4 de diciembre de 2020 | Actualizado 18:53

El puerto de Barcelona da luz verde a su plan de igualdad 2020-2022

Se cumplen diez años del primer plan de igualdad de la autoridad portuaria, un documento para reforzar su compromiso en el ámbito
Puerto de Barcelona

La Autoridad Portuaria de Barcelona ha aprobado el plan de igualdad 2020-2022, un documento mediante el cual busca “reforzar los valores que rigen nuestro comportamiento”, según ha explicado la institución. Concretamente, el documento engloba el compromiso con las personas, la gestión ética y profesional, la orientación al cliente, la responsabilidad social y la innovación. A este respecto, la presente edición, que tendrá una vigencia de tres años, plantea diversas acciones a implementar en el medio y largo plazo como un servicio de apoyo y asesoramiento de profesionales especialistas que cubre diversos aspectos de la atención a la familia, social y a la dependencia entre los empleados.

Por otra parte, el plan prevé incrementar la difusión de las acciones llevadas a cabo por el comité permanente de igualdad y de existencia del protocolo de acoso. Asimismo, la autoridad portuaria también se ha propuesto fomentar la sensibilización de toda la plantilla mediante los protocolos laborales y detectar carencias que puedan existir en la organización a través de una encuesta interna. Finalmente, de forma semestral, se realizará un seguimiento de las acciones llevadas a cabo y, una vez finalice su vigencia, serán sometidas a evaluación.

El primer plan de igualdad fue aprobado en 2010 y, desde entonces, la autoridad portuaria ha implantado y ha realizado seguimiento de acciones en diferentes áreas de actuación. “Estas velan por el cumplimiento de parámetros como la igualdad de oportunidades a la hora de acceder a un puesto de trabajo, medidas de conciliación de la vida personal y laboral, y formación sobre igualdad y sensibilización de toda la plantilla”, ha detallado. Otras medidas pasan por la promoción sobre el principio de presencia equilibrada entre mujeres y hombres; los protocolos de actuación para gestionar el acoso sexual; la eliminación de lenguaje sexista de toda la organización; o la creación de la figura del agente de igualdad.