2 de diciembre de 2020 | Actualizado 11:32

La estrategia de Hapag-Lloyd limita los efectos del Covid-19 en sus resultados semestrales

La compañía mantiene sus previsiones para final de año, a pesar de la incertidumbre, y prevé un Ebitda próximo a los 2.000 millones de euros
Hapag-Lloyd

La naviera Hapag-Lloyd ha cerrado la primera mitad del año en positivo a pesar de la pandemia. De enero a junio, ha registrado 285 millones de euros de beneficios netos, en comparación a los 146 millones registrados en el primer semestre de 2019 y a pesar del descenso que experimentó a principios de año. “Nos hemos beneficiado de la repentina caída de los precios de bunkering, hemos ajustado la capacidad a una menor demanda y hemos tomado medidas adicionales de ajuste”, ha justificado el consejero delegado de Hapag-Lloyd, Rolf Habben Jansen. Concretamente, los costes de transporte han caído el 2% interanual durante el periodo, hasta los 4,7 millones de euros.

Por su parte, los ingresos se han visto incrementados en menor medida, hasta los 6.360 millones de euros, el 2% superior, motivado especialmente por la fuerza del dólar americano. Sin embargo, ajustado a los cambios de moneda, estos ingresos han experimentado una caída del 0,6%. En referencia al Ebit, este se ha situado en 551 millones de euros, superando así las cifras de 2019, cuando registró 389 millones. Finalmente, pese al descenso en los volúmenes transportados, el Ebidta ha aumentado hasta los 1.169 millones de euros, un ascenso del 22,2% interanual. “Gracias al amplio rango de medidas que hemos introducido en los últimos meses, aún estamos en el buen camino”, ha añadido Rolf Habben Jansen.

1.169 millones de euros de Ebidta

La naviera ha registrado 1.169 millones de euros de Ebidta, el 22,2% más interanual

Al analizar los volúmenes de transporte, “después de un buen comienzo de año, cayeron de manera significativa en el segundo trimestre, como resultado de la pandemia”, ha valorado el consejero delegado de la compañía.  En su conjunto, la naviera ha transportado en el primer semestre 5,7 millones de teus, en comparación a los 5,9 del año pasado, con una caída del 3,5%. Sin embargo, los fletes han aumentado de 907 a 935 euros, es decir, el 3,1% superior, principalmente al añadir los costes de los combustibles bajos en azufre requeridos por la Organización Marítima Internacional (IMO). Además, Hapag-Lloyd ha puntualizado que en el primer trimestre los volúmenes aumentaron ligeramente, y que ha sido en el segundo cuando se ha registrado una caída significativa. A este respecto, la naviera ha respondido con ajustes de capacidad para reducir el exceso de costes.

“En su conjunto, la pandemia seguirá siendo una gran fuente de incertidumbre para toda la industria logística”. No obstante, las previsiones para la segunda mitad del año se mantienen con reservas, con un Ebidta estimado de entre 1.700 y 2.200 millones de euros. A este respecto, Hapag-Lloyd ha especificado que, además del desarrollo en los volúmenes de transporte, la evolución de los fletes y el potencial futuro incremento de los precios del combustible pueden impactar en el año financiero.