30 de noviembre de 2020 | Actualizado 6:03
Josep Maria Cruset (Autoridad Portuaria de Tarragona) durante la rueda de prensa en la que ha compartido el anuncio | Puerto de Tarragona

Tarragona crea nuevos espacios para potenciar los cereales y el ‘project cargo’

Las compañías Ership y Schwartz Hautmont reaprovecharán un espacio inicialmente concesionado a Lafarge Holcim

La Autoridad Portuaria de Tarragona ha anunciado el demantelamiento de una terminal de cemento ubicada en el dique de Llevant para dedicar ese espacio a una nueva actividad relacionada con el almacenaje de cereales a granel y una nave destinada a ‘project cargo’. La empresa terminalista que ha asumido la concesión de 34.070 metros cuadrados, Ership, realizará una inversión de 2,5 millones de euros para la mejora de la nave existente, de 11.567 metros cuadrados; y la construcción de una nueva nave de 7.452 metros cuadrados. En cuanto al segmento de carga de proyecto se refiere, Ership ha renunciado a unos 6.000 metros cuadrados de superficie no construida para que la empresa Schwartz Hautmont amplíe su actividad empresarial de fabricación y montaje de grandes estructuras industriales.

A este respecto, la autoridad portuaria ha autorizado la compraventa de la concesión entre las dos compañías privadas con la obligatoriedad de desmontar la cementera sin ningún coste para el puerto. “Las obras implicarán que se pueda incrementar el tráfico de cereales en aproximadamente 200.000 toneladas anuales, hecho que contribuirá a aumentar el tráfico de buques y de productos agroalimentarios en los próximos años”, ha especificado el puerto. “De este volumen de tráfico, se conseguirá una parte en el corto plazo mediante la remodelación de la nave ya existente, y una adicional con la construcción de la nueva”.

200.000 toneladas anuales

Las obras implicarán que se pueda incrementar el tráfico de cereales en aproximadamente 200.000 toneladas anuales

UNA PLANTA QUE NUNCA LLEGÓ A OPERAR
La planta cementera, que estaba destinada al suministro de cemento al mercado español y a diversos países del mediterráneo, fue construida en 2008 y supuso una inversión privada de 10 millones de euros. No obstante, hasta ahora nunca había entrado en servicio. “La empresa tuvo que anular su entrada en funcionamiento por la caída del consumo causada por la crisis económica y financiera del año 2008 y, desde entonces, el equipamiento industrial ha permanecido inoperativo a la espera de mejores perspectivas económicas”, ha especificado la autoridad portuaria.

La compañía Lafarge Holcim obtuvo la licencia para la construcción de esta instalación en 2003 y su concesión no finalizaba hasta 2028, con posibilidad de ampliación hasta 2040. No obstante, el pasado 29 de julio, el consejo de administración del puerto autorizó la transmisión de la titularidad a favor de Ership. “Finalmente, estas instalaciones nunca entraron en funcionamiento, aunque en cualquier momento antes de este acuerdo se podían poner en servicio”, han puntualizado desde el enclave portuario tarraconense.

“Hoy queda más que ratificado que el plan de sostenibilidad que presentamos hace pocas semanas es un instrumento potente”
Josep Maria Cruset Presidente de la Autoridad Portuaria de Tarragona

El complejo portuario ha reconocido, por otra parte, que la puesta en marcha de la terminal de cemento “chocaba con nuestra apuesta por la economía sostenible”, que a día de hoy incluye alcanzar la eliminación del 99% de la huella de CO2 para 2030. En concreto, se ha calculado que la instalación a pleno rendimiento “podría haber emitido hasta 7.287,84 toneladas de CO2 al año, esencialmente por el alto consumo de energía eléctrica”, además de otras emisiones contaminantes, contaminación acústica y los riesgos de emisión de gases de combustión derivados del transporte por vía terrestre.

El presidente de la Autoridad Portuaria de Tarragona, Josep Maria Cruset, ha valorado que “el acuerdo acredita nuestro compromiso con el desarrollo sostenible y ratifica el posicionamiento firme de esta institución para hacer compatible la actividad económica con el respeto a los ciudadanos y el entorno natural”. Finalmente, ha destacado que “hoy queda más que ratificado que el plan de sostenibilidad que presentamos hace pocas semanas es un instrumento potente con la firme voluntad de llevarse a cabo”.