18 de mayo de 2021 | Actualizado 11:51

China abre la puerta a inversiones europeas en su negocio marítimo-portuario

El acuerdo entre la UE y China elimina restricciones para invertir en agencias marítimas y depots de contenedores, entre otros ámbitos
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en el encuentro virtual para negociar las condiciones del acuerdo | Comisión Europea

La Unión Europea ha llegado a un acuerdo con China para crear nuevas oportunidades de inversión para las empresas europeas y facilitar la apertura del mercado chino. De esta forma, el gigante asiático abre más la puerta a la entrada de compañías europeas, lo que repercutirá directamente en el sector marítimo-portuario, entre otros ámbitos, como el transporte aéreo o el automovilístico. Este nuevo convenio elimina las restricciones actuales que dificultan la inversión europea en la manipulación de carga, los depots de contenedores y agencias marítimas, lo que permitirá a las empresas europeas y españolas fomentar la multimodalidad puerta a puerta en lo referente a los tráficos marítimos internacionales. 

En lo relativo al impacto del acuerdo en el transporte aéreo, si bien este nuevo acuerdo no contempla modificaciones en los derechos de tráfico aéreo -ya que se encuentran sujetos a otro tipo de convenios de aviación-, China abrirá sistemas informáticos clave para acceder a servicios de asistencia en tierra (handling), así como otros servicios de venta y comercialización. Asimismo, el gigante asiático se ha comprometido a eliminar su requisito de capital mínimo para el alquiler y el arrendamiento de aeronaves sin tripulación, lo que supone un avance frente a lo dispuesto en el tratado internacional del Acuerdo General sobre el Comercio de Servicios (AGCS). 


China permitirá la inversión en las actividades auxiliares terrestres pertinentes, lo que permitirá a las empresas de la UE invertir sin restricciones en la manipulación de la carga, los depósitos y estaciones de contenedores, las agencias marítimas, etc. Esto permitirá a las empresas de la UE organizar una gama completa de transporte multimodal de puerta a puerta, incluido el tramo chino del transporte marítimo internacional.


China se abrirá en las áreas clave de los sistemas informáticos de reserva, la asistencia en tierra, los servicios de venta y comercialización. China también ha eliminado su requisito de capital mínimo para el alquiler y el arrendamiento de aeronaves sin tripulación, lo que supone un paso más allá en el Acuerdo General sobre el Comercio de Servicios (AGCS).


El país asiático ha asumido compromisos amplios con exclusiones muy limitadas. La mitad de la inversión extranjera de la UE se destina al sector manufacturero (equipo de transporte y telecomunicaciones, productos químicos, equipo sanitario, etc.). Es la primera vez que China contrae un compromiso de este calibre con una región.


Compromiso para eliminar gradualmente los requisitos de las empresas mixtas. El objetivo es facilitar el acceso a los mercados de los nuevos vehículos energéticos.


Vincular el acceso al mercado chino de los servicios informáticos, lo que supone una mejora significativa con respecto a la situación actual. Además, China incluirá una cláusula de “neutralidad tecnológica”, que asegurará que los límites de capital impuestos para los servicios de telecomunicaciones de valor añadido no se aplicarán a otros servicios como los financieros, logísticos, médicos, etc, si se ofrecen en línea.


Proceso de liberalización gradual del sector de los servicios financieros chinos. Las autoridades concederán y se comprometerán a mantener esa apertura a los inversores de la UE. Se han eliminado los requisitos para las empresas mixtas y los topes de capital extranjero para la banca, el comercio de valores y los seguros, así como la gestión de activos.


China ofrecerá una nueva apertura de mercado al suprimir los requisitos de las empresas mixtas para los hospitales privados de las principales ciudades chinas, entre ellas, Beijing, Shanghai, Tianjian, Guangzhou y Shenzhen.


China no se había comprometido hasta ahora para abrirse a la inversión extranjera en I+D de recursos biológicos. En este sentido, ha acordado no introducir nuevas restricciones y dar dejar a la UE fuera de las restricciones actuales en este área.


Levanta la prohibición de inversión para los servicios en la nube. Ahora estarán abiertos a los inversores de la UE sujetos a un límite de capital del 50%.


China eliminará los requisitos de las empresas mixtas en los servicios inmobiliarios, los servicios de alquiler y arrendamiento, la reparación y el mantenimiento para el transporte, la publicidad, los estudios de mercado, la consultoría de gestión y los servicios de traducción, etc.


El gigante asiático excluye a las empresas europeas de los requisitos de las compañías mixtas en los servicios ambientales como las aguas residuales, la reducción del ruido, la eliminación de desechos sólidos, la limpieza de los gases de escape, la protección de la naturaleza y el paisaje, las instalaciones sanitarias y otros servicios ambientales.


Elimina las limitaciones de los proyectos actualmente reservadas en sus compromisos en el marco del Acuerdo General sobre el Comercio de Servicios (AGCS).


