24 de octubre de 2020 | Actualizado 9:25

Los aeropuertos industriales españoles renacen con el estacionamiento de aviones

La crisis sanitaria ha impulsado el desarrollo de las instalaciones aeroportuarias que se dedican al estacionamiento de larga estancia
Aeropuerto de Castellón / Aeropuerto de Teruel / E.M.

Lo que son tiempos difíciles para el sector aéreo, no lo están siendo en la misma medida para aquellos aeropuertos que han decidido invertir en estacionamiento, mantenimiento y reciclaje de aviones. Pese a que el Covid-19 ha perjudicado gravemente al transporte aéreo, el impacto que la pandemia ha provocado en las empresas e instalaciones aeroportuarias dedicadas a las operaciones en tierra con aeronaves ha sido, en cambio, muy positivo. Así lo han asegurado aeropuertos como Teruel, Ciudad Real, Lleida-Alguaire o Castellón, que han sabido aprovechar para crecer en este nicho a la vez que se reducía el volumen de los tráficos aéreos. 

El Aeropuerto de Teruel se ha convertido en un referente en este ámbito. Tras invertir unos 40 millones en acondicionar sus instalaciones, ahora no ha dejado de crecer hasta convertirse en un gran aparcamiento y taller de aviones en España. En los últimos tres meses, Teruel ha recibido más de 50 aviones debido a la crisis sanitaria procedentes de Lufthansa, British Airways o Air France. Actualmente, se posiciona como el segundo aeropuerto industrial de Europa y, en colaboración con Tarmac Aerosave, filial del grupo Airbus, tiene previsto triplicar su superficie disponible para albergar unos 360 aviones a la misma vez.

Tarmac duplicará la campa de estacionamiento en Teruel para sumar otras 200 posiciones para los aviones

Esta empresa francesa ha tenido que adaptar su almacén al gran volumen de llegadas de aeronaves por la situación epidemiológica, que ha llegado a acumular 130 aviones aparcados en Teruel, lo que supone alcanzar, prácticamente, la plena ocupación. “Nuestros proyectos de futuro pre-Covid se han visto reforzados en este contexto”, ha asegurado el director comercial de Tarmac Aragón, José Moliner. La empresa proyecta la ampliación de las calles de estacionamiento para sumar otras 20 posiciones más, la construcción de un doble hangar A380 para multiplicar sus actividades de mantenimiento, así como otro dedicado a la pintura de aeronaves. Además, esta compañía duplicará la campa de estacionamiento para sumar otras 200 posiciones, lo que desembocará en una ampliación de su plantilla en el 50% para 2023. “También trabajamos en la creación de un Centro Part. 66 específico para licencias aeronáuticas junto con el Gobierno de Aragón”, ha añadido José Moliner. 

Por su parte, el Aeropuerto de Lleida-Alguaire cuenta con unas 15 aeronaves estacionadas de aerolíneas como Norwegian e Icelandair, una plataforma con otras cuatro más, un hangar temporal de la empresa BAA Training con otras 10 avionetas y un hangar inflable de Buildair en fase de pruebas, que también albergará más unidades. “Contamos con un mayor número de aviones aparcados, lo que se traduce en un mayor movimiento de empresas y aeronaves en esta zona”, han explicado desde el aeropuerto catalán. Además, también acoge a otras empresas que utilizan el aeropuerto como plataforma de pruebas como Singular Aircraft -con un dron gigante- o Cosmic Research -pruebas con cohetes interespaciales- entre otras. “El aumento de la contratación de personal para el estacionamiento, mantenimiento y reciclaje de aviones reactiva económicamente el territorio”, han añadido.

También el Aeropuerto de Castellón se encuentra, en estos momentos, al máximo de ocupación, con una treintena de aviones. Para dar respuesta a la demanda, “hemos tenido que reconvertir ciertas zonas para dedicarlas al estacionamiento”, han apuntado. Este aeropuerto trabajaba anteriormente en la diversificación de su actividad y en la ampliación de la cartera de servicios. Castellón acondiciona una nueva zona de estacionamiento de aviones, que abarcará una superficie de más de 20.000 metros cuadrados. Además, está a punto de iniciar las obras de construcción de un centro de mantenimiento de aeronaves. Asimismo, próximamente se van a adjudicar las obras de construcción de la nueva plataforma industrial del aeropuerto, un área que permitirá ampliar las actividades que ya se están desarrollando y la llegada de nuevas inversiones. “El desarrollo de la Zona de Actividades Complementarias del aeropuerto es uno de nuestros objetivos estratégicos para generar un polo económico y empresarial vinculado al sector aeronáutico, la logística y la industria”, han comentado desde el aeropuerto.

