25 de junio de 2021 | Actualizado 19:22

El Estado afronta otros 627 millones de euros con el fin de la concesión de la AP-7 y la AP-2

El Gobierno licitará próximamente los contratos de conservación y mantenimiento de los tramos en los que acaba la concesión en agosto
Tramo de la AP-7 a su paso por el Alt Penedès (Barcelona) | E.M.

El fin de la concesión de las autopistas de peaje AP-2 entre Zaragoza-El Vendrell y AP-7 desde Tarragona el próximo mes de agosto obliga al Estado a asumir 627,8 millones de euros más en conservación y explotación de carreteras. Tras su reversión al Estado, el ministerio de Transportes las gestionará directamente a través de su programa de conservación y explotación de carreteras. De los 627,8 millones de euros, unos 541 millones de euros corresponden a los tramos catalanes y los 86,8 millones restantes a los aragoneses.

Estos seis contratos son los primeros que se regirán por los nuevos pliegos de contratación en materia de conservación y explotación de carreteras, ha destacado el Gobierno. De esta forma, “se integrarán prestaciones adicionales como la explotación económica de elementos funcionales ya existentes (áreas de servicio) y la ejecución de pequeñas obras”.

La concesión de estas autopistas de peaje finalizará el próximo 31 de agosto

Para la carretera en sí, el ministerio de Transportes ha establecido un nuevo modelo de conservación que persigue ofrecer un servicio integral de movilidad al usuario, mejorar el estado de la carretera y optimizar los recursos públicos, tal como ha destacado. Además de la ayuda a la vialidad y conservación ordinaria de las carreteras, también engloba proyectos específicos de pequeñas obras necesarias para mejorar la funcionalidad de la vía y la explotación de las áreas de servicio.