18 de mayo de 2021 | Actualizado 18:44
De izquierda a derecha: Jaume Collboni (Ayuntamiento de Barcelona) y Mercè Conesa (Puerto de Barcelona) | Puerto de Barcelona

Barcelona suma sinergias para crear un distrito dedicado a la economía azul

La Autoridad Portuaria de Barcelona estudiará ubicaciones seguras para proporcionar hidrógeno a los buques en sus instalaciones

La Autoridad Portuaria de Barcelona colaborará con el Ayuntamiento de Barcelona para el impulso de la economía azul en la ciudad. Ambas entidades liderarán de forma conjunta algunos de los proyectos tractores que se desarrollan en el complejo portuario y trabajarán para definir e implementar estrategias en este ámbito. En este sentido, el objetivo es promover una economía sostenible y ligada al mar que sirva como espacio para poner en común proyectos, impulsar la innovación, la emprendedoría, el talento y la formación. Se trata del primer acuerdo de colaboración firmado por el ayuntamiento con otro actor en el ámbito de la economía azul y “ejemplifica la gobernanza compartida y la búsqueda de proyectos que, mediante la colaboración público-privada, puedan darle impulso”, ha destacado la autoridad portuaria.

Esta estructura “trabaja para ser una plataforma única donde las startups, las empresas tecnológicas, el mundo académico y el sector marítimo-portuario puedan desarrollar nueva actividad económica en el ámbito de la economía azul”, según ha explicado la presidenta del puerto, Mercè Conesa. “Apostamos porque el distrito azul, donde se concentrará esta actividad, se convierta en un polo empresarial que funcione bajo criterios de sostenibilidad, apertura, colaboración y tecnología, y que se capaz de atraer el talento, la emprendedoría y la innovación”.

“Apostamos porque el distrito azul, donde se concentrará esta actividad, se convierta en un polo empresarial”
Mercè Conesa Presidenta del puerto de Barcelona

Con la voluntad de que la estrategia se trabaje con el ecosistema de la ciudad, Barcelona Activa ha consultado a más de 30 actores sociales y económicos de los diferentes sectores que incluye la economía azul, desde la actividad portuaria y logística al transporte marítimo, pasando por la comercialización de productos marinos, o la reparación de buques, entre otros. Conesa ha explicado que estos proyectos facilitarán la creación de puestos de trabajo de calidad y ha acentuado la necesidad de que el ayuntamiento y el puerto, “junto al resto de instituciones y colectivos implicados, sigamos trabajando juntos para liderar el crecimiento y mejorar el bienestar de nuestros ciudadanos”.

“Ser una ciudad con mar implica una ventaja competitiva respecto a otras, en calidad de vida, en oferta de actividades, en diversidad de productos o en posicionamiento geoestratégico”, ha destacado, a su vez, el primer teniente de alcaldía de Economia, Treball, Competitivitat i Hisenda, Jaume Collboni. “Barcelona ha superado la fase de vivir de espaldas al mar y ahora nos corresponde sumar las miradas de la competitividad económica y de la sostenibilidad ambiental para abrirnos todavía más al mar, en ciudadanía, en urbanismo, en deporte o en economía del visitante”.

EL FUTURO USO DEL HIDRÓGENO EN EL PUERTO DE BARCELONA
En el marco del evento Barcelona ReAct, Mercè Conesa también ha manifestado el interés del puerto por el hidrógeno como combustible para buques en el largo plazo. “Confiamos en las soluciones de hidrógeno, pero identificamos algunas necesidades”, ha recalcado. En concreto, la necesidad de encontrar una ubicación segura dentro del puerto que pueda almacenar o generar esta energía; de que la industria marítima invierta en soluciones basadas en hidrógeno; y garantizar que el hidrógeno sea tan seguro como el gas natural licuado (GNL). “La industria naval está hoy en día enfocada en soluciones de GNL como sistema de propulsión”, ha añadido la presidenta. “Es la energía que los buques utilizarán en el corto y medio plazo, mientras que en largo plazo el hidrógeno será una solución”. En este sentido, ha concluido: “Necesitamos una gran alianza, también con la industria naviera y la Organización Marítima Internacional (IMO), para garantizar que podemos proteger el ecosistema”.