25 de octubre de 2020 | Actualizado 9:25

La Autoridad Portuaria de Bilbao adjudica su ultima parcela de suelo industrial a Petronor

La futura planta de Repsol en Punta Sollana producirá combustibles sintéticos a partir de hidrógeno verde a partir de 2024
Autoridad Portuaria de Bilbao

La Autoridad Portuaria de Bilbao ha adjudicado a Petronor, filial de Repsol, la última de sus parcelas de suelo industrial para la puesta en marcha de un proyecto estratégico vinculado a la innovación y la sostenibilidad medioambiental. Esta parcela de 46.700 metros cuadrados en Punta Sollana se destinará a desarrollar la economía de hidrógeno. El proyecto de Petronor competía en concurso público con otros dos proyectos, pero a la hora de la toma de decisión se ha tenido en consideración, entre otras cuestiones, “la alta inversión confirmada, la viabilidad técnica, económica y operativa del proyecto, y la generación de empleo”, ha destacado el puerto.

Según ha explicado el puerto de Bilbao, este proyecto consiste en la construcción de “una de las mayores plantas mundiales de producción de combustibles sintéticos a partir de hidrógeno verde, generado con energía renovable”. La principal característica de estos combustibles es que se producen con agua y CO2 como única materia prima. Se pueden utilizar en motores de combustión de coches, camiones o aviones, así como otras aplicaciones.

La primera fase asciende a 67 millones, con la previsión de que las instalaciones se encuentren operativas en 2024

La primera fase la inversión ascenderá a 67 millones de euros, con la previsión de que estas instalaciones se encuentren operativas a partir de 2024. Posteriormente el citado proyecto se complementará con las Fases II y III, que se ubicarán junto a la primera y supondrán una inversión adicional de 76 millones de euros, consistiendo en una planta de generación de gas a partir de residuos urbanos, como papel, cartón, plástico y textiles, lo que evitará utilizar combustibles tradicionales y propiciará la economía circular. Inicialmente, esta planta de pirólisis podrá procesar alrededor de 10.000 toneladas al año de residuos urbanos, cifra que puede ascender a 100.000 toneladas en fases posteriores, ha explicado la institución portuaria. El gas producido se empleará como combustible para la propia refinería, ha recordado la autoridad portuaria.