5 de diciembre de 2020 | Actualizado 18:53
También se contempla aplicar el peaje en aquellas vías como la A-21, una vez finalizara la actual concesión | Gobierno de Navarra

Navarra aspira a ingresar 45 millones de euros con nuevos peajes a vehículos pesados

Los peajes se implantarían en cinco vías de alta capacidad de la Comunidad Foral y se gestionarían a través de una una empresa pública

El Gobierno de Navarra calcula un ingreso aproximado de hasta 45 millones de euros anuales, con carácter finalista, si implanta peaje a vehículos pesados en vías de alta capacidad que actualmente no se encuentran concesionadas. Se trataría, según ha explicado el Gobierno foral, de la A-10, A-15, N-121-A, A-1 y A-68. Esta medida “permitiría financiar en los próximos años obras urgentes, como son la duplicación de los túneles de Belate y Almandoz, una actuación requerida por la Unión Europea, y la conversión de la N-121-A en una vía 2+1, así como el mantenimiento de estas cinco carreteras”.

La propuesta del Ejecutivo navarro prevé que una empresa pública se encargue de la gestión de estas cinco vías de alta capacidad, ubicándose fuera del perímetro de consolidación del sector público, es decir, que sus actuaciones no computarían ni como déficit ni como endeudamiento. Eso sí, tampoco descarta que los peajes se extiendan más allá de dichas cinco vías de alta capacidad, aunque “en ningún caso, contempla implantar peajes a vehículos ligeros”, según ha manifestado el consejero de Cohesión Territorial de Navarra, Bernardo Ciriza.

El objetivo del Ejecutivo foral es generar recursos para mantener su red viaria en un contexto marcado por el gasto social

“Dada la actual y futura coyuntura a consecuencia de la epidemia del Covid-19, no parece en estos momentos ni realista ni oportuno plantearse detraer futuros recursos de los Presupuestos Generales de Navarra de las áreas sociales (Salud, Educación, Derechos Sociales…), tan necesitadas, dado que, cuando menos, sería preciso triplicar durante un largo periodo de tiempo el presupuesto destinado a carreteras para hacer frente a las necesidades”, ha justificado Bernardo Ciriza. Esta alternativa de financiación con peajes exclusivamente a vehículos pesados, es una opción muy extendida en muchos países europeos, bajo los principios de ‘quien contamina paga y quien usa paga’, han manifestado desde el Gobierno de Navarra. “No hay que olvidar, además, que nuestra comunidad tiene una posición geográfica estratégica como puerta de entrada y salida del tráfico internacional pesado”, ha reseñado el consejero de Cohesión Territorial.

En Navarra, existen otras tres vías de alta capacidad que se encuentran concesionadas: AP-15 (Pamplona-Tudela), dependiente de Audenasa, cuya concesión revertirá en 2029; la A-12 (Autovía del Camino – Pamplona-Logroño), cuya concesión se prevé finalice en 2032; y la A-21 (Autovía del Pirineo – Pamplona-Huesca), cuya reversión a la Administración Foral se producirá en 2039. La futura y posible implantación de peajes a vehículos pesados en estas dos últimas vías, ha advertido el Ejecutivo foral, “dependería de la finalización de las concesiones, dado que actualmente no se prevé su rescate por parte de la Administración (supondría desembolsar más de 500 millones de euros)”.