28 de septiembre de 2020 | Actualizado 17:41

Los fabricantes de cemento constatan una ralentización en el consumo

La patronal del sector augura que esta situación de estancamiento se prolongará en 2020, con un crecimiento aproximado del 2%
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España ha consumido un total de 14,2 millones de toneladas de cemento en 2019, lo que supone el 5,9% más que en el ejercicio anterior. No obstante, desde la agrupación de fabricantes de cemento de España (Oficemen) han advertido que se ha reducido a la mitad su ritmo de crecimiento en el segundo semestre, debido en gran medida a la ralentización del mercado inmobiliario. En este sentido, la patronal cementera estima que este año “la situación de ralentización se prolongará” y prevé un crecimiento del consumo “en el entorno del 2%”.

De esta forma, tras la evolución al alza en el primer semestre de 2019, en la segunda mitad del año las cifras se han estancado. Concretamente, el sector ha crecido a un ritmo del 11% de enero a junio, mientras que el acumulado de julio a diciembre ha registrado un resultado del orden del -0,2%. Asimismo, Oficemen ha resaltado el descenso por encima del 10% de diciembre, en comparación con el mismo periodo de 2018: “Este mes se convierte, por tanto, en el cuarto que ha cerrado en negativo, lo que supone la caída más abrupta que se ha producido en el año”, ha manifestado.

La inversión en infraestructuras respecto al PIB se encuentra en su punto más bajo desde 1983

En cuanto a la ausencia de ejecución de obra pública, la patronal cementera ha puntualizado que la inversión en infraestructuras en relación con el PIB se encuentra en torno al 1%, “el nivel más bajo desde 1983”. Por ello, el presidente de Oficemen, Víctor García Brosa, ha alertado de que “es urgente” que el Gobierno tome medidas al respecto: “España necesita infraestructuras relacionadas con el transporte y la movilidad, el acceso a las ciudades, la mejora de las redes secundarias”, ha enumerado. Asimismo, en referencia al cambio climático, ha remarcado la necesidad de invertir para paliar sus impactos y riesgos: “El hormigón va a tener un papel imprescindible para la construcción de edificios e infraestructuras más seguras y resilientes”.

BALANZA COMERCIAL Y COSTES
Las exportaciones han registrado en diciembre más de dos años y medio de caídas ininterrumpidas, con un descenso del 23% y 6,2 millones de toneladas, lo que según Oficemen supone una pérdida cercana a los dos millones de toneladas en el mercado exterior. “Es el equivalente a la producción media anual de tres o cuatro fábricas de cemento”, ha asegurado García Brosa. Por su parte, las importaciones se han duplicado, pasando de las 465.000 toneladas en 2018 a casi un millón en 2019.

Por otra parte, la producción de cemento se ha incrementado el 2,6% en 2019, de manera que se mantienen por debajo de los 17 millones de toneladas anuales desde 2014. “Esto supone menos de la mitad de la capacidad instalada en nuestras fábricas”, ha añadido García Brosa. “Hemos pasado de ser el quinto producto de cemento del mundo en 2007 a ocupar el puesto 29”. El presidente también ha alertado sobre los “sobrecostes energéticos” que sufre la fabricación de cemento en España respecto a otros países competidores. Según datos de la patronal, la tarifa eléctrica de una fábrica en España es el 27% más cara que en Alemania y el 21% que en Francia, por lo que ha urgido al Gobierno a desbloquear la puesta en marcha del estatuto de la industria electrointensiva.

Esta situación se ha visto afectada también por la evolución del precio de los derechos de emisión de CO2, de 5,83 euros por tonelada de media en 2017 a 24,82 euros en 2019. “Las empresas que componen Oficemen tienen un fuerte compromiso con la reducción de emisiones”, ha concluido el presidente de Oficemen. “No obstante, este no es compartido por muchos de nuestros competidores del Arco Mediterráneo, donde no cuentan con una agenda de descarbonización como la de la UE, y en los que no se penalizan fiscalmente las emisiones de CO2”.