Castellón o Ciudad Real optaron por diversificar sus actividades aeroportuarias y ampliar sus plataformas

Respecto al Aeropuerto de Ciudad Real, su sociedad gestora CRIA también se ha lanzado a la ampliación de una plataforma en 65 hectáreas para dar cobijo a un mayor número de aviones, así como en la construcción de varios hangares para mantenimiento de aeronaves. Según ha informado CRIA, sus instalaciones también se encuentran prácticamente al 100% de su capacidad inicial. En su caso, la demanda de estacionamiento se ha incrementado a partir de junio y julio. “Acumulamos todo tipo de aeronaves, pero fundamentalmente de doble fuselaje como A340 o Boeing 747, son aviones grandes que tienen más dificultades ahora mismo para fletarse porque son menos rentables”, han explicado desde CRIA. 

La pandemia paradójicamente ha supuesto como un revulsivo “porque el modelo de negocio del aeropuerto había sido concebido para atender a los aviones cuando no volasen, es decir, para su mantenimiento e incluso para desmantelamiento cuando no tienen vida útil”, ha explicado el director de Relaciones Institucionales de CRIA, Fernando Sánchez. Sin embargo, la pandemia ha ocasionado que se paren y que requieran un sitio donde poder estar estacionados más tiempo de lo habitual, hacer la preservación y su mantenimiento. De esta forma, el Aeropuerto de Ciudad Real pretende llegar a ampliar su capacidad para albergar en torno a mil aeronaves, un planteamiento “muy a largo plazo que no se plantea de forma inmediata”, aunque en un horizonte de seis u ocho meses, “nos planteamos tener capacidad para tener 300 aviones grandes aparcados”, ha asegurado Sánchez. 

INCREMENTO EN LA TENSIÓN DE LA SUPPLY CHAIN AEROPORTUARIA
La imprevisión de las llegadas de los aviones y la logística del avión, así como la repatriación de los pilotos han sido algunos de los escollos más frecuentes a la hora de gestionar estas operaciones en los aeropuertos industriales. Durante los primeros meses del año, entre el 70% y el 80% de las flotas se encontraban paralizadas, lo que generó un alto volumen de llegada just in time de aviones para su estacionamiento. Según han explicado desde Tarmac, “nuestros clientes mandaban aviones a Teruel a un ritmo de cuatro o cinco aviones diarios, que iban acompañados por otro avión nodriza para repatriar a las tripulaciones por la falta de hoteles abiertos y rutas aéreas disponibles”. 

El contexto de incertidumbre genera que los plazos de estacionamiento se alarguen de forma indefinida

En este sentido, todos estos aeropuertos han registrado un incremento de la tensión en la supply chain, por la dificultad que entraña la operativa, los tiempos muy ajustados, y los plazos de estacionamiento “que pueden oscilar entre los dos meses hasta a un tiempo ilimitado”, según Tarmac. En cambio, mientras el estacionamiento de aviones ha crecido exponencialmente, el mantenimiento y reciclado se ha quedado relativamente parado o en su mismo volumen, puesto que ninguna aerolínea operaba nuevas rutas. “La situación sigue siendo muy incierta y prevemos que lo siga siendo hasta 2022”, ha opinado Moliner. 

Los plazos de estacionamiento son variables, “aunque la mayoría de los aviones van a permanecer estacionados durante la temporada de invierno”, ha apuntado, asimismo, el Aeropuerto de Castellón, debido principalmente a la caída del tráfico aéreo. De cara a una segunda ola de contagios y el aumento de restricciones, las instalaciones de Castellón han asegurado que, en su caso, seguirán trabajando en el acondicionamiento de su nueva zona de estacionamiento para acoger entre 15 y 20 aeronaves más de diverso tamaño, cuya obra culminará a finales de año.