8 de mayo de 2021 | Actualizado 17:58

La ciclologística padece por la falta de cargobikes tras el boom de la pandemia

La alta demanda por el incremento del ecommerce, sumado a la falta de componentes de algunos proveedores, justifican la actual situación
Mensos / Eraman Koop / Cleta

El transporte de mercancías en bicicleta para la última milla lleva años en alza para ofrecer modelos de reparto alternativos y más sostenibles, una tendencia que se ha visto incrementada con el impulso del ecommerce durante la pandemia. Esta situación ha provocado, no obstante, que el sector experimente problemas a la hora de equiparse con las bicis de carga necesarias para realizar du actividad. “Han existido dificultades para adquirir bicicletas de carga de todos los fabricantes y proveedores”, ha valorado desde la cooperativa vasca Eraman Koop. “Por suerte, hemos sido ágiles al encontrar pedidos anticipados y tirar de contactos previos en el país de origen para conseguirlas y hacer frente a la subida de la demanda”.

Este también ha sido el caso de otras compañías como el operador Mensos, que ha confirmado problemas para para adquirir bicicletas de carga. “Aunque se compren en Dinamarca, se fabrican en China y nuestro otro proveedor, que es de Sevilla, también tiene alta demanda y falta de materia prima en algunos momentos”. Esta carencia en el aprovisionamiento de materias primas ha sido constatado, asimismo, por la cooperativa madrileña Blackvrier. “A muchas tiendas de bicis no les han llegado los materiales: antes nos hacían bastantes pedidos para recogerlos en las distribuidoras y llevarlos a tienda, y ahora nos ha bajado bastante el volumen”.

La falta de materia prima y componentes ha acrecentado la falta de cargobikes en el mercado

“Nosotros tuvimos la suerte de tener todas las bicicletas compradas, pero amigos mensajeros de Londres, de Berlín y en Madrid han estado esperando meses a que les llegaran, ha habido una ruptura de stock a nivel mundial”, han comentado, por su parte, desde la compañía de mensajería express Cleta. A esto, desde la startup Cargobici han añadido que “ha habido un colapso importante por la alta dependencia de la fabricación asiática” en el mercado de bicicletas en su conjunto, no solo en las destinadas a transportar mercancía.

Por su parte, desde la empresa EcoPol no han notado esta escasez de forma directa, pues en octubre de 2019 encargaron siete triciclos. Sin embargo, han asegurado que “hemos notado carencias en el mercado por parte de otras empresas o emprendedores, que nos han preguntado si vendemos bicicletas como las nuestras y las quieren ya”. En relación a ello, han detallado que “no hay stock y el dock to dock necesita mínimo una previsión de dos a tres meses de antelación, siempre contando que el fabricante tenga un nivel de inventario óptimo de las piezas necesarias para fabricar los triciclos”.

Las cargobikes se fabrican bajo pedido y con una previsión de dos a tres meses

Especialmente porque, tal como han destacado dede EcoPol, “generalmente se fabrican bajo pedido” y “hay que contar con servicio técnico cerca del microhub, algo que no está garantizado con todos los fabricantes”. En el caso de la valenciana Kurutta Couriers, han confirmado que “no sufrimos demasiado ese problema, ya que nuestras bicicletas fueron adquiridas de segunda mano”. Sin embargo, han especificado que las compran “en países como Holanda, Alemania o Bélgica, donde sí que hay una mayor cultura de ciclismo como medio de transporte de día a día”.

Por su parte, desde la barcelonesa Happy Cargo Bike han ejemplificado que, desde Estados Unidos, su proveedor le ha puesto fecha de producción a noviembre de 2021 de un pedido realizado a finales de septiembre. “Una bicicleta de carga incorpora piezas de entre cinco a doce países diferentes”, han asegurado. “La bicicleta hace más de 10.000 kilómetros antes de llegar a las manos del cliente”. Un caso similar al de Blackvrier: “Compramos una cargobike y supuestamente iba a llegar en un mes, pero tardó tres o cuatro y nos enviaron un modelo diferente por falta de stock”. A este respecto, desde la compañía valenciana Encicle Bicimensajeros han añadido que en los modelos eléctricos “en el tema de los motores y las baterías también es difícil encontrar a un buen proveedor”.

Aunque la actual escasez ha sido inducida por el coronavirus, se trata de una situación generalizada

El sector valora que, aunque la actual situación ha sido inducida por el coronavirus, es generalizada. “Creemos que se debe a la pandemia, pero que simplemente ha acelerado un hecho que tenía que pasar de todas formas”, han añadido desde Eraman Koop. “Todo el mercado de la bicicleta se ha saturado, por lo que el de las bicicletas de carga no iba ser menos”. A este respecto, han puntualizado que “mucha gente se ha dado cuenta de lo útiles que son estos vehículos y, a su vez, las empresas se han animado a dar el paso para añadir bicicletas a sus flotas”.

A la hora de predecir si la situación se sostendrá en el tiempo, Ecopol ha vaticinado que “bajará la demanda a partir de enero, parte es estacional, pandemia unido a las campañas de venta online y la Navidad, mientras que otra parte viene para quedarse”. En este sentido, ha concluido: “Muchos vemos un cambio de modelo de distribución en grandes ciudades a causa de la Covid-19, esta transformación en las costumbres ya no se irá con el virus”.