25 de septiembre de 2020 | Actualizado 18:14
'Triton Deep View' en el puerto de Barcelona | Kerry Logistics

Cómo exportar un submarino desde Barcelona a Vietnam durante la crisis sanitaria

El primer submarino turístico construido en España ha sido transportado desde Barcelona en una compleja operativa coordinada por Kerry Logistics

Detrás de todo transporte de mercancías exitoso siempre hay una concienzuda estrategia logística. Y ya no digamos si se trata de exportar un submarino turístico de 55 toneladas de Barcelona a Vietnam en la actual coyuntura de alerta sanitaria global. Ni la excepcionalidad de esta delicada operativa ni la pandemia han evitado que el pasado viernes el ‘Triton Deep View’ llegase a Ho Chi Minh, donde actualmente está siendo transportado por carretera hasta su destino final. No obstante, lograr este hito ha requerido de la superación de múltiples dificultades e imprevistos.

La planta de ensamblaje del fabricante Triton Submarines en San Cugat del Vallès (Barcelona) se puso en marcha en agosto de 2019 con un objetivo: construir el primer submarino turístico en España. Ya se habían fabricado embarcaciones similares, como un catamarán sumergible, pero no un submarino como tal. “Queríamos que se certificasen tantos proveedores de la región como fuese posible para producir aquí las piezas, así como agrupar bajo nuestra propia nave la mayor parte del proceso productivo”, explica el director de Operaciones de Triton, Héctor Salvador. “A pesar de ello, siempre hay componentes que se deben importar, pues algunos son tan específicos que solo existe un proveedor en todo el mundo”. Estas exclusivas piezas provinieron de Alemania, Estados Unidos y Gran Bretaña en una combinación de transporte terrestre, marítimo y aéreo. Por ejemplo, Kerry Logistics gestionó el transporte terrestre de las esferas del submarino. “También hicimos uso de envíos urgentes con operadores como DHL y UPS, pues había piezas que necesitábamos ensamblar rápidamente para continuar”, puntualiza el director de Producción de la empresa, Borja Hidalgo.

Transcurrieron siete meses desde la recepción del primer componente hasta la exportación de este sumergible de nueva generación, que zarpó desde Barcelona en el buque ‘Phoenix Leader’ de la naviera NYK Lines el pasado 25 de marzo. Grúas J. Marín y Llinàs fueron las compañías encargadas del transporte terrestre en los 30 kilómetros que separan la planta de Triton del puerto de Barcelona. Allí se realizaron algunas pruebas de inmersión antes de su embarque y que permitieron identificar el primero de los tres retos logísticos para llevar a buen puerto la operativa. “El operador encargado del transporte internacional desde Barcelona a Vietnam, Kerry Logistics, nos propuso transportarlo en un conjunto de plataformas unidas donde se podía apoyar el submarino”, comenta Héctor Salvador. No obstante, al no existir ruta directa entre Barcelona y Ho Chin Mihn, el submarino debía izarse en su escala en Singapur. “No estaría presente nuestro departamento de ingeniería, así que descartamos esta opción por completo” por los riesgos que entrañaba, según el director de Operaciones de Triton Submarines.

“Debido al estado de las carreteras, se tuvieron que rellenar baches y podar árboles en Vietnam”
Borja Hidalgo Director de Producción en Triton Submarines

Al final, se optó por el uso de una plataforma Ro-Ro para su transporte. Sin embargo, esta decisión propició la aparición de una segunda dificultad. “Escasamente unos diez días antes del embarque, nos informaron de que la rampa de carga del buque permitía un peso máximo de 80 toneladas”, recuerda el director de Operaciones de Triton Submarines. “El submarino pesaba unas 55, pero si le sumamos el peso de la plataforma Ro-Ro, lo superaba”. Esta circunstancia “nos supuso una pequeña crisis, porque si esperábamos a otro buque la operativa se retrasaría en torno a 15 días”. Finalmente, no fue necesario, pues encontraron una solución: retirar componentes para aligerar su peso y que serían transportados en paralelo en otra embarcación mediante contenedor. Kerry Logistics también se ocupó de esta carga. “Además del submarino, hemos enviado dos contenedores adicionales de 20 DV SOC, que forman un taller cada uno y un contenedor de 40 High Cube que contiene partes desmontadas del submarino y un generador”, han confirmado desde la compañía transitaria asiática.

Con la ruta marítima planeada, ya solo quedaba organizar el último tramo: los 600 kilómetros que separan al puerto de Saigón del cliente final en Vietnam. “Fue todo un proyecto logístico en el que, debido a las condiciones de las carreteras, hubo una cuadrilla que tuvo que rellenar baches y podar árboles”, señala Borja Hidalgo. De esta forma, abrieron paso para un convoy nocturno con un submarino de 3,6 metros de altura y que tardará tres días en llegar a su destino.

“Pensábamos que perderíamos el embarque por el estado de alarma y nuestro contrato imponía una penalización por día de retraso”
Héctor Salvador Director de Operaciones de Triton Submarines

Sin embargo, antes de poder ejecutar su plan, Triton tuvo que afrontar un tercer imprevisto, y sin duda el más complejo: zarpar en pleno estado de alarma por la pandemia mundial. “Empezamos a organizar la operativa de transporte internacional quizás seis meses antes del embarque”, recuerda Héctor Salvador. “Pero el mismo día que el submarino estaba realizando las pruebas de estanqueidad, el 14 de marzo, se decretó el estado de alarma”. Por aquel entonces, las empresas logísticas comenzaron a necesitar permisos especiales para operar, debido a las restricciones de movimiento. “Hubo un momento en el que pensábamos que perderíamos el embarque, y ya no se trata solo de la problemática de buscar una ruta alternativa, sino que nuestro contrato con el cliente imponía una penalización por día de retraso a partir de esa fecha”.

Operativa de carga del ‘Triton Deep View’ en el ‘Phoenix Leader’ / Kerry Logistics

En las coyunturas más complicadas es cuando el know how de los operadores logísticos cobra mayor importancia. Héctor Salvador destaca que “todo el mundo hizo un esfuerzo extraordinario para conseguir que el submarino saliese de donde hizo las pruebas, que entrase en Autoterminal Barcelona a tiempo, el inspector de perito de la naviera pudo venir pese al estado de alarma a supervisar el encaje del submarino en cubierta… Si no hubiera sido por ellos, nos hubiese sido imposible enviar el producto en esas fechas, lo que hubiera resultado catastrófico para nuestra empresa”.

Ahora mismo, este sumergible con vistas 360 grados está siendo trasladado por las carreteras vietnamitas. Aunque parece que todos los imprevistos ya han sido superados, desde Triton puntualizan que se han visto obligados a modificar su idea inicial también en esta última fase. “En Vietnam, no permiten ahora la entrada de extranjeros y nuestro plan era estar allí para supervisar la descarga del submarino, el encaje en el camión y acompañarlo en la ruta de tres días hasta su destino final”, declara Héctor Salvador. “Desafortunadamente, ahora debemos guiar al equipo local en la operativa por videoconferencia”. Esta inusual y compleja exportación sirve de ejemplo de la capacidad de adaptación, flexibilidad y residencia del sector logístico, incluso en plena emergencia sanitaria mundial se puede mover un submarino de 55 toneladas entre Barcelona y Vietnam.