Los gerentes y especialistas de las empresas de la UE podrán trabajar hasta tres años en las filiales chinas, sin restricciones o cuotas. Los representantes de los inversores de la UE podrán realizar visitas libremente antes de realizar una inversión.

En cuanto al acceso al mercado de las empresas de la UE, China ha asumido diversos compromisos en materia de producción de bienes, el sector más importante para la inversión de la UE en China. La fabricación representa más de la mitad de la inversión europea total en el país asiático, incluido el 28% para el sector de la automoción y el 22% para las materias primas. Esto incluye la producción de automóviles eléctricos, productos químicos, equipos de telecomunicaciones y equipos sanitarios, entre otros. Así, las empresas europeas ganarán certidumbre y previsibilidad para sus operaciones, puesto que, según lo dispuesto, China no podrá prohibir el acceso o introducir prácticas discriminatorias.

UN MAYOR EQUILIBRIO EN LA RELACIÓN COMERCIAL ENTRE LA UE Y CHINA
Las negociaciones han finalización con una reunión online entre el presidente de China, Xi Jinping; la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, entre otros representantes de países europeos. En este encuentro, China se ha comprometido a que los inversores de la Unión Europea tengan un mayor acceso al mercado chino y a garantizar un trato justo a estas compañías para que puedan competir en igualdad de condiciones con los empresarios chinos. Esto supondrá una mayor transparencia por parte de Pekín, nuevas normas contra la transferencia forzosa de tecnologías y disposiciones ambiciosas sobre el desarrollo sostenible, según prevé el Ejecutivo comunitario. 

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha afirmado que “este acuerdo es un hito importante en nuestra relación con China, proporcionará a los inversores europeos un acceso sin precedentes al mercado chino, lo que permitirá a nuestras empresas crecer y crear puestos de trabajo". Asimismo, ha puesto de relieve que “reequilibrará nuestra relación económica con China".

“Esperamos con impaciencia la publicación de los detalles y esperamos una conclusión sólida”
Joerg Wuttke Presidente de la Cámara de Comercio de la UE en China

Por su parte, la Cámara de Comercio de la Unión Europea en China ha acogido favorablemente el acuerdo político. sin embargo, esperan con interés los detalles y lo que significan para solidificar la posición jurídica de las empresas europeas que ya están en China, así como para las que puedan desembarcar en este mercado tras el acuerdo. “Esperamos con impaciencia la publicación de los detalles de este acuerdo político y esperamos encontrar una conclusión sólida y audaz”, ha declarado el presidente de la Cámara de Comercio de la Unión Europea en China, Joerg Wuttke. 

¿Cuáles son los beneficios para las empresas europeas?

Mejorará significativamente las condiciones de acceso al mercado para las empresas de la UE en China, en términos de previsibilidad y nuevas aperturas de mercado.

Ayudará a reequilibrar la actual asimetría en su respectiva apertura de mercado.

Nivelará el terreno de juego para las empresas europeas que operan en China.

Promoverá el desarrollo sostenible, incluido el respeto de los derechos laborales fundamentales.

Proporcionará un marco formal y vinculante para debatir y abordar los problemas concretos a los que se enfrentan los inversores europeos en China, así como la resolución de controversias entre Estados si China no cumple con sus obligaciones.

No obstante, la culminación del acuerdo es tan solo un primer paso en este proceso, pues aún no han tenido lugar las deliberaciones para la adopción y ratificación del acuerdo, han advertido desde la Cámara de Comercio de la Unión Europea en China. De ahora en adelante, ambas partes trabajarán en la finalización del texto del acuerdo, que deberá ser revisado antes de ser presentado para su aprobación definitiva por el Consejo de la UE y el Parlamento Europeo. Tras su publicación y puesta en marcha, el correcto cumplimiento de los compromisos será posteriormente supervisados por las partes. Una vez que entre en vigor, el acuerdo ayudará a reequilibrar la relación comercial y de inversión entre la UE y China.

UN MERCADO ESTRATÉGICO PARA AMBAS PARTES
El creciente mercado interno y el peso económico de China representan importantes oportunidades de negocio para las empresas europeas. Sin embargo, el acceso al mercado chino se encuentra hasta la fecha considerablemente más limitado que el de la UE. En este sentido, el acceso de los inversores extranjeros a ciertos sectores aún está restringido o prohibido y las empresas europeas que operan en China no se benefician de los mismos niveles de transparencia y competencia leal de los que disfrutan las empresas chinas en el mercado de la UE. Este nuevo acuerdo persigue desde 2014 alcanzar un equilibrio entre las partes. En 2016, acordaron que cerrarían un acuerdo “que iría más allá de un acuerdo tradicional de protección de las inversiones” y que, además, incluiría disposiciones sobre el desarrollo sostenible.