20 de septiembre de 2020 | Actualizado 12:19

La renovación de la antigua sede del puerto de Tarragona finalizará este año

El proyecto ha contado con una ayuda de 1,6 millones de euros en fondos Feder para su ejecución y busca mejorar la eficiencia energética de la construcción
Obras en el antiguo edificio de oficinas | Puerto de Tarragona

Las obras en el antiguo edificio de oficinas de la Autoridad Portuaria de Tarragona se encuentran en fase de finalización. Se trata de un proyecto que se enmarca en los objetivos específicos del puerto para mejorar la eficiencia energética de esta construcción y sigue la política medioambiental de su plan de sostenibilidad. Una vez acabada la parte de la envolvente y equipamientos de vidrio, actualmente se ejecuta la fase de cierres interiores, revestimientos e instalaciones. El proyecto ha recibido 1,6 millones de euros en fondos Feder para su ejecución y se prevé que esté acabado a finales de año.

El puerto presentó a finales de 2018 el proyecto a la UE para optar a la asignación de fondos comunitarios

Por otra parte, de forma paralela se están cerrando los falsos techos y la fachada. A este respecto, a finales de verano la construcción pasará a su última fase, que comprenderá la ejecución de los acabados, pavimentos, revestimientos de pared y retoques finales. Cabe recordar que el puerto presentó a finales de 2018 el proyecto a la UE, en el que detalló y enfatizó cada una de las actuaciones sostenibles en las que se basa la iniciativa. Un año después, en julio de 2019, Europa emitió un informe favorable relativo al expediente presentado por el puerto y, a partir de entonces, el complejo portuario dispone de un plazo máximo de 36 meses para llevar a cabo las obras.

La entidad portuaria catalana ha especificado que el proyecto incorpora los criterios de ecoeficiencia obligatorios de la Generalitat de Catalunya, relativos al agua, energía, residuos y materiales y sistemas constructivos. “Algunos de los conceptos que han hecho posible este apoyo económico por parte de la UE son la rehabilitación integral del edificio dando la máxima importancia a la eficiencia energética, mediante un sistema que permite aislar térmicamente la fachada a la vez que da una función impermeabilizante”, ha detallado. Las intervenciones buscan que el edificio disponga de prestaciones energéticas de forma pasiva, con el apoyo de las instalaciones para conseguir las condiciones óptimas para el desarrollo de la actividad prevista en su interior.