21 de septiembre de 2021 | Actualizado 6:29
Instalación de Eco Wave Power en Gibraltar | Eco Wave Power

Los puertos españoles se interesan por sumar la fuerza de las olas a su mix energético

Las autoridades portuarias de Barcelona, Bilbao y Valencia han suscrito acuerdos preliminares para implantar el sistema de Eco Wave Power

Los recintos portuarios españoles están trabajando para dotarse de un conjunto de soluciones para diversificar su mix energético y mejorar la sostenibilidad ambiental de sus operaciones. Por ello, han abierto la puerta a la posibilidad de implantar los sistemas de energía undimotriz o energía de las olas de la empresa sueca Eco Wave Power, una tecnología que funciona mediante la instalación de flotadores en los rompeolas y que ya se está testeando en Gibraltar, Portugal o Francia. La compañía, fundada en Israel y con sede en Suecia, ya ha firmado “cartas de intención” o de “apoyo al proyecto” con los puertos de Bilbao, Valencia y Barcelona después del éxito de su principal prueba en Gibraltar. 

A diferencia de otras soluciones o propuestas de generación de energía a partir del oleaje, que optan por establecer sus sistemas en alta mar, la tecnología desarrollada por Eco Wave Power se puede establecer en, prácticamente, cualquier tipo de puerto a una altura de ola de medio metro. La compañía probó por primera vez esta tecnología en el puerto de Jaffa (Israel). Si bien la energía producida no se transmitió a la red eléctrica en esos primeros tests, sirvió a la empresa como centro de pruebas y desarrollo hasta que en 2016 inauguraron su primera central de energía undimotriz conectada a la red en Gibraltar, operativa hasta la fecha. A lo largo de este año, esperan inaugurar un nuevo conjunto energético en Francia, mientras aspiran también a avanzar en las conversaciones que mantienen con recintos portuarios portugueses, a los que se suman los tres puertos españoles mencionados.

“Los puertos quieren diversificar sus renovables, pero se encuentran con la falta de un marco legal”
Inna Braverman Fundadora y consejera delegada de Eco Wave Power

La fundadora y consejera delegada de Eco Wave Power, Inna Braverman, explica que, si bien normalmente los puertos y las ciudades y los países con litoral están muy entusiasmados con la diversificación de sus fuentes de energía renovable, “es necesario adoptar y aplicar más rápidamente marcos normativos y políticas de apoyo que permitan una rápida implementación de los proyectos de energía de las olas en todo el mundo”. Braverman reconoce que, en ocasiones, son los propios puertos y ciudades los que se ponen en contacto con la empresa para informarse sobre la posibilidad de instalar sus centrales de energía en sus rompeolas, pero “a veces descubren que no existe un marco legal ni una vía clara para dicha implantación y conexión a la red”. En consecuencia, “inician un proceso para crear las políticas adecuadas”, lo que “puede retrasar la ejecución de los proyectos”.

Algunos puertos españoles han planteado estos últimos años diferentes planes estratégicos y de sostenibilidad, como es el caso de Barcelona y Valencia, en los que se plantean proyectos de electrificación, de plantas eólicas o de gas natural y frente a los que ahora se abre la posibilidad de incluir la energía undimotriz. Eco Wave Power destaca también el interés creciente por este tipo de energías limpias, el cual irá en aumento con los años y podría llegar a ser “una de las tecnologías dominantes”. 

MÁS ECONÓMICO Y FIABLE CON LA MISMA POTENCIA
Habitualmente, los sistemas de alta mar se instalan a cuatro o cinco kilómetros de la costa, y suponen, explica la compañía sueca, un alto coste por la presencia de barcos, buzos, cables y amarres submarinos. Estas plataformas están expuestas a olas de más de 20 metros de altura: “No tienen forma de evitar y sobrevivir a tales fuerzas, por lo que muchas de las instalaciones en alta mar se rompen después de un corto periodo de funcionamiento”, por lo que su mantenimiento es muy elevado. Además, debido “al alto coste y a la baja fiabilidad” de estas tecnologías, las compañías de seguros se niegan a asegurar estas plataformas, lo que dificulta la obtención de financiación, según sostiene Eco Wave Power. A esto, se añade el impacto medioambiental de colocar este tipo de plataformas en alta mar, pues perturba el entorno marino, advierte la empresa para defender su solución frente a las alternativas undimotrices mar adentro.

Eco Wave Power defiende que su solución costera undimotriz es más rentable y fiable que las de alta mar

Frente a estos obstáculos, la compañía sueca quiso desarrollar un sistema más rentable al ubicar en tierra la parte consistente en la “central” eléctrica y en agua los flotadores. De esta forma, se facilita su construcción y mantenimiento y gana en fiabilidad. Al no estar conectado al fondo del océano, su impacto medioambiental es nulo, al situarse solo en estructuras construidas como espigones y rompeolas. 

Aunque es cierto que la potencia máxima de las olas es mayor en alta mar, reconocen desde Eco Wave Power, el nivel de potencia explotable en alta y en baja mar es prácticamente el mismo, debido a que en aguas profundas las olas pueden viajar en cualquier dirección, en tanto que los sistemas situados en lugares cercanos a la costa prácticamente siempre se encuentran en la misma dirección. “Esto aumenta significativamente la cantidad de energía capturada”. Además, “los perfiles de las olas suelen ser más suaves y estables cerca de la costa, lo que proporciona recursos de energía del oleaje muy aprovechables en comparación con las ubicaciones en alta mar”, sostiene la compañía.

UN SISTEMA SMART PARA PROTEGER EL EQUIPO DEL FUERTE OLEAJE
Una de las cuestiones a resolver por Eco Wave Power para hacer viable su solución undimotriz ha sido cómo afrontar la subida de mareas y el fuerte oleaje. En este sentido, la tecnología desarrollada por la firma cuenta con mecanismos patentados de protección contra tormentas. El sistema sube la posición de los flotadores para mantenerlos lejos del agua hasta que amaina el temporal. En este sistema inteligente, se encuentra también la posibilidad de controlar los datos en tiempo real: “Recoge información de una boya de olas (que es externa a la central) y mostrará cuánta energía debería generarse a partir de la altura de las olas, el periodo y otros datos recogidos (teniendo en cuenta las pérdidas preprogramadas del proceso de conversión de energía)”. Si la cantidad realmente generada difiere significativamente de la prevista por el software, los operadores de la central serán conscientes del funcionamiento anómalo en el proceso de producción de energía y podrán conectarse  y detectar el subsistema en el que se ha producido la anomalía. “Esta detección en tiempo real permite reducir los costes de mantenimiento y aumentar la producción al detectar los errores en tiempo real y solucionarlos lo antes posible”, aseguran desde la empresa.