en la comarca del Bages (Súria y Sallent). Según las cifras aportadas por ICL, desde las instalaciones ferroviarias de la nueva terminal se podrá trabajar con dos trenes simultáneamente con hasta 24 vagones cada uno.