28 de octubre de 2020 | Actualizado 19:37

Los ingresos extraordinarios llevan a Renfe Mercancías a obtener beneficios en 2019

La desinversión en Logirail y la venta de material han permitido al operador alcanzar por primera vez un resultado positivo tras años de sumar pérdidas
E.M.

Renfe Mercancías ha presentado sus cuentas auditadas de 2019 y, por primera vez en los últimos años, el resultado presenta un saldo positivo. Tras las pérdidas acumuladas de más de 250 millones de euros entre 2013 y 2018, la venta del 66% de Logirail y de material rodante excedente han permitido que el operador ferroviario público cierre el último ejercicio con unos beneficios de 3,8 millones de euros. El traspaso de sus participaciones en Logirail a Renfe Viajeros y Renfe Fabricación y Mantenimiento ha representado un ingreso extra de 17,1 millones de euros. Por su parte, la venta de material a Renfe Alquiler de Material Ferroviario (Rosco) ha sumado otros 7,3 millones de euros a favor de la división de mercancías del grupo.

El efecto de estos ingresos extraordinarios maquillan los datos económicos de la compañía en 2019, año en el que ha visto descender tanto los ingresos por tráfico como el propio tráfico en sí. De hecho, fuentes del sector ferroviario, apuntan que, sin estos atípicos, Renfe Mercancías habría agotado sus fondos propios y se habría visto obligada a un rescate, al que es probable que deba acudir este año tras el impacto derivado de la pandemia.

En todo caso, el operador ferroviario ha recordado que sus ventas de 2019 "se han visto condicionadas por factores sobre los que la sociedad no tiene capacidad de gestión". Entre ellos, Renfe ha citado los "tráficos internacionales afectados por la conflictividad laboral en los ferrocarriles franceses", "la afectación a las infraestructuras derivadas de condiciones meteorológicas adversas" o "la descarbonización de las centrales eléctricas".

Por segmentos de negocio, todos ellos experimentaron contracciones de facturación en 2019, a excepción del intermodal, que registró un incremento del 16,5% respecto al ejercicio anterior. En este negocio en concreto, la mejora de los resultados se debe, en gran medida, al aumento de los volúmenes vinculados a la actividad marítimo-portuaria. En total, Renfe Mercancías transportó 643.000 teus en 2019, unos 87.000 más que en el ejercicio anterior.

PERSPECTIVAS DE RENFE MERCANCÍAS TRAS LA PANDEMIA
El operador público ferroviario reconoce en su informe de gestión de 2019 que, si bien no se establecieron limitaciones a la movilidad de las mercancías durante el estado de alarma, "el propio efecto de la pandemia y de las restricciones a la actividad económica que se han ido produciendo, han afectado de manera indubitable" a la actividad de la compañía. De hecho, el volumen de mercancías de Renfe ha retrocedido el 23,7% en los siete primeros meses de 2020 si se compara con el mismo periodo del ejercicio anterior, aunque se identifica una cierta recuperación de volúmenes en julio respecto a los meses anteriores. Por ello, "aun siendo en estos momentos muy difícil valorar el impacto sobre las cuentas de la sociedad, porque dependerá de la planificación de la vuelta a la normalidad de la producción, cabe esperar efectos significativos en los estados financieros de cierre de 2020", concluye el informe de gestión.