22 de septiembre de 2020 | Actualizado 19:00

El puerto de Tenerife se embarca en el uso del blockchain para el despacho de buques

Esta tecnología arroja "ganancias significativas" en áreas como la seguridad marítima y la productividad, según la autoridad portuaria
Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife

La Autoridad Portuaria de Tenerife ha iniciado un proyecto para el uso del blockchain en los procesos de despacho de buques. Esta iniciativa, que el puerto ha calificado de “pionera en el mundo”, contribuye según ha explicado a “incrementar la seguridad, productividad y reputación de la industria marítima global”. Junto con Puertos de Tenerife, la capitanía marítima de la provincia y la consignataria Alfaship Shipping Agency también integran el proyecto.

De esta forma, la plataforma blockchain N-MAP, siglas de ‘Navozyme-Maritime Authentication Platform’, facilitará el intercambio de datos en tiempo real entre las partes involucradas, desde la notificación de la llegada del barco hasta su salida del puerto. Asimismo, la autoridad portuaria ha especificado que otros asuntos como la gestión de residuos Marpol o las mercancías peligrosas quedarán también incluidos en el proyecto.

La gestión de residuos Marpol y las mercancías peligrosas también se incluyen en el proyecto

“Los estudios de medición de impacto realizados sobre este proyecto piloto de transformación digital arrojan ganancias significativas en áreas como la seguridad marítima, salud del personal, sostenibilidad del medio ambiente y productividad”, han especificado desde el complejo portuario. A este respecto, la autoridad portuaria de Tenerife también ha puntualizado que su implantación le permitirá reducir el contacto físico entre personas, hecho que contribuirá consecuentemente a minimizar el riesgo de transmisión de la pandemia.

N-MAP ha sido concebido para permitir la conexión entre las partes implicadas, así como para agilizar el intercambio y distribución de certificados marítimo. En este sentido, forman parte de la red desde el capitán del buque hasta el agente de aduanas, pasando por las autoridades portuarias, operadores Marpol, sociedades de clasificación e inspectores de seguridad marítima. Además, en el despacho de los buques se incluye también la comprobación de que cuente con las autorizaciones legales existentes y que su tripulación es la adecuada en cuanto a número y titulación.