5 de diciembre de 2020 | Actualizado 18:53
Mercè Conesa en la inauguración de la presente edición de Smart Ports: Piers of the Future | Autoridad Portuaria de Barcelona

Los smart ports confían en crear valor a través de nuevos modelos de negocio

Los recintos portuarios viran su estrategia para dotar de valor añadido a sus servicios más allá de aumentar volúmenes de mercancías

La última gran innovación que el sector marítimo ha liderado ha sido la introducción del contenedor hace ya medio siglo. Con esta provocativa afirmación en medio de la vorágine de digitalización y nuevas tecnologías que el sector marítimo impulsa, el director general de International Association of Ports and Harbors (IAPH), Patrick Verhoeven, ha criticado que “nuestro negocio está muy basado en los volúmenes y expresamos nuestros resultados en cajas, cuando quizás deberíamos mirar hacia otras formas de crear valor”.

Precisamente, este es uno de los objetivos de los puertos participantes en Smart Ports: Piers of the Future, un evento que hoy, 17 de noviembre, ha inaugurado su segunda edición. La presidenta de la Autoridad Portuaria de Barcelona, Mercè Conesa, ha recordado que, mediante esta colaboración entre algunos de los principales líderes portuarios mundiales, “queremos crear un mejor futuro para las ciudades y sus ciudadanos, mediante la promoción de la innovación social, el establecimiento de colaboraciones y la identificación de oportunidades de negocio”.

“Debemos buscar modelos de negocio que se alejen de aquellos orientados a los volúmenes”
Patrick Verhoeven Director general de IAPH

Verhoeven ha puesto el ejemplo de Barcelona, que “busca diferentes modelos de negocio que se alejen de aquellos clásicos orientados a los volúmenes”. La analista de Puertos y Terminales de la consultora Drewry, Eleanor Hadland, ha constatado que, desde la crisis financiera de 2008-2009, se ha producido una ralentización de los volúmenes globales canalizados por los puertos y ha calculado que, en el presente ejercicio, estos caerán el 3,3% respecto a 2019, hasta alcanzar los 775 millones de contenedores (teus). “Este año pasará a la historia como básicamente un año de crecimiento perdido”, ha manifestado.

El director de Estrategia de la Autoridad Portuaria de Barcelona, Jordi Torrent, considera que las tendencias del mercado marítimo-portuario diferirán según su ámbito de actuación. Los volúmenes de mercancías en el puerto de Barcelona es, de hecho, uno de los que ha calificado como “más difíciles de predecir”. No obstante, ha señalado que algunos de los modelos de negocio que experimentarán un mayor desarrollo serán aquellos relacionados con la economía circular, la impresión 3D o los servicios digitales, en vez de físicos. En cuanto al aumento de volúmenes, y coincidiendo con el resto de panelistas del evento, ha afirmado que “no veremos grandes incrementos en los próximos años”.

“La innovación es prioritaria para nuestro principal reto: generar riqueza en la comunidad”
Mercè Conesa Presidenta del puerto de Barcelona

Al profundizar en los datos arrojados por el puerto catalán, los sectores que potencialmente crecerán más en los años venideros serán la industria agroalimentaria, la movilidad eléctrica, el desarrollo de productos químicos más limpios, equipamiento asociado a las energías renovables y el ecommerce. De hecho, este último impulsará la pata logística del puerto de Barcelona, según Torrent, con el desarrollo de nuevas actividades que requerirán de grandes almacenes con más de 40 metros de altura, dada la alta demanda para el establecimiento de centros de distribución cerca de las ciudades. Al otro lado de la balanza, se encontrará, en el caso del enclave portuario catalán, los hidrocarburos y la automoción, que previsiblemente serán los más afectados a la baja en el medio plazo. En cuanto a la actividad crucerística y de ferries, un ámbito tradicionalmente clave para la economía de Barcelona vinculada al turismo, el puerto prevé volver a las cifras de 2019 en dos o tres años.

“No puedes entender la historia de una ciudad sin la historia de su puerto, van de la mano”, ha destacado, por otra parte, el subdirector general de Estrategia y Comercial del puerto de Barcelona, y presidente de la IAPH, Santiago Garcia-Milà. Una estrecha relación que, según el directivo, se deberá mantener para afrontar los retos de los próximos años. “Nuestra misión es crear valor añadido y prosperidad en nuestra área de influencia de forma sostenible”. A esto, Conesa ha añadido que “para nosotros, la innovación es una prioridad para avanzar y alcanzar nuestro principal reto: generar riqueza para la comunidad”.

“El capital humano sigue siendo muy importante para evitar que la oferta portuaria sea vista como una commodity”
Jordi Torrent Director de Estrategia de la Autoridad Portuaria de Barcelona

“La continuidad de los negocios más allá de los riesgos operacionales habituales deberá ser una prioridad”, ha aseverado, a su vez, el director general de la IAPH. Además, ha señalado otra debilidad actual de los puertos: “El nivel de digitalización es bastante pobre, con algunos que aún no ofrecen los servicios digitales básicos”. En este sentido, ha recalcado que “la multitud de stakeholders involucrados en los procesos es una barrera para la digitalización, no tanto la financiación o la tecnología”.

No obstante, Barcelona implementa actualmente diferentes proyectos de innovación que van un paso más allá de la digitalización para explotar las potencialidades de las nuevas tecnologías. “Si combinamos el desarrollo de inteligencia artificial y machine learning con reconocimiento facial y visión artificial, las posibilidades se multiplican”, ha valorado el jefe de Proyectos Estratégicos e Innovación del puerto, Carles Rúa. “De hecho, la habilidad de los sistemas actuales de interpretar y reconocer imágenes y aprender de ellas nos moverán hacia nuevos modelos de decisión y, en el futuro, a automatizar los procesos de decisión”. Ante este escenario, Torrent ha puntualizado que, a pesar de ello, “el capital humano sigue siendo muy importante para evitar que la oferta portuaria sea vista como una commodity”.

“Los proyectos de expansión ya no son urgentes, el foco cambiará hacia la mejora de la eficiencia”
Eleanor Hadland Analista de Puertos y Terminales de la consultora Drewry

Otra de las tendencias de futuro apuntadas, esta vez por la experta de Drewry, es que el coronavirus ha ralentizado levemente los proyectos que ya estaban en marcha, pero que “el mayor impacto está aún por ver en un periodo de dos a cinco años”. En este sentido, Hadland ha destacado que, en el caso de las terminales, “los proyectos de expansión ya no son urgentes ni prioritarios, por lo que el foco cambiará hacia la mejora de la eficiencia y la actualización de las instalaciones existentes”. Asimismo, ha constatado una evolución más lenta en las inversiones en capacidad de las terminales, tendencia que ya se daba antes de la pandemia.

En términos de sostenibilidad, Patrick Verhoeven (IAPH) ha subrayado la dificultad que supondrá alcanzar la reducción de emisiones propuesta por la Organización Marítima Internacional (IMO, por sus siglas en inglés) de cara a 2050. “Si seguimos igual que siempre, no alcanzaremos la meta”, ha advertido. ” La escala de inversión necesaria para descarbonizar el sector es de casi un billón de euros y el 85% de estas inversiones deberán ser en la supply chain, no en los buques”. A este reto financiero, asimismo, se le suma el hecho de que “no tenemos una idea clara de cómo lo conseguiremos”.