6 de mayo de 2021 | Actualizado 21:18

Pfizer agiliza procesos logísticos y productivos para responder a la demanda de la vacuna

La farmacéutica ha duplicado el tamaño de los lotes y ha agregado líneas de empaquetado de alta velocidad para aumentar el ratio de envío
Pfizer

La empresa farmacéutica Pfizer, desarrolladora de una de las vacunas contra el Covid-19 junto con la compañía biotecnológica alemana BioNTech, ha reforzado sus procesos logísticos para afrontar la fuerte demanda de la vacuna en todo el mundo. En este sentido, ha duplicado el tamaño de sus lotes para minimizar el tiempo entre ellos y aumentar así el rendimiento. Además, ha agregado líneas de empaquetado de alta velocidad para aumentar el ratio diario de envío. Con el objetivo de multiplicar por tres la producción de la vacuna, la farmacéutica ha agregado durante estos meses salas de formulación adicionales en su laboratorio de Puurs (Bélgica) y ha ampliado su número de proveedores.

La compañía estadounidense explica que estas medidas se han ido aplicando a lo largo del primer trimestre del año, desde que se puso en marcha el proceso de vacunación y que ha obligado a la farmacéutica a acelerar las entregas desde sus instalaciones belgas. Allí se realiza la formulación, el relleno y el acabado de la vacuna y constituye su principal centro de suministro para Europa. Pfizer señala que la distribución de los viales congelados se realiza, preferentemente, desde los centros de fabricación como Puurs hasta el punto de uso, como hospitales, farmacias o centros de salud. Aunque lo más habitual es el transporte por carretera y aéreo, a través de sus socios logísticos, también han reforzado la estrategia de distribución por barco. 

Passador

En el proceso logístico, la farmacéutica explica que también ha debido superar el reto de la sincronización de los envíos de vacunas con la entrega del kit auxiliar que contiene los suministros necesarios para administrarla, además de desarrollar un sistema de gestión de inventario de segunda dosis, necesaria para la inmunización. La fuerte demanda por parte de los países europeos, todos en proceso de vacunar al grueso de su población, se ha sumado además al mencionado aumento de la capacidad en la fábrica de Puurs: “Es, con mucho, la mayor expansión de capacidad en la historia de Pfizer y, probablemente, en la historia de la industria farmacéutica”, señalan desde la compañía. Destacan que los plazos de preparación de los viales se han reducido casi un 50%, pues en principio manejaban tiempos de 110 días por remesa, en tanto que ahora se acerca a un promedio de 60 días.  

MANTENER LA CADENA DE FRÍO
La vacuna Covid-19 de Pfizer/BioNTech debe conservarse en un congelador ultrafrío a temperaturas entre -80ºC y -60ºC, pudiendo almacenarse a esta temperatura hasta seis meses. A la hora de realizar el envío, las vacunas viajan en un contenedor térmico “especialmente diseñado que puede utilizarse como almacenamiento temporal durante un total de hasta 30 días rellenando con hielo seco cada cinco días”, señalan desde la compañía. “Estos cargadores térmicos especializados tienen el tamaño aproximado de una maleta de mano y pueden pesar algo más de 36 kilogramos a plena carga, detalla la farmacéutica. Recientemente, la empresa ha dado a conocer que, antes de mezclarse con un diluyente salino, la vacuna también puede refrigerarse durante un máximo de cinco días a la temperatura estándar del frigorífico, entre 2ºC y 8ºC, lo que facilita mucho su conservación en centros de salud y hospitales, donde la vacuna es administrada a temperatura ambiente por el personal sanitario. 

Contenedores térmicos en los que se transporta la vacuna desde la fábrica belga de Puurs / Pfizer

En estas circunstancias, no solo Pfizer se ha visto obligada a innovar en materia de envasado y almacenamiento, también los receptores de su vacuna, que han incorporado ultracongeladores para mantener la vacuna a una temperatura media de unos -70ºC. “La intención es utilizar los socios de transporte estratégicos de Pfizer para enviar por aire a los principales centros dentro de un país o región y por transporte terrestre a los lugares de dosificación”, explica Pfizer. Para evitar que se rompa esta cadena de frío, se utilizan sensores térmicos con GPS para rastrear la ubicación y la temperatura de cada envío a través de sus rutas preestablecidas. “Estos dispositivos permiten a Pfizer prevenir proactivamente las desviaciones no deseadas y actuar antes de que se produzcan”, explica. 

Hasta el momento, Pfizer ha distribuido 232 millones de dosis de la vacuna Pfizer/BioNTech Covid-19 en todo el mundo (84 países en total), de las cuales 62 millones corresponden a la Unión Europea según el acuerdo establecido entre la farmacéutica y la Comisión Europea (excluyendo a Reino Unido e Irlanda del Norte). De cara a mayo, espera producir aproximadamente 100 millones de dosis al mes “con una mejora significativa y continua en los próximos meses”, según ha vaticinado.