5 de diciembre de 2020 | Actualizado 18:53

El consumo de cemento frena su caída en el cierre del tercer trimestre

El leve crecimiento del 0,9% registrado en septiembre reduce la caída en el acumulado, que cierra los primeros nueve meses con el 11,6% menos
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La patronal española de fabricantes de cemento (Oficemen) ha situado la reducción del consumo de este producto en el 11,6% al cierre del tercer trimestre, lo que supone una contracción de 1,3 millones de toneladas menos que en el mismo periodo de 2019. No obstante, el consumo de cemento ha crecido el 0,9% en septiembre, que en valores absolutos representa 1,2 millones de toneladas de cemento, es decir, 10.000 toneladas más respecto a septiembre del año pasado, lo cual ha frenado la caída del consumo de cemento del acumulado anual.

“Este leve valor positivo, no cambia la tendencia fuertemente negativa del año, que probablemente haga que cerremos el ejercicio 2020 con una caída del 11%, situándolo en 13,1 millones de toneladas, frente a los 14,7 millones de toneladas del año 2019″, ha subrayado el presidente de Oficemen, Víctor García Brosa. En cuanto a la evolución del consumo de cemento en el año móvil, desde agosto de 2019 a septiembre de 2020, el diferencial se limita en una caída del 7,9%. A lo largo de los últimos 12 meses, se han consumido en España un total de 13,4 millones de toneladas, es decir, 1,1 millones de toneladas menos que durante el mismo periodo anterior.

LAS EXPORTACIONES VUELVEN A LOS NÚMEROS ROJOS EN SEPTIEMBRE
En lo referente al mercado exterior, el mes de septiembre ha roto el crecimiento experimentado por las exportaciones durante julio y agosto. Este periodo ha registrado una caída del 16,5%, lo que supone una pérdida cercana a las 100.000 toneladas. En el acumulado del año, las exportaciones se han reducido por encima del 8% -siete décimas más que en agosto- y acumulan ya una caída cercana a las 400.000 toneladas. 

El mes de septiembre rompe la tendencia creciente de las exportaciones durante los meses de julio y agosto

 “La evolución negativa de las exportaciones y el repunte del 21% de las importaciones en septiembre ha colocado nuestra balanza comercial en una situación más que preocupante”, ha valorado Víctor García Brosa. Según ha destacado el presidente de Oficemen, “el elevado coste energético y de las emisiones de CO2 de nuestra industria frente a otros países merma nuestra competitividad, especialmente en lo que respecta a las emisiones de carbono”. En este sentido, ha apuntado que “de poco sirve establecer un sistema para reducir las emisiones de CO2 en Europa si se permite la importación de productos sin el coste asociado del carbono, bien sea cemento o clínker, de otras zonas geográficas con una legislación ambiental más laxa”.