18 de abril de 2021 | Actualizado 9:43

El Tribunal de Cuentas Europeo reclama mayor armonización de los controles aduaneros en la UE

Se ingresaron 21.400 millones de euros por derechos de aduana en 2019, a pesar de los escasos controles en algunos Estados miembros
Control físico y de la Oficina Europea Antifraude (OLAF) en un punto de inspección | Comisión Europea

La armonización de los controles aduaneros en los Estados miembros todavía es insuficiente para proteger los intereses financieros de la Unión Europea. El informe ‘Controles aduaneros: la armonización insuficiente es un obstáculo para los intereses financieros de la Unión Europea’, presentado por el Tribunal de Cuentas Europeo ha recomendado al Ejecutivo comunitario potenciar “la aplicación uniforme de los controles aduaneros”. Para ello, plantea una serie de medidas que requieren “el apoyo y, en su caso, la aprobación de los Estados miembros”. Además, el organismo ha destacado la necesidad de desarrollar “y aplicar una auténtica capacidad de análisis y coordinación a escala de la Unión Europea”.

Según datos del citado estudio, la UE ingresó 21.400 millones de euros en concepto de derechos de aduana en 2019, cifra que puede incrementarse al poner coto al fraude. En este sentido, el miembro del tribunal responsable del informe, Jan Gregor, ha afirmado que para evitar “que los importadores defraudadores eludan el pago de derechos de aduana eligiendo puntos de entrada fronterizos con menor nivel de control, los procedimientos de selección de los controles deben aplicarse de manera uniforme en toda la Unión Aduanera”. Según el análisis del Tribunal de Cuentas Europeo, “el porcentaje de declaraciones de importación sujetas a controles varía considerablemente entre los países de la Unión Europea, oscilando entre menos del 1% y más del 60%”. Asimismo, el tribunal ha observado que los países “tenían diferentes normas para pasar por alto los controles seleccionados por el sistema de gestión de riesgos”, lo que ha provocado que el porcentaje de casos pasados por alto “oscile entre el 2% y el 60%”.

La armonización evitaría que los defraudadores elijan puntos de entrada con menor nivel de control

En lo que respecta a la armonización de los controles aduaneros, el Tribunal de Cuentas Europeo ha apuntado como primera medida “el refuerzo de las normas de los Estados miembros”. Este refuerzo se debe realizar “añadiendo al marco de riesgo financiero aduanero instrucciones y detalles relativos a los procedimientos y criterios que deben aplicar si reducen el número de controles y al modo en que se ha de aplicar el marco a los controles posteriores al levante y la aplicación de la selección aleatoria”. Además, ha señalado la necesidad de introducir disposiciones y normas en las directrices “para garantizar que se tengan debidamente en cuenta los riesgos relacionados con las importaciones de comercio electrónico”.

EL MARCO DE RIESGOS NO TIENE EN CUENTA SUFICIENTEMENTE EL COMERCIO ELECTRÓNICO
El Tribunal de Cuentas Europeo ha indicado que el comercio electrónico “supone un reto para la gestión de los riesgos aduaneros”. El gran volumen de transacciones de escaso valor “no hace rentable la aplicación de controles en cada declaración de importación”. Por ello, es “probable que el riesgo de irregularidades sea significativo, y el elevado número de importaciones de este tipo representa un impacto considerable en los intereses financieros de la Unión Europea”. En este sentido, el tribunal ha apuntado que el marco establecido “no tiene sufucientemente en cuenta este fenómeno” y ha destacado que la Comisión Europea “reconoció en su plan de acción aduanero que son necesarias medidas adicionales para garantizar un control más eficaz de las importaciones de comercio electrónico”. El Tribunal de Cuentas Europeo ha subrayado que las tendencias mundiales en el ecommerce “indican que aumentará el número de declaraciones de importación de escaso valor”.

El tribunal ha instado a mejorar “la calidad de las señales de riesgo”, a través de una mayor claridad y detalle en los formularios de información sobre riesgos elaborados por los Estados miembros, garantizar que existan instrucciones detalladas sobre cómo usar estos formularios y realizar un seguimiento de su aplicación, incluida la exigencia de información obligatoria. El organismo también ha requerido evaluar “el grado en que los perfiles de riesgo de los Estados miembros abarcan los diferentes tipos de declaraciones (normalizadas y simplificadas) y la garantía de que se cubren adecuadamente las lagunas existentes”. En su informe sobre esta cuestión, también ha subrayado la necesidad de desarrollar bases de datos de riesgo a escala de la Unión Europea y el establecimiento de disposiciones adecuadas para el seguimiento y examen de la aplicación del marco por los Estados miembros.

La Comisión debe desarrollar herramientas informáticas compatibles con los sistemas de los Estados miembros

Por lo que respecta a la capacidad de análisis y coordinación, el Tribunal de Cuentas Europeo ha destacado que la Comisión Europea “debería crear una función central de la UE para orientar mejor los esfuerzos generales de control aduanero”. Los cometidos de la misma, según el organismo, pasan por definir “los riesgos que deben someterse a un enfoque integrado (riesgos pertinentes para la Unión Europea y, en cooperación con los Estados miembros, garantizar que dichos riesgos se aborden adecuadamente”. Además, ha recomendado “desarrollar y aplicar capacidades eficaces de extracción de datos para efectuar análisis de los mismos a escala de la Unión Europea y determinar los riesgos pertinentes”. Además, el tribunal ha instado a estudiar “formas de desarrollar herramientas informáticas compatibles con los sistemas de importación y gestión de riesgos de los estados miembros”. Estas herramientas permitirían “la aplicación directa y automática de las recomendaciones de control de los riesgos financieros pertinentes para la Unión Europea”.

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