30 de octubre de 2020 | Actualizado 21:26

Catalunya reivindica el Corredor Mediterráneo para el desarrollo del puerto de Tarragona

Ramon Tremosa considera indispensable desarrollar esta infraestructura para convertir a la futura ZAL del puerto en un motor de la reactivación económica
De izquierda a derecha: Ramon Tremosa (Generalitat de Catalunya) y Josep Maria Cruset (Autoridad Portuaria de Tarragona), durante la visita a las instalaciones portuarias | Autoridad Portuaria de Tarragona

El consejero de Empresa i Coneixement de la Generalitat de Catalunya, Ramon Tremosa, ha visitado hoy, 21 de septiembre, las instalaciones del puerto de Tarragona. Con motivo de esta visita, Tremosa ha reivindicado las infraestructuras que el puerto necesita: “Es necesario desarrollar el Corredor Mediterráneo en su totalidad si queremos continuar siendo competitivos”, ha señalado. “Queremos que el puerto de Tarragona continúe siendo uno de los grandes motores económicos de Catalunya y por eso trabajaremos de forma conjunta para hacer realidad el Corredor Mediterráneo y convertir las cien hectáreas de su Zona de Actividades Logísticas (ZAL) en el motor de la reactivación económica, logística e industrial del Camp de Tarragona y de Catalunya”.

El consejero también ha aprovechado, según han explicado desde la autoridad portuaria, para destacar “la localización estratégica a nivel europeo e internacional” de esta infraestructura y ha asegurado que “es un nexo logístico para la industria y el transporte de mercancías, que a través de su buena estrategia de diversificación la hace más competitiva y le acerca a nuevos mercados”. En este sentido, el presidente del puerto de Tarragona, Josep Maria Cruset, ha agradecido la visita de Tremosa pocos días después de su nombramiento, su compromiso con el puerto y su apoyo a la futura comercialización de los espacios de la ZAL.

La implantación de la ZAL supondrá la generación de 2.974 nuevos puestos de trabajo directos y 744 indirectos, tal como ha estimado el puerto, además de los 564 puestos de trabajo que se crearán durante las obras de ejecución del proyecto. Por su parte, el impacto económico que tendrá la ZAL en su área de actuación será de unos 150 euros por metro cuadrado, según ha explicado la autoridad portuaria, que se convertirán en 154 millones de euros anuales de retorno de la inversión. En cuanto a tráficos se refiere, su impacto oscilará en un incremento de entre los 2,7 y los 4,6 millones de toneladas anuales, es decir, un aumento de entre el 8% y el 14% respecto a 2018.