24 de octubre de 2020 | Actualizado 9:25
Continental

La cara oculta de Continental durante el Tercer Reich

Un estudio histórico revela cómo la empresa alemana de neumáticos participó e incluso se benefició económicamente del negocio de la guerra del régimen nazi

La multinacional alemana de neumáticos y movilidad Continental ha decidido dará a conocer una parte oscuro de su pasado y aceptarlo como parte de su historia corporativa. Un estudio académico ha arrojado luz sobre su participación y complicidad con el Tercer Reich (1933-1945). Continental llegó a convertirse en un pilar de la economía de guerra impulsada por Adolf Hitler y se benefició económicamente de ello. 

El historiador Paul Erker, profesor experto en historia corporativa en la era nazi, ha desarrollado esta investigación, que le fue encargada por la propia compañía. “Encargamos el estudio para obtener más claridad sobre el capítulo más oscuro de la historia de nuestra empresa”, ha explicado el consejero delegado de Continental, Elmar Degenhart. “Es una oportunidad elegida conscientemente para que afrontemos nuestra responsabilidad y, en base a experiencias pasadas, comprendamos nuestra identidad con mayor claridad y podamos crear un futuro mejor”, ha añadido el directivo. 

Continental de 1933 a 1945

En esta línea, el estudio ha englobado las acciones por entonces de empresas que aún no formaban parte de Continental en ese momento, tales como Teves, VDO, Phoenix y Semperit. Así, el profesor Paul Erker ha descrito cómo la cultura corporativa de Continental -y las empresas que actualmente forman parte de la compañía- se convirtió paulatinamente en un negocio en tiempos de guerra.

LUZ Y TAQUÍGRAFOS PARA LA INVESTIGACIÓN ACADÉMICA
El historiador Paul Erker ha realizado su investigación de forma independiente y libre de cualquier influencia o control de Continental. De hecho, la empresa ha puesto a su disposición todos los documentos relativos a su historia sin ningún tipo de restricción ni censura, según ha asegurado la compañía alemana. Un factor clave en la búsqueda de información para el académico fue la restauración del archivo de la compañía en 2016, puesto que permitió a Erker acceder a materiales desconocidos o aún sin evaluar.  

Fundada en Hanover (Alemania) en 1871 como sociedad anónima bajo la denominación ‘Continental-Caoutchouc-und Gutta-Percha Compagnie’, la firma fabricaba en su planta principal productos de goma, tejidos recubiertos de goma y neumáticos macizos para carruajes y bicicletas. No obstante, antes incluso del inicio de la Segunda Guerra Mundial y de la evolución de su cartera de productos hacia el suministro de armamento, Continental también se dedicó a fabricar numerosos productos para la sociedad de consumo y ocio nacionalsocialista. “La industria proveedora y compañías como Continental, VDO, Teves, Phoenix y Semperit fueron la columna vertebral del armamento nazi y la economía de guerra”, ha confirmado el profesor Erker.

TRABAJADORES FORZOSOS Y PRISIONEROS EN CAMPOS DE CONCENTRACIÓN
El estudio también evidencia que Continental llegó a utilizar en torno a 10.000 trabajadores forzosos durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945). Estas cifras fluctuaron sustancialmente en función de los años. Los orígenes de estos empleados fueron diversos, desde jóvenes fascistas italianos hasta trabajadores temporales de la Bélgica ocupada o incluso prisioneros de guerra franceses y rusos. 

Según ha reconocido la propia compañía, la naturaleza del despliegue de estos medios humanos fue cada vez más radical. Por ejemplo, durante los últimos años de la guerra, se utilizaron a los prisioneros de los campos de concentración para colaborar en la producción de máscaras de gas y en la reubicación de la producción bajo tierra. “Estas personas fueron sometidas a condiciones de vida y trabajo inhumanas”, ha constatado el historiador en sus investigaciones.

