24 de noviembre de 2020 | Actualizado 12:58

La tensión entre empresas y estibadores aboca a un conflicto de largo recorrido en Bilbao

Se han lanzado a una espiral de acusaciones y descalificaciones, especialmente por los trabajadores eventuales en las últimas horas
Protestas de los estibadores del puerto de Bilbao

El conflicto de la estiba en el puerto de Bilbao no vislumbra una solución definitiva y rápida. Las posturas de patronal y estibadores están muy enfrentadas y parece lejano un acuerdo que ponga fin a los paros que se vienen desarrollando en el cuarto puerto de España desde el pasado 9 de octubre. Los últimos días han registrado una espiral de descalificaciones y acusaciones mutuas que han tenido su punto álgido con comunicados de las empresas y los sindicatos con duros reproches, especialmente sobre la situación de los trabajadores eventuales en las últimas horas.

Las empresas de Bilboestiba han solicitado arbitraje al PRECO, el servicio público de mediación del País Vasco, “ante la gravedad de la situación y dada la actitud de los convocantes de los paros”. Esta solicitud se una a la de conciliación realizada por los sindicatos el 9 de octubre ante este organismo denunciando el incumplimiento por parte de las empresas estibadoras del convenio colectivo de estibadores de Bilbao, en concreto del artículo 1 del citado convenio, que regula el ámbito funcional. Los sindicatos solicitan que las empresas “sigan contratando estibadores portuarios para la realización de las tareas complementarias”. El acto de conciliación tendrá lugar el próximo 27 de octubre, aunque de llegar a un acuerdo, sólo resolvería uno de los aspectos por los que está convocada la huelga en el puerto de Bilbao.

Los sindicatos han solicitado la mediación del PRECO por incumplimiento del convenio por parte de las empresas

Esta solución, han señalado fuentes de la Asociación de Consignatarios de Buques y Estibadores del Puerto de Bilbao (ACBE) “requiere de la aceptación de la otra parte para poder reunir a ambas y conseguir un acuerdo con la mediación de esta instancia oficial”. Según el presidente del comité de empresa de Bilboestiba CPE, Alberto Dañobeitia, no han “recibido hasta la fecha la comunicación oficial por parte de las empresas o del PRECO, pero tendremos que valorar esta propuesta y las implicaciones que tiene”. Dañobeitia ha señalado que, en la actualidad, “no hay ninguna vía de negociación abierta y las empresas han ido al pulso directo”.

LA POLÉMICA DE LOS TRABAJADORES EVENTUALES
El último paso en la escalada de tensión ha sido la denuncia del comité de empresa del despido “de facto” de 100 estibadores eventuales como represalia de las empresas por su apoyo a la huelga, “a pesar de que el Centro Portuario de Empleo no cuenta con personal suficiente para atender la carga de trabajo”. Los representantes de los trabajadores han ido un paso más allá y han acusado a la presidencia de la Autoridad Portuaria de Bilbao de “complicidad” al impedir “la entrada al puerto de estos estibadores eventuales”.

Sin embargo, las cuatro empresas estibadoras, a través de Bilboestiba, han desmentido “rotundamente el despido de trabajadores eventuales”. Según la patronal, “Lo que realmente ha sucedido es que trabajadores de este colectivo perteneciente a Randstad fueron contratados el pasado fin de semana e incumplieron los servicios mínimos”, por lo que “las empresas consideran que no pueden contar con ellos hasta que se clarifique la situación”. También han deslizado, en defensa de la autoridad portuaria, que “la prohibición de acceder al puerto que se les ha impuesto podría obedecer a los disturbios que han protagonizado y a las amenazas que han lanzado contra otros trabajadores”.

