26 de noviembre de 2020 | Actualizado 16:56

La intralogística mejora la customización de sus equipos para atraer clientes

A pesar de una contracción del mercado del 3,6%, el sector se muestra optimista y confía en la personalización y los modelos equipados con baterías de litio
Linde

El mercado de las carretillas se ha reducido en 2019 tras diez años de crecimiento. A pesar de la contracción del mercado, se ha producido un mayor interés por parte de la demanda en la personalización de los equipos de manipulación para las diferentes operativas en almacenes. Según los últimos datos de Medea, la asociación española de empresas distribuidoras de equipos de manutención, el año 2019 se ha saldado con un descenso total de 3,6% respecto al ejercicio anterior. No obstante, los fabricantes de carretillas se han mostrado optimistas al respecto. 

“Aunque el sector se ha mostrado muy irregular en este 2019, especialmente en el primer semestre del año, podemos decir que ha acabado siendo el segundo año con mayor mercado de la última década”, ha desgranado el director comercial de Linde Material Handling Ibérica en España, Pau Carrere. “Esto demuestra que nos encontramos en un mercado estable y de gran tamaño, pero con diferentes tendencias muy marcadas”, ha añadido. Una de ellas, según ha manifestado, es la venta de vehículos de interior, cuyo porcentaje ha aumentado con respecto al total. “Esto deja entrever la elevada inquietud y necesidad del sector en todo lo que hace referencia a la logística interna de almacenes, pues es en este tipo de procesos donde toda la parte relacionada con el consumo, la distribución y logística tienen un peso importante”, ha asegurado el directivo. 

En cuanto a las demandas de los clientes, cada vez proliferan más las demandas relacionadas con la búsqueda de eficiencia, la revisión de los procesos, la optimización de flujos, así como en la mejora de las condiciones de manipulación y transporte de carga en la última milla. En concreto, Linde Material Handling Ibérica ha señalado que, a pesar de la disminución que se ha registrado, “ha sido un año muy satisfactorio en cuanto a nuestro volumen de ventas, pues se han obtenido buenos resultados en los diferentes segmentos industriales”. En este sentido, se ha incrementado la demanda de carretillas personalizadas. Según Pau Carrere, “esta personalización puede implicar desde cambios de configuración para garantizar la seguridad y comodidad de los trabajadores, hasta una solución de diversidad energética con flotas mixtas de vehículos a gas y de litio, o sistemas de conectividad para la gestión de sus flotas”.

También Still ha subrayado que desde 2011 hasta 2018 el mercado global de las carretillas se ha multiplicado prácticamente hasta llegar a triplicarlo. En concreto, ha recordado que “el mercado es mucho más grande ahora y consideramos que la ligera caída que se ha experimentado en 2019 no resulta significativa, dado que ha cerrado con más de 3.000 máquinas que en años precrisis”. De cara al futuro, el fabricante considera que el este mercado se comportará “de forma similar al actual”. 

Por su parte, el director Account Management de Jungheinrich en España, Daniel España, ha destacado que la compañía ha pasado de “vender carretillas a vender contratos de servicio que incluyen una carretilla”. Desde la crisis de 2008, que motivó una mayor presencia de este modelo de negocio, Jungheinrich ha decidido apostar más por la calidad de su servicio que por el precio: “No vendemos por precio, sino por retorno de inversión”.

España es actualmente el sexto mercado de la Unión Europea para Jungheinrich. Dos años atrás, el fabricante de equipos de manipulación creó su tienda online, que actualmente les permite “llegar a un espectro de mercado al que antes no llegábamos”, ha señalado Daniel España en referencia a las pymes.

EL AUGE DE LAS CARRETILLAS CON BATERÍAS DE LITIO
El 40% de las máquinas que vende Jungheinrich corresponde a modelos con batería de litio. En este sentido, el directivo ha opinado que “independientemente del crecimiento del mercado, cada vez se van a producir más ventas de máquinas con baterías de litio”. Según ha explicado, las carretillas con baterías de litio son más compactas y pueden llegar a triplicar la vida útil de las propulsadas por baterías de ácido-plomo. Además, esas unidades con litio pueden trabajar tres turnos, es decir, su uso es más intensivo que el resto de modelos. Este tipo de carretillas que incorporan baterías de litio ha permitido que el fabricante haya pasado de ofrecer rentings de cinco años a plazos más largos.

Las unidades con baterías de litio pueden trabajar de manera más intensiva que el resto de modelos

Actualmente, la compañía vende una media de unas 5.000 carretillas elevadoras en España, de las cuales aproximadamente unas 1.800 están propulsadas con baterías de litio. Según las previsiones del fabricante, el 40% de sus ventas en España de este año también corresponderán a unidades dotadas con baterías de litio. De hecho, según las cifras de Daniel España, “en 2017 este segmento representaba el 10% de las ventas de carretillas, y a día de hoy se sitúa en el 40%”.