Durante este periodo, la cúpula directiva de Continental participó activamente en estos abusos, así como contribuyó a la radicalización de la mano de obra. “No hubo signos ominosos de un sistema de represión, pero sí hubo una dinámica propia por parte de ciertos funcionarios”, ha comentado Erker en el estudio sobre el uso del trabajo forzoso en la empresa. En este contexto, también ha documentado la participación de Continental en diversas pruebas de resistencia de las suelas de goma para zapatos que producía. En ellas, los prisioneros de los campos de concentración fueron explotados y maltratados hasta el punto de provocar la muerte a muchos de ellos. 

UNA CULTURA CORPORATIVA VULNERABLE A LA IDEOLOGÍA NAZI
Una conclusión clave de este informe ha sido la reflexión del historiador sobre la vulnerabilidad de las culturas corporativas. “La de Continental fue muy susceptible a la ideología nazi y los objetivos político-ideológicos del régimen”, ha explicado Erker. 

En este sentido, la comunidad de Continental se distorsionó no solo desde fuera, sino también desde dentro. “Esto muestra cómo las culturas corporativas pueden derrumbarse rápidamente bajo la presión de los regímenes políticos y la influencia de la oposición social”, ha subrayado la miembro de la junta ejecutiva de Relaciones Humanas de Continental, Ariane Reinhart. “Por esta razón, las culturas corporativas deben reexaminarse, fortalecerse y desarrollarse constantemente, y esto incluye trabajar en una sana cultura del recuerdo para extraer lecciones de cara al presente y el futuro”.

“Las culturas corporativas deben reexaminarse para extraer lecciones de cara al futuro”
Ariane Reinhart Miembro de la junta ejecutiva de Relaciones Humanas de Continental

Por ello, Continental encargó que se realizara este estudio independiente cuatro años atrás para tener una visión integral y académicamente neutral del comportamiento empresarial de la compañía durante la era nazi. “La reconstrucción y el análisis precisos de la historia de Continental en el periodo de 1933 a 1945 también ha resultado ser una contribución importante a la investigación de la historia corporativa internacional”, ha afirmado Erker. Como el estudio agrupa el historial de cinco empresas, se aprecian grandes similitudes, pero también diferencias. Por ejemplo, Teves logró en múltiples ocasiones eludir los intentos de monopolización e influencia por parte de las autoridades nazis, mientras que otras como Continental y VDO cooperaron con el régimen de forma mucho menos conflictiva.  

DEL RECUERDO A LA RESPONSABILIDAD SOCIAL CORPORATIVA
“Un examen sincero de nuestro pasado es el punto de partida para estimular un debate sobre la responsabilidad social corporativa y para integrarlo internamente en nuestra estrategia corporativa”, ha señalado Degenhart. Como resultado del estudio, Continental ha lanzado el programa ‘Responsabilidad y futuro’. Su objetivo es hacer del aprendizaje continuo del pasado de la empresa una parte firmemente establecida de su cultura corporativa. Los elementos clave incluyen la integración sistemática de los resultados del estudio en la formación corporativa de los empleados, así como la apertura del archivo de la empresa a la comunidad académica con motivo del 150 aniversario de la empresa, que se celebrará en otoño de 2021.

Continental celebra 150 años

Para celebrar su 150 aniversario, Continental abrirá los archivos de la empresa a la comunidad académica

Dentro de este proceso corporativo de cambio y responsabilidad social, Continental ha decidido patrocinar la Beca Siegmund Seligmann, con la que promueve la investigación sobre la historia económica y empresarial durante la era nazi, así como sobre su propia historia. La empresa también presentará públicamente los nombres de sus antiguos trabajadores forzosos en forma de placa conmemorativa, en la medida en que se conozcan los nombres. "Sin comprender el pasado y sin llegar a aceptar el pasado de la era nazi, no podemos esperar tener otros 150 años de Continental”, ha finalizado el consejero delegado de la compañía.