25 de octubre de 2020 | Actualizado 9:25

El puerto de Tarragona da un paso más en su digitalización con la nueva red de fibra óptica

Las principales concesionarias ya se han conectado a la nueva infraestructura, que ha despertado el interés de las grandes compañías de telecomunicaciones
Puerto de Tarragona

La Autoridad Portuaria de Tarragona ha finalizado la instalación de la nueva red de fibra óptica, mediante la cual aspira a mejorar los servicios que ofrece a sus actuales clientes y usuarios. “También supone un atractivo para que otras compañías se fijen en el potencial que ofrecemos en el ámbito tecnológico”, ha especificado. El despliegue de la fibra óptica, que dispone de una extensión de más de 20 kilómetros, ha contado con una inversión de 433.000 euros y un total de siete meses de obras de la mano de la empresa Comsa.

El proyecto ha permitido crear un punto neutro dentro del recinto para los racks de distribución, desde el cual se ha desplegado una red de 64 fibras en el perímetro portuario. Asimismo, el cableado se ha distribuido en el tramo Norte y Sur para garantizar una conectividad adecuada. De esta forma, el enclave cuenta en la actualidad con dos redes de comunicaciones, una histórica y la nueva instalación. “En los estudios previos se descartó el aprovechamiento de las antiguas por motivos de seguridad, pero sí que se utilizasen las canalizaciones existentes para la extensión del nuevo monotubo”, ha detallado.

Desde los racks de distribución se ha desplegado una red de 64 fibras en el perímetro portuario

La autoridad portuaria ha explicado que la instalación “ha llamado la atención de las tres operadoras más grandes de comunicación digital” y que las principales empresas concesionarias del puerto ya se han conectado a la nueva fibra. Este proyecto forma parte del plan de digitalización del puerto de Tarragona y tiene como objetivo aumentar su competitividad y afrontar los retos que plantea la revolución tecnológica en el sector logístico y portuario. Asimismo, el complejo portuario busca, entre otros, incorporar las ventajas tecnológicas en la gestión y en la logística de la infraestructura para aumentar su competitividad en ámbitos como la atención al cliente, la eficiencia en los flujos de información o la optimización del trabajo colaborativo en red.