2 de diciembre de 2020 | Actualizado 6:21

Los contenedores de SkyCell se postulan como claves para repartir la vacuna del Covid-19

La compañía ha desarrollado un contenedor refrigerado capaz de cargarse sin proveedores externos de energía y con 200 horas de autonomía
SkyCell

El sector logístico y del transporte se prepara para la distribución a escala global de la futura vacuna contra el coronavirus. Uno de los mayores retos que se deberá afrontar es, ante la globalización de la pandemia, asegurar la cadena de frío del producto sin importar el destino. La compañía suiza SkyCell aspira a contribuir a esta finalidad con su solución de contenedores híbridos, que disponen de más de 200 horas de autonomía y son capaces de recargarse automáticamente si se emplazan en cámaras o camiones refrigerados.

“Ocho de nuestros clientes están trabajando en la vacuna”, han explicado desde la compañía. “Pero no sabemos dónde se producirá, así que la supply chain aún no está finalizada y nos preparamos para diferentes escenarios”. Entre sus socios, se encuentran aerolíneas, transitarios y las propias compañías farmacéuticas. “Hablamos con diferentes socios, todos nos encontramos en el mismo barco y necesitamos trabajar de forma conjunta”. Por ejemplo, SkyCell ha firmado recientemente un acuerdo con Qatar Airways para el alquiler de sus contenedores híbridos.

Qatar Airways ha alquilado los contenedores de SkyCell en vistas de la futura distribución de la vacuna

“La logística vinculada al transporte farmacéutico es compleja y, estando a la vanguardia del transporte a tiempo y a temperatura controlada, entendemos las complejidades de una cadena de frío sin fisuras”, ha valorado el director de Carga de Qatar Airways, Guillaume Halleux. A este respecto, desde la aerolínea aseguran que “los contenedores de SkyCell nos permitirán apoyar a los planes logísticos globales de la vacuna una vez esté lista” y Halleux ha añadido que estos “son seguros y sostenibles para nuestro negocio y el planeta”.

En cuanto a seguridad se refiere, el director de Tecnología de SkyCell, Nico Ros, ha explicado que “nuestra auditoría anual asegura a nuestros clientes menos del 0,1% de las fugas de temperatura durante los envíos”. Esta cifra de desviación de temperatura contrasta con la que la compañía sitúa como media del mercado, entre el 5% y el 14%. Por su parte, en referencia a la sostenibilidad, los contenedores son totalmente reciclables y, según la empresa, ayudan a reducir la huella de carbono de los envíos en hasta el 50% por su capacidad de carga independiente, sin la necesidad de hielo seco o la intervención manual.

La Comisión Europea y el Gobierno suizo han reconocido a SkyCell como proveedor crítico en la pandemia

“Por suerte, no necesitamos enchufes, así que nuestros contenedores permitirán llegar a algunos destinos donde otras soluciones probablemente fallarían”, han detallado desde la empresa. “Ya hemos visto a algunos gobiernos interesados en asegurar estos equipamientos, porque han empezado a solicitar vacunas y ahora piensan en cómo llevarlas desde el fabricante a su país”. De hecho, la Comisión Europea y el Gobierno suizo reconocieron a SkyCell como proveedor crítico en la presente crisis durante el pasado mes de julio.

En este sentido, otro aspecto clave es la tecnología. Los contenedores híbridos cuentan con tecnología internet de las cosas (IoT), de forma que la temperatura es monitorizada en todo momento. “Por cada envío que realizamos, recogemos datos a través de los sensores sobre la temperatura, ubicación o el tránsito”, ha señalado. Alimentado por estos datos, la compañía también ofrece una herramienta de simulación que permite la visualización del trayecto del contenedor antes de efectuarse. “Puedes establecer los hitos del envío y el software simula el traslado, de forma que se ve donde hay riesgos y se mitigan”, han subrayado.

SkyCell augura un futuro cuello de botella por la falta del 50% de la capacidad necesaria para distribuir la vacuna

Como ejemplo, “realizamos recientemente un envío de un cliente que transportaba vacunas de Doha (Qatar) a Mumbai (India)”, recuerdan desde SkyCell. “Pero India estaba confinada y no se podía sacar el contenedor del aeropuerto en un fin de semana”. En este escenario, la empresa se planteó si podría dejar el contenedor a temperatura ambiente, es decir, a unos 40 grados, durante 72 horas, hecho que después de la simulación se constató como factible.

Ante la distribución de la futura vacuna del Covid-19, la compañía asegura estar preparada para afrontar el reto: “Invertimos en tecnología que pueda proteger las medicinas bajo condiciones extremas y que no dependa de la infraestructura”, ha manifestado. No obstante, también ha advertido que “todo el mundo mira ahora a la producción de la vacuna, pero en referencia al transporte, posiblemente se producirá un cuello de botella, porque se necesitará aproximadamente el doble de la capacidad actual”. En la actualidad, la empresa dispone de entre 2.000 y 2.500 contenedores híbridos.

FUNCIONAMIENTO DEL CONTENEDOR HÍBRIDO
La solución de SkyCell consiste en el aislamiento de lo que se denomina ‘material cambiante’, equivalente a los geles fríos que se utilizan al ir de picnic. El elemento de refrigeración almacena energía y se encuentra en una condición de cristalización, de forma que se va derritiendo lentamente según pierde energía. Con una duración aproximada de 200 horas, u ocho días, al posicionarlo en una habitación de hasta cinco grados centígrados vuelve a cristalizarse. Fundada en 2013, la compañía se inició como especialista en la elaboración de material aislante para edificios, pero tras el proyecto de un cliente farmacéutico en Basel (Suiza), le surgió la posibilidad de desarrollar este aislante para contenedores, en vez de edificios.

Por su parte, tal como han explicado desde SkyCell, hoy en día se ofrecen dos tipos de soluciones para contenedores refrigerados en el mercado: las activas y las pasivas. Las primeras, conocidas como ‘neveras voladoras’, pueden conectarse a un enchufe y disponen de un ventilador y motores. Por ello, su duración independiente es limitada y, después de 30 o 40 horas, acostumbran a necesitar conectarse. A su vez, las soluciones pasivas como el hielo seco disponen de un tiempo de funcionamiento independiente, pero también limitado. De esta forma, la propuesta de SkyCell se encuentra entre ambas.