14 de abril de 2021 | Actualizado 15:10

Glovo extiende a Madrid su servicio ultrarrápido de reparto de productos de supermercado

Su segmento de supermercado online realiza entregas en diez minutos durante las 24 horas todos los días de la semana en Barcelona y Madrid
Glovo

La plataforma de reparto a domicilio Glovo ha implantado en Madrid su servicio para envíos de productos de supermercado que el comprador recibe en menos de diez minutos, sin compra mínima y disponible los siete días de la semana. La compañía lanzó este servicio en Barcelona en 2017 habilitando siete puntos de recogida con las principales marcas de consumo, configurando así un “supermercado online” disponible las 24 horas del día durante toda la semana. Glovo destaca que este proyecto les ha “consolidado en la entrega ultrarrápida de todo tipo de productos dentro de la ciudad tras conseguir entregar en la capital catalana el 97,5% de los pedidos de su supermercado virtual de conveniencia”.

Tras la fase piloto de Barcelona, Glovo espera alcanzar “cifras similares” durante el mes de abril en Madrid y que los tiempos de entrega “se equiparen rápidamente a los ya conseguidos en la Ciudad Condal”. Este sistema de entrega ultrarrápida se apoya en almacenes urbanos en Barcelona y Madrid, así como en el personal perteneciente al “equipo de operaciones”. 

El servicio se apoya en almacenes urbanos y en personal que prepara el pedido en el momento en el que se solicita

En los últimos meses, compañías de reparto a domicilio como Glovo se han visto obligadas a cambiar algunos puntos de su modelo de negocio en lo referente a sus repartidores o riders, quienes habitualmente trabajan como autónomos. El pasado mes de septiembre, sin embargo, el Tribunal Supremo definió como ‘falsos autónomos’ a estos trabajadores. Por su parte, El ministerio de Trabajo y Economía Social, los sindicatos (CCOO y UGT) y la CEOE llegaron el pasado 11 de marzo a un acuerdo mediante el cual se ponía en marcha la nueva ‘ley de Riders’, que reconoce la “presunción de laboralidad” de estos repartidores y daba a las empresas 90 días para adaptar la normativa.