19 de abril de 2021 | Actualizado 6:02

Los transportistas amenazan con movilizarse por la zona de bajas emisiones en Barcelona

El próximo uno de abril se acabará la moratoria para los vehículos de menos de 3,5 toneladas en la zona de bajas emisiones de la ciudad
Ayuntamiento de Barcelona

El sector del transporte de mercancías en Barcelona ha convocado con carácter de urgencia una mesa de negociación con las administraciones implicadas en la implantación de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) en la capital catalana. El próximo uno de abril está prevista la entrada en vigor de la siguiente fase, de forma que finalizará la moratoria para los vehículos de menos de 3,5 toneladas de masa máxima; una mediada que el día uno de julio se extenderá a los de más de 3,5 toneladas. Las asociaciones AGTC, ASTAC Condal, Transcalit y el Gremi del Transport i Maquinària de la Construcció de Catalunya han expresado su oposición a la entrada en vigor de las restricciones y han amenazado con movilizaciones, en un manifiesto que han firmado más de 2.000 profesionales.

“El transporte de mercancías por carretera ha demostrado durante la pandemia su vocación de servicio al conjunto de la sociedad”, han defendido en un comunicado las asociaciones sectoriales. “No obstante, el impacto de la crisis económica se está sintiendo de una manera cruel e intensa entre los transportistas autónomos y las pymes de transporte”. Por ello, han reclamado al Ayuntamiento de Barcelona, a la Autoridad Metropolitana de Barcelona (AMB) y a la Generalitat de Catalunya negociar a fin de “fijar las condiciones y reivindicaciones para la reconversión del sector y la ampliación de la moratoria”. De no lograrse, los transportistas y pymes han anunciado que “estaremos obligados a movilizarnos y manifestarnos en defensa de los puestos de trabajo y del mantenimiento económico de miles de familias”.

El sector del transporte critica que no hay alternativas reales para los vehículos de más de 3,5 toneladas

Las asociaciones han recalcado que “las administraciones públicas tienen la obligación de garantizar y promover las condiciones para la adecuada práctica del transporte de mercancías”. Por ello, han criticado que la regulación e implantación de la ZBE “no ha ido acompañada de las modificaciones normativas y ayudas a las que la Administración se había comprometido”. En este sentido, han solicitado un marco legislativo y medidas adaptadas a la situación de Covid-19, así como ayudas directas para llevar a cabo la reconversión del sector “de la manera más pronta y eficiente posible”. También han criticado que, en la actualidad, “no existen opciones reales ni alternativas posibles para el cambio de vehículos industriales”, pues “el progreso técnico no ha llegado a los combustibles que pueden utilizar los vehículos del sector de más de 3,5 toneladas de masa máxima”.

La crisis sanitaria y económica del Covid-19 “ha imposibilitado que los autónomos y pymes del transporte hayan adaptado sus flotas de vehículos a los requisitos establecidos en la ordenanza”, hecho que, según han valorado los transportistas, pone en peligro la distribución de bienes y “miles de puestos de trabajo”. Por ello, han propuesto ser parte activa en la lucha contra el cambio climático “de forma realista y sin que se produzcan perjuicios irreparables al sector”. Entre otros, han exigido que los vehículos adscritos profesionalmente a la actividad y los que requieren de una autorización de transporte queden exentos de las restricciones de circulación “mientras las administraciones no faciliten los medios para su adecuada reconversión”, con especial atención a los transportistas autónomos mayores de 60 años.