24 de octubre de 2020 | Actualizado 15:20

La supply chain europea padece los efectos de la dispersión geográfica de los proveedores

La estrategia de deslocalización de productos a escala global y de evitar excesos de stock funciona, pero "no tiene en cuenta contingencias" como la actual
Prologis

El alto grado de dispersión geográfica de proveedores en economías conectadas como la europea es "una fuente de vulnerabilidad" para las industrias en época de coronavirus, según la Asociación Logística Europea (ELA). La organización ha manifestado que, "bajo condiciones de demanda normales", la estrategia de deslocalización de productos a escala global y de evitar excesos de stock funciona, pero que "no tiene en cuenta contingencias" como la actual. Además de la dependencia de Europa en las redes de suministro internacionales, ELA también ha señalado la falta de liquidez de las empresas y la dificultad de acceso a ciertos materiales, componentes y productos como factores de riesgo.

“Incluso si nadie puede prever las consecuencias del brote de coronavirus en Europa, nos sentimos responsables de contribuir a afrontar esta crisis”, ha resaltado. Por ello, la asociación ha recomendado a los diversos intervenientes que se asegure el funcionamiento de las cadenas de suministro globales, especialmente por "la dependencia de productos no europeos en las industrias de salud y farmacéutica". Asimismo, ELA ha aconsejado eliminar "la burocracia innecesaria" para acceder de forma rápida a ayudas económicas y ha subrayado la importancia de no retroceder en las iniciativas en sostenibilidad iniciadas en la sypply chain una vez finalice la actual situación.

ELA advierte del riesgo de la falta de liquidez de las empresas y la dificultad de acceso a ciertos materiales

Otra de las recomendaciones de la asociación es considerar y facilitar el retorno de la producción a sus países de origen; así como "ir un paso más allá" de los planes de contingencia para estar preparados ante emergencias como la actual. No obstante, ELA ha asegurado que los gestores de cadenas de suministro han dado muestras de adaptabilidad en condiciones difíciles y ser “de nuevo ser un factor decisivo para el sistema de producción europeo, incluso durante el shock de la crisis”.

Entre otros, la organización ha citado los servicios de transporte y almacenamiento, que siguen en marcha “incluso si las operaciones se ralentizan y son más difíciles de mantener”. A este respecto, la industria logística ha concretado que, aunque a principios de la crisis la demanda de transporte por carretera creció, en el corto plazo la actividad ha disminuido entre el 25% y el 30% respecto a los niveles habituales. Esto se atribuye, según ha explicado, a las dificultades del transporte internacional por los controles fronterizos y sanitarios “que generan colas de docenas de kilómetros”.