5 de diciembre de 2020 | Actualizado 18:53

Los amarradores de Barcelona presentan un preaviso de huelga

Denuncian falta de personal, pero Mooring justifica la necesidad de preservar la seguridad y salud de los trabajadores por la pandemia
Tareas de amarre en el puerto de Barcelona | Portuaris BCN

Los sindicatos de amarradores portuarios de Barcelona han presentado un preaviso de huelga indefinida en el enclave portuario catalán, según Portuaris BCN, pertenecientes a la federación local de CGT. Con fecha de inicio el próximo 19 de noviembre, a las seis de la mañana, los trabajadores han exigido que se cumpla el pliego mínimo de contratación establecida, tanto para el número de personas por turno como para el número mínimo de trabajadores por barco según su tonelaje.

La convocatoria afecta a las dos empresas que realizan las labores de amarre en el puerto de Barcelona, Mooring y Cemesa, y ha sido convalidada por las asambleas de trabajadores. “Falta personal en la plantilla y ello conlleva un exceso de trabajo en los turnos que aumenta la fatiga, el riesgo de accidentes y lesiones por sobresfuerzo”, ha denunciado el sindicato Portuaris CGT en sus redes sociales. En este sentido, el motivo de la reivindicación es “defender la salud y el empleo de los trabajadores, ya que las empresas llevan meses operando por debajo del pliego mínimo de contratación que establece la Autoridad Portuaria de Barcelona”.

Son nueve los trabajadores por turno en la actualidad, una plantilla que, según Mooring, se ha pactado con el puerto

Se trata de una postura opuesta a la que han expresado desde una de las dos empresas afectadas. “No entendemos la problemática, se ha intentado preservar la seguridad y la salud de los trabajadores tal como marcan las normativas para minimizar la concurrencia de personas en las instalaciones y evitar posibles contagios”, ha señalado el director financiero de Mooring, Daniel Valero. En este sentido, ha justificado que “dado que el tráfico del puerto de Barcelona ha bajado entorno al 35% en volumen, se ha dotado de menos personal desde el inicio del primer estado de alarma”.

En la actualidad, se ha pasado de once a nueve amarradores por turno, una medida aprobada desde la autoridad portuaria, aunque en el pico de la pandemia se rebajó esta cifra a siete “dado que no había tráfico y para evitar una mayor posibilidad de contagio”. Asimismo, Valero ha añadido que “cuando pasamos de siete a nueve, porque nos lo requirió la autoridad portuaria, les pareció una barbaridad que pusiéramos a dos personas más en cada turno”. Esta publicación ha intentado sin éxito recabar el punto de vista de la otra compañía afectada, Cemesa.

El puerto ha mantenido reuniones con las partes afectadas, pero se mantiene al margen del conflicto laboral

Por su parte, desde la autoridad portuaria han declarado que “se trata de un conflicto laboral entre empresa y trabajadores y, por lo tanto, aquí el puerto no tiene nada que decir”, aunque ha confirmado reuniones con las partes afectadas. Asimismo, según ha informado Mooring, los convocantes de la huelga se reunirán el jueves con las empresas de amarre. “Es difícilmente entendible que tengas una reunión y, con anterioridad a ella, ya se hayan tomado medidas por la parte sindical”, ha valorado Valero. “Por nuestra parte, nunca hemos cerrado la puerta a mantener reuniones”.