5 de diciembre de 2020 | Actualizado 18:53

El transporte duda de la aplicación del plan económico del Gobierno a su actividad

El tejido asociativo del sector tilda de positivo el paquete de medidas, pero considera que el impacto en su negocio será limitado
E. M.

El sector del transporte ha mostrado su escepticismo y dudas ante la aplicación real de las medidas económicas anunciadas por el Gobierno esta semana para frenar el deterioro económico por la crisis del coronavirus. En términos globales, las asociaciones han valorado positivamente este plan de choque del Ejecutivo para salvaguardar el empleo y tejido productivo y empresarial. No obstante, en la práctica, el colectivo duda de su impacto operativo en su actividad. 

En este sentido, el presidente de Asociación Española de Transporte (AET), José María Pérez Revenga, ha considerado que estas medidas son “insuficientes para paliar los efectos que sufren las empresas y autónomos del sector del transporte”. Asimismo, ha opinado que las medidas propuestas sobre los ERTEs (expedientes temporales de regulación de empleo) “servirán para poco” y sería más acertado reducir determinados impuestos como el de sociedades, entre otros, “para que las empresas tengan más liquidez frente a las pérdidas que esta situación conlleva”. Además, propone la suspensión temporal o la bonificación de cuotas de autónomos afectados y de la Seguridad Social de sus empleados “hasta que recuperen sus niveles de actividad previos”.

“Estas medidas son insuficientes para paliar los efectos que sufren empresas y autónomos”
José María Pérez Revenga Presidente de la AET

Respecto a la línea de avales de hasta 100.000 millones de euros, la AET ha destacado que “todo apunta a que no va a dar los resultados esperados pues su concesión dependerá de las entidades financieras”. La falta de desarrollo del decreto de medidas económicas también siembra dudas en la asociación respecto a su aplicación, pues “quedará en manos del ICO y de los bancos”. 

En la misma línea se encuentra la Federación Nacional de Asociaciones de Transporte de España (Fenadismer), que duda de que esta inyección de liquidez vaya dirigida a pymes del sector del transporte. El presidente de la organización, Julio Villaescusa, ha opinado que “ha sido una respuesta positiva, y los titulares son optimistas, pero hay que leer la letra pequeña”. A pesar de ello, las medidas enfocadas a los autónomos “no son suficientes, pues sus requisitos hacen imposible que este sector pueda beneficiarse de ellas”. En este sentido, ha añadido que “serán ineficientes salvo que se modifiquen sus requisitos de acceso y se acomoden a la peculiaridad y circunstancias de nuestro colectivo”. 

“Ha sido una respuesta positiva por parte del Gobierno, pero debemos leer la letra pequeña”
Julio Villaescusa Presidente de Fenadismer

Por su parte, la Federación Nacional de Trabajadores Autónomos (ATA) ha sentenciado que “el Gobierno ha dejado en la cuneta a los autónomos”. La organización ha asegurado que este colectivo “no necesita que se les reconozca y sobrar la prestación de actividad”, en cambio, demanda que se suspendan las cuotas y cotizaciones durante dos meses o lo que dure el estado alarma, para paliar sus gastos y la falta de actividad. 

Astic ha defendido que “las medidas deben estar enfocadas a facilitar a las empresas del sector reducciones parciales o totales de las cotizaciones a la Seguridad Social, flexibilizaciones en liquidaciones de impuestos o líneas de financiación, entre otros”. De esta forma, continúa la asociación española de transporte internacional, se evitaría “la generalización de medidas de regulación de empleo, más onerosos, y, sobre todo, mucho más lentos o estrangulamientos de liquidez que pongan en riesgo la continuidad de las empresas y, por tanto, de los empleos que sostienen”.

En cuanto a CEIM Madrid, posición a la que se remite la patronal logística UNO, ha destacado que sería necesario “ampliar estas medidas en algunos casos y concretar en otros”. Así, ambas organizaciones apuntan que, en cuanto a la posibilidad de acogerse a ERTEs por fuerza mayor, debería ser posible ampliar su efecto hasta empresas afectadas por la crisis y no solo como consecuencia del estado de alarma. Los empresarios han solicitado, asimismo, que las cotizaciones se reduzcan de forma proporcional a la disminución de ingresos, así como debería concretarse un plan de fraccionamiento con el objetivo de no ahogar a las empresas en el ámbito fiscal. 

Anfac considera que este paquete de medidas frenará el impacto de la crisis en el sector de la automoción

Más allá del ámbito de la logística y el transporte, la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac) como la CEOE o Cepyme se han expresado en un tono más optimista y sin reproches. Las patronales de fabricantes de vehículos y componentes, Anfac y Sernauto, asi como concesionarios, Faconauto, han valorado positivamente estas medidas urgentes orientadas a velar por el impacto económico de esta crisis sanitaria. Así, a falta de ver cómo se implementen de cara a los próximos días, las patronales han considerado que tanto la agilización en los ERTEs por fuerza mayor, la suspensión en las cotizaciones o las medidas crediticias con avales públicos “mitigarán el fuerte impacto que está crisis tiene sobre la automoción”. Además, han apuntado que, en anteriores crisis, estas medidas de flexibilidad laboral han sido “clave para la recuperación del sector y permiten garantizar el empleo a medio plazo”. 

En cuanto a CEOE y Cepyme, ambas confederaciones confían en que estas medidas “sean útiles para que el flujo crediticio llegue hasta las empresas y preserven el empleo”. A la espera de que se concreten los detalles en la batería de medidas económicas, “confiamos en que estén en la línea de los planes económicos anunciados en países como Alemania e Italia”, han añadido.