27 de noviembre de 2020 | Actualizado 19:02

Airvant evalúa la calidad del aire con drones para evitar contagios en los centros logísticos

La solución detecta vulnerabilidades que facilitan la propagación del Covid-19 a través de sensores de medición de la concentración de CO2
Airvant

La empresa Airvant, especializada en drones para operaciones logísticas ha desarrollado una nueva solución para medir la calidad del aire en interiores y detectar en qué zonas puede ser más fácil la transmisión de enfermedades como el Covid-19. Ante la pandemia desatada por el coronavirus, esta compañía sevillana ha decidido dar un giro a su negocio e innovar para adaptarse a la realidad cambiante y a su vez mitigar el efecto del coronavirus entre el personal que opera en las zonas de actividad logística. En este sentido, la iniciativa Air Controller es una solución para controlar y monitorizar la calidad del aire en espacios cerrados en tiempo real para prevenir situaciones potencialmente contagiosas. 

“Con la caída de los servicios durante la primera ola del Covid-19, tuvimos que buscar la manera de reconvertirnos y evitar que la facturación se resintiese”, ha explicado el fundador y consejero delegado de Airvant, Guillermo Valero. En búsqueda de nuevas fórmulas para mantener su actividad, la compañía detectó la necesidad de desarrollar una solución para medir la calidad del aire en interiores, así como en la posibilidad de ofrecer posteriormente una desinfección limpia a través de drones en estos entornos industriales. El control de la calidad del aire es un servicio que Airvant ha puesto en marcha de forma operativa, mientras que la labor de desinfección con drones aún se encuentra en vía de desarrollo. 

“Si se detecta una concentración de CO2, los operadores deben ventilar, purificar o desinfectar”
Guillermo Valero Fundador y consejero delegado de Airvant

Más allá de las medidas sanitarias adoptadas por los trabajadores como el distanciamiento social, la disminución del contacto físico o el uso de mascarilla de forma continua, Airvant ha propuesto analizar de forma preventiva a través de sensores inteligentes la concentración de CO2 para evitar que se alcance su límite máximo permitido. Después, las mediciones realizadas en tiempo real que recopilan los datos de temperatura, la humedad relativa, concentración de CO2 y compuestos orgánicos volátiles se envían a través de comunicaciones inalámbricas a una aplicación les permite monitorizar en tiempo real la atmósfera en los distintos niveles y zonas de los centros logísticos.

En el caso de detectar zonas con una mala calidad del aire, “los operadores deberían evitar que las personas desarrollen su labor en esa zona y proceder a mejorar la ventilación de forma forzada en dicho punto”, ha detallado Guillermo Valero. Si aún así los niveles siguen siendo negativos, “sería conveniente purificar el aire o desinfectar con ultravioleta”, ha asegurado el consejero delegado. En su opinión, “solo hay que desinfectar cuando realmente sea necesario”. 

UNA SOLUCIÓN PARA DESINFECTAR ESPACIOS CERRADOS VÍA DRON
Este proyecto también incorpora una innovadora vertiente en vía de desarrollo para su próximo lanzamiento orientado a la desinfección de aquellas zonas que hayan sido detectadas como “potencialmente nocivas” por el sistema de medición de calidad del aire. De esta forma, y gracias al apoyo del Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI) en la dotación de tecnología para luchar contra el Covid-19, “propusimos desarrollar una solución vía dron aplicable al sector logístico que no implicase el uso de productos químicos”, ha destacado Valero. Actualmente, Airvant trabaja en el diseño de una solución ultravioleta con un dron asistido con un cable que suministre energía al equipo aéreo desde el suelo.

Las primeras pruebas piloto con estos drones con luz ultravioleta se realizarán en el mes de marzo de 2021

“Los drones tienen una vida de vuelo muy limitada, entre los 20 y 30 minutos”, ha apuntado el fundador de la compañía. “Si a esa batería se le suma un equipo ultravioleta que consuma mucha energía, esta operación no es viable”, ha asegurado Valero. Frente a ello, el remedio a la descarga de la batería de los drones se basa en la alimentación continua de los robots aéreos, una solución que Airvant ha comenzado a diseñar junto con el Centro Avanzado de Tecnologías Aeroespaciales (CATEC). Las primeras pruebas piloto con estos drones se realizarán en el próximo mes de marzo de 2021. Según ha asegurado Airvant, “en el proyecto participa un comité consultivo formado por entidades portuarias y operadores logísticos que se encarga de guiar los desarrollos para que lleguen al mercado y facilitarán que las pruebas experimentales se realicen en sus instalaciones”.