8 de mayo de 2021 | Actualizado 17:58

Los productos agroalimentarios impulsan el cambio de tendencia de los tráficos de Tarragona

El tráfico marítimo del enclave portuario catalán en octubre ha sido el más importante en los últimos 13 meses
Autoridad Portuaria de Tarragona

El puerto de Tarragona acumula tres meses de tráficos al alza, lo que consolida un cambio de tendencia iniciado en el mes de julio. El movimiento de mercancías registrado en el mes de octubre es el más importante en los últimos 13 meses, con especial incidencia en el volumen mensual de productos agroalimentarios, que ha sido el segundo más importante de la serie histórica. La Autoridad Portuaria de Tarragona ha indicado que en el caso de cereales, piensos y harinas, el tráfico ha sido de 736.187 toneladas durante el décimo mes del año, el 26% más respecto al mes de octubre de 2019. El enclave catalán ha registrado 1,69 millones de toneladas en julio, 2 millones en agosto, 2,5 millones en septiembre y 2,74 millones en octubre, que se ha convertido en el mejor mes de lo que llevamos de año.

Otro apartado destacado en el mes de octubre son los graneles líquidos, y más concretamente el tráfico de productos energéticos como el crudo, en el que el recinto catalán ha experimentado un crecimiento del 8,9% con 838.701 toneladas. En este apartado, ha resaltado la autoridad portuaria, han crecido el 103% los gases energéticos del petróleo y el 17% el carbón y el coque de petróleo. En lo que se refiere a otras mercancías, los productos más destacados han sido los destinados a la construcción. El asfalto ha aumentado el 77% y los materiales de construcción el 115% respecto a octubre de 2019.

El tráfico acumulado hasta octubre es de 22 millones de toneladas, el 21,7% menos que en 2019

La cifra de tráficos acumulados en 2020 hasta el 31 de octubre es de 22 millones de toneladas, lo que representa una disminución del 21,7% con respecto al mismo periodo del año anterior. La Autoridad Portuaria de Tarragona ha señalado que estos resultados son consecuencia de los efectos del Covid-19 y también la pérdida del tráfico de sal potásica y el descenso de la demanda de carbón en el mercado nacional, además de otras causas puntuales. La tendencia del carbón y sus derivados en el acumulado del año es como se esperaba de un claro descenso por la disminución de la demanda del mercado nacional a causa del cierre de centrales térmicas y por la apuesta del puerto de Tarragona por la diversificación y búsqueda de tráficos más sostenibles.