26 de octubre de 2020 | Actualizado 14:52

Santander mantiene el silo vertical para vehículos pese a la contracción de tráficos

La autoridad portuaria acaba de adjudicar el contrato a la UTE Silo Automóviles con el objetivo de disponer de la nueva infraestructura a mediados de 2022
Autoridad Portuaria de Santander

La Autoridad Portuaria de Santander ha adjudicado las obras de un nuevo silo vertical dedicado al almacenamiento de vehículos con el que pretende dar respuesta a las actuales dificultades de su terminal de automóviles en términos de capacidad. No obstante, esta nueva inversión se ha realizado en un contexto de retroceso de tráficos previos incluso a la crisis del Covid-19. A pesar de ello, la institución confía en la recuperación de los tráficos y ha decidido apostar por el proyecto para afrontar un hipotético crecimiento de este segmento.

En este sentido, la autoridad portuaria ha firmado el contrato de obras con la UTE Silo Automóviles Puerto de Santander conformada por API Movilidad, Industrias Metálicas ANRO y Arruti Santander. Así, la UTE ha iniciado ya la redacción del proyecto de acondicionamiento de la parcela para el desarrollo del centro de preentrega de automóviles. Este nuevo silo vertical para almacenamiento de vehículos se ubicará en el Espigón Central de Raos y dará alivio a la terminal de automóviles que se encuentra “próxima a alcanzar su límite máximo de capacidad y sin otra alternativa viable de expansión debido a nuestro compromiso de no efectuar rellenos en la bahía”, ha explicado la entidad portuaria. 

16 millones de euros

Este proyecto comprende la construcción de unos 70.000 metros cuadrados por un importe de 16 millones de euros

Según ha destacado el puerto de Santander, esta solución “asegura la consolidación de un tráfico estratégico para el crecimiento del puerto”, cuyo contrato asciende a casi 16 millones de euros. En total, cuenta con un plazo de ejecución de 21 meses que corresponden a la redacción del proyecto y a la ejecución de la obra, por lo que la nueva infraestructura se encontrará plenamente operativa a mediados de 2022. Este proyecto comprende la construcción de una superficie de unos 70.000 metros cuadrados con una primera planta de forjado y “con la posibilidad de ampliar el silo con tres plantas más en el futuro según la flexibilidad que requiera la evolución del tráfico de automóviles y mercancía general en semirremolques”, ha puntualizado la institución portuaria.

CONTRACCIÓN EN EL TRÁFICO DE AUTOMÓVILES DESDE 2018
Pese a la confianza de la autoridad portuaria en el crecimiento del tráfico de automóviles, este segmento ha visto disminuir sus volúmenes en Santander en los últimos años. En 2017, su crecimiento de vehículos en regimen de mercancía se situaba en torno al 0,4%, y los años posteriores han acumulado contracciones del 1,5% en 2018 y 4,8% en 2019. Más allá de estos datos poco alentadores, la crisis del coronavirus también ha tenido un fuerte impacto negativo en esta tipología de tráficos en Santander, cuyo decremento ha supuesto el 38,8% menos en el acumulado de este año hasta el mes de julio.