Las empresas estibadoras han calculado que entre el 9 y el 15 de octubre se ha manipulado en el puerto de Bilbao el 72% menos de mercancía general y el 71% menos de contedores con respecto al movimiento registrado entre el 2 y el 8 de este mismo mes. ACBE ha declinado realizar una previsión de la afectación que tendría la huelga en el tráfico del enclave vasco y se ha remitido a las actualizaciones semanales que tiene previsto hacer públicas mientras dure el conflicto. Por su parte, el presidente del comité de empresa ha apuntado que no pueden “hacer una previsión porque no conocemos las escalas de los buques hasta que no llegan al puerto. Puede que las navieras por cuestión de negocio cambien las rutas o desvíen los barcos”.

El primer acto del actual conflicto tuvo lugar a finales del mes de julio. Los sindicatos de la estiba (Coordinadora, UGT, LAB ELA y Kaia BES) presentaron un preaviso de huelga entre los días 3 y 23 de agosto mediante paros en horas alternas. La Asociación de Consignatarios de Buques y Estibadores del Puerto de Bilbao (ACBE) afirmó que los sindicatos “vulneraban flagrantemente la ley y sometían al puerto de Bilbao a unas restricciones inaceptables que no se producen en ningún otro puerto de España”.

El primer preaviso se presentó a finales de julio, pero el cruce de propuestas permitirá desactivar los paros

La Autoridad Portuaria de Bilbao reaccionó a la convocatoria de huelga a través de su presidente, Ricardo Barkala, que manifestó que la estiba en Bilbao “está entre las últimas del ranking en competitividad y calidad de servicio”. A su juicio, este mal servicio “hace que nos esté costando mucho mantener los tráficos actuales y no digo ya atraer nuevos”. Los problemas formales y administrativos de este primer preaviso presentado obligó a los sindicatos de estibadores a presentar uno nuevo, esta vez entre el 8 y el 28 de agosto. Las principales reclamaciones en el mismo eran la incorporación de nuevo personal, negociar el convenio colectivo y mejoras en temas como la seguridad y los descansos.

El cruce de propuestas entre patronal y sindicatos llevado a cabo durante la primera semana de agosto, llevó a estos últimos a desconvocar la huelga el 7 de agosto. La organización sindical OUTPB-Coordinadora Bilbao destacó que, aunque estas propuestas no habían desencadenado un acuerdo total, “se han acercado posturas notablemente”. El clima de diálogo existente llevó al sindicato a avanzar en esa línea, aun sin haber cerrado un acuerdo que diera solución a los motivos por los que se convocaron las movilizaciones. 

Los estibadores han presentado un nuevo preaviso de huelga para extenderla hasta el 9 de noviembre

Sin embargo, estas negociaciones no tuvieron éxito y el 29 de septiembre los sindicatos volvieron a presentar un nuevo preaviso de huelga entre el 9 y el 25 de octubre, con un formato de dos horas por turno de trabajo los días 9, 13, 19 y 20 de octubre y de 24 horas el resto de los días de la convocatoria, que aún continúa en vigor. Las demandas sindicales que fundamentaron este nuevo preaviso fueron “el inicio del proceso de disolución del Centro Portuario de Empleo (CPE), la falta de personal, el incremento y uso abusivo de la eventualidad, las condiciones de trabajo en las empresas estibadoras y el estado de las instalaciones y la maquinaria, el exceso de jornadas de trabajo, los incumplimientos reiterados de los descansos de los trabajadores y la mala fe negociadora por parte de las empresas en la mesa negociadora del convenio colectivo”.

Las empresas reaccionaron y presentaron una propuesta para levantar la huelga, que, tras varios días de estudio por parte de los estibadores, fue rechazada el 15 de octubre y al día siguiente, los sindicatos presentaron dos nuevos preavisos de huelga, en esta ocasión por separado. Por una parte, Coordinadora, UGT, LAB y Kaia BES, y por otra LAB, que ha decidido presentar el suyo propio “por una cuestión meramente administrativa”. Esta nueva convocatoria tiene previsto desarrollarse entre el 26 de octubre y el 9 de noviembre, con paros durante el 50% de la jornada laboral de cada turno. Alberto Dañobeitia ha apuntado que el principal motivo de esta convocatoria, entre otros, “es la falta de confirmación de la garantía de empleo”.