29 de noviembre de 2020 | Actualizado 12:01

El coronavirus comienza a dejar sin stock a las empresas y amenaza las cadenas globales

Las empresas cargadoras europeas alertan de que “a muchas compañías se les están acabando las provisiones” para mantener la fabricación de sus productos
Los trabajadores chinos se reincorporan progresivamente a sus puestos y se someten a controles sanitarios continuos para frenar el coronavirus | Cosco Shipping

La tecnológica Apple ha sido la primera compañía global en reconocer que incumplirá sus previsiones de ingresos por la crisis del coronavirus. En su caso, se debe a la conjunción de dos factores motivados por las restricciones para contener la epidemia en China. Por un lado, el suministro mundial de iPhone, su producto estrella, se verá afectado, tanto en su producción como en su logística, y su disponibilidad estará limitada de forma temporal en los mercados mundiales. Por otro, el cierre de tiendas o sus horarios reducidos y la escasa presencia de clientes en el gigante asiático imposibilita que las ventas de su producto sean las habituales. Apple es un caso de doble afectación, pero cada día son más las empresas que comienzan a quedarse sin stock de producto final o de bienes intermedios para la fabricación en todo el mundo.

Muchos componentes del sector del automóvil se producen en China y la falta de ellos, una vez se consuman las provisiones, limitará la capacidad productiva en todo el mundo. De hecho, ya se han producido disrupciones al respecto en algunas de ellas, como es el caso de Hyundai en Corea del Sur, y todo apunta a que irán a más en las próximas semanas.

“Se almacenan muchos bienes y ya estamos escuchando que a muchas compañías se les están acabando las provisiones”, ha constatado el asesor de Transporte Aéreo de la Asociación Europea de Cargadores (European Shippers’ Council, ES), Rogier Spoel. “Veremos que probablemente algunos bienes no estarán disponibles en las tiendas y también puede afectar a algunas instalaciones que tenemos aquí en Europa, así que tendrá un impacto en las próximas semanas“, ha aventurado.

“Aconsejamos buscar mercados alternativos a China para obtener materias primas”
Rogier Spoel Asesor de Transporte Aéreo de European Shippers' Council

Respecto a qué decisiones tomar ante estas circunstancias, “es bastante difícil hacer recomendaciones, porque esta situación es bastante única”, ha reconocido Rogier Spoel. En todo caso, “lo que aconsejamos a nuestros miembros es que pongan en marcha algún plan de contingencia para la supply chain, de manera que echen un vistazo a la cadena de suministro en su totalidad y los bienes que van desde y hacia China”. De esta forma, ha añadido el portavoz de las empresas cargadoras, “podrán decidir qué bienes son urgentes y necesarios, de manera que puedan elegir qué bienes realmente necesitan”.

Establecer prioridades es fundamental para buscar alternativas en otros mercados para suplir el producto chino, según Rogier Spoel. Por ejemplo, “algunas materias primas para producción en Europa que suelen obtener de China, quizás puedan obtenerlas de mercados alternativos en el Sudeste Asiático o Europa”. Además, “estamos aconsejando a nuestros miembros investigar en profundidad su inventario, ver qué productos se encuentran en stock y cómo pueden perdurar tanto como puedan con su stock actual, porque las disrupciones estarán ahí y no hay garantías de que, si pides algo hoy, tendrás tus bienes en las próximas semanas”.

1% del PIB

La consultora Dun & Bradstreet calcula un recorte del crecimiento del 1% del PIB mundial por el coronavirus

En todo caso, ya aparecen estudios, como el de Dun & Bradstreet, que cifran el posible impacto del coronavirus en la economía mundial en un recorte del crecimiento del PIB del 1%. Según el estudio ‘Business Impact of the Coronavirus’ realizado por la citada consultora empresarial y que cuenta con datos de la red internacional de la que forma parte la española Informa (compañía filial de CESCE), “el impacto del coronavirus es impredecible, las previsiones para China ya eran desfavorables debido a la evolución de su economía en los últimos trimestres”. De acuerdo al estudio y según explica Informa, “la región de Hubei mantenía mejores resultados que el resto del país, por lo que la irregular actividad en la zona repercutirá en el conjunto”.

De acuerdo con los datos del estudio, las filiales y subsidiarias de las empresas localizadas en las 19 provincias chinas más afectadas por el coronavirus se encuentran principalmente en Hong Kong, EEUU, España, Alemania y Reino Unido. El número de empleados de las sociedades localizadas en estos cinco países supera el millón de personas y generan una facturación de más de 2 billones de dólares. “Los resultados de estas empresas se verán negativamente influidos por las dificultades operacionales que se están produciendo en la zona”, concluye el informe de Dun & Bradstreet.

CONGESTIÓN EN PUERTOS Y AEROPUERTOS CHINOS
La mayor parte de los puertos chinos están básicamente saturados de contenedores, constatan las empresas cargadoras europeas. Además, las restricciones para contener la epidemia han dejado a China sin apenas conductores en las carreteras, lo que añade aún más presión. También los aeropuertos están congestionados, porque “muchas aerolíneas han cancelado sus vuelos y la carga aérea va, en un 60%, en aviones de pasajeros”, ha explicado Rogier Spoel. De hecho, casi todas las principales aerolíneas europeas han cancelado sus vuelos a China, lo que provoca escasez de capacidad de carga.

En este contexto, las exportaciones europeas más afectadas, como ya sucedía hace unas semanas, son las de productos perecederos: verduras, frutas, productos lácteos y carne. “El mayor problema es que, como los puertos están congestionados, no hay espacio para los contenedores refrigerados”, han advertido desde la European Shippers’ Council. En estos momentos, los cargadores están moviendo estos productos a otros puertos fuera de China, como Corea del Sur o Singapur. En las importaciones, el mayor problema son los productos necesarios para la producción, concretamente, algunas materias primas, por lo que su afectación es más transversal, desde productos químicos a alta tecnología.