27 de noviembre de 2020 | Actualizado 14:32

Thales crea un sistema antidrones para protección de las infraestructuras portuarias

La solución Horus Shield permite la integración con los sistemas de información del puerto, en línea con el concepto de smart port
Thales

La compañía tecnológica Thales ha creado el sistema Horus Shield para la protección antidrones de las infraestructuras portuarias. Este sistema permite su integración con los sistemas de información del puerto, en línea con el concepto de smartport, y permite diferenciar los drones potencialmente hostiles de otros que pudieran ser utilizados por la propia infraestructura portuaria para adquirir información diversa mediante diferentes sensores, ha especificado Thales. “Los sistemas de este estilo se han asociado tradicionalmente a la protección de aeropuertos o ciudades, pero no son menos importantes en la protección de infraestructuras como los puertos”, ha subrayado la empresa.

La protección de los puertos contra los drones sigue las mismas pautas que la de cualquier infraestructura crítica

La protección de los puertos mediante sistemas antidron sigue las mismas pautas que la de cualquier otra infraestructura crítica. En primer lugar, se procede a su detección y localización a larga distancia, utilizando radares y detectores de frecuencias. Posteriormente, se identifican y se realiza un seguimiento mediante sistemas optrónicos que permitan diferenciar visualmente el tipo de dron, sus posibles alteraciones, así como seguir su trayectoria. Por último, ha añadido Thales, se procede a la neutralización mediante la activación automática o manual de inhibidores de frecuencia dirigidos a la ubicación del dron y con la finalidad de que este aborte la misión.

El sistema dispone de estaciones de sensores cuyos datos facilitan la toma de decisiones

El sistema Horus Shield de Thales se compone de una o varias estaciones de sensores y cada una de ellas cubre un sector de 90 grados, además de un sistema de control asociado (Horus), que permite transformar los datos obtenidos por los sensores en información, facilitando al usuario la toma de decisiones. La compañía ha subrayado que el sistema dispone de un radar que permite detectar y clasificar objetivos a una distancia superior a 4 kilómetros, el sistema optrónico Gecko de Thales, que permite identificar visualmente estos objetivos a una distancia mayor de dos kilómetros con una cámara térmica de largo alcance, detectores de frecuencias para identificar señales de radiofrecuencia procedentes del dron y del piloto, obteniendo ubicación de los mismos a una distancia de hasta 8 kilómetros y un inhibidor, que mediante su activación inhibe las señales de radiofrecuencia utilizadas por los drones, así como su sistema GPS, si se requiere, a una distancia superior a dos kilómetros. La inhibición, ha apuntado la compañía, forzará al dron a retornar al origen o realizar un aterrizaje en el punto en el que se encuentre.

La inhibición de frecuencia fuerza al dron a regresar a su punto de origen o a aterrizar donde se encuentre

Todo este entramado se coordina con un sistema de control, que facilita la ejecución de la misión antidron de forma automática, con posibilidad de intervención manual por parte del operador. Thales ha indicado que tiene la capacidad de establecer áreas de protección, que activarán una alarma cuando se vena sobrepasadas por un dron. Además, incluye diversos elementos en pantalla que proporcionan en todo momento la información sobre el objetivo (ubicación, velocidad, trayectoria, imagen de las cámaras), lo que permite un seguimiento preciso. Esta solución, ha reseñado la compañía, es compacta y portátil, modular, ya que permite el crecimiento desde una única estación sensora hasta el número necesario para cubrir las necesidades y la combinación del radar y el detector de frecuencias permite la detección tanto de drones con vuelo autónomo como radio-comandados.