24 de octubre de 2021 | Actualizado 8:02

La industria del vino se encomienda a la venta online para reducir el stock acumulado

Los operadores logísticos del sector confían en la reapertura progresiva de la restauración y el turismo a cuatro meses de una nueva campaña
Pixabay / Shutterstock / Lavinia

Los efectos de la crisis sanitaria persisten, y con ellos, el impacto al sector vitivinícola, muy vinculado al canal Horeca, y cuya campaña empieza en agosto. En 2020, las existencias finales han acumulado la cifra más alta de las cinco últimas campañas (+15%), pero los expertos advierten: el stock aumentó porque la producción en los viñedos fue declarada esencial, pero bajó la exportación al exterior. También influyeron las restricciones a la restauración y el consumo nacional interanual ha caído el 20,6%. Es el dato más bajo desde que la Interprofesional del Vino en España dispone de datos. La clave para los operadores logísticos está en adaptarse a un reparto individualizado que llega a través del comercio online.

“Este año es para seguir reaccionando y para empezar a tomar decisiones estratégicas adaptadas a un mundo postcovid. Algunos de los cambios en el estilo de vida y consumo han venido para quedarse”, anuncia Glòria Vallès, autora de un estudio del estado del sector de EAE Business School. En ese sentido, operadores logísticos con servicios especializados en vinos como Tiba han notado un impacto de más del 70% en sus movimientos. “La cifra se ha ido recuperando, pero sin llegar a los niveles de años anteriores, que costará obtener”, ha reconocido el responsable de productos de líquidos a granel de Tiba Iberia, Gorka Olaizola. Por el momento, han diversificado su nicho hacia el transporte de cualquier producto susceptible de cargarse en flexitank, “como importación de biomasa, glicerina, aceite de oliva, de origen animal o vegetal”, enumera Olaizola.

La reinvención ha pasado por girar el foco comercial hacia el consumo en hogares y la venta online para intentar esquivar los efectos de la pandemia y del cierre de la hostelería. “Hemos cambiado la inversión a tiendas especializadas y mayoristas. Lo primero que nos propusimos fue no tener pérdidas”, explica el gerente de la distribuidora Dicoval, Javier Monedero, que destaca los datos de entre el 10% y el 30% de facturación el año pasado, aunque reconoce cierto impacto por el cambio de costumbres. “Antes movíamos cajas enteras, palets y mucho volumen de mercancía. No es lo mismo esa mecánica, mucho más económica, que una venta online con una distribución basada en el picking, botella a botella. Logísticamente es más complicado, el servicio exige una entrega de 72 horas máximo y el coste se incrementa”, ha añadido Monedero.

“Hemos pasado de mover cajas enteras a picking, y logísticamente es más complicado y más caro”
Javier Monedero Gerente de Dicoval

Aunque en la tienda especializada en vinos Lavinia llevan desde 2001 apostando por el canal online, también han tenido que apostar por herramientas que garantizaran la actividad en su sector. “Hicimos cursos de cata virtuales, activamos servicios de entrega a domicilio, para lo que ha sido imprescindible garantizar el reparto en tiempo mínimo, y en las tiendas físicas mejoramos nuestro sistema de venta a distancia con herramientas de comunicación con nuestros clientes y servicios de entrega en un máximo de 24 horas”, han desgranado desde la empresa. Para ello, decidieron externalizar el servicio logístico en junio de 2020. “Seur gestiona integralmente nuestra logística. Para la distribución tenemos a Seur Geopost y varias de las compañías del grupo que han permitido dar los servicios de transportes que mejor se adaptan a las necesidades de cada canal”.

La ley de vinos de Rusia ha obligado a empresas españolas a embotellar los vinos en países fronterizos

LAS LEYES EXTRANJERAS PARA LA EXPORTACIÓN LASTRAN LA ACTIVIDAD DEL SECTOR
Las compañías que operan internacionalmente en el sector del vino también han encontrado un agravio en las regulaciones extranjeras. Solo en 2020, los aranceles de Estados Unidos han provocado una caída del 5% en el precio medio del vino. Una circunstancia que ha afectado al 90% de las bodegas, según datos de la Federación Española del Vino. “El precio poco competitivo ha hecho que Estados Unidos deje de ser un mercado principal para el vino español”, ha constatado Gorka Olaizola (Tiba).

Siendo Rusia el mercado estrella en los últimos años para España, desde Tiba aseguran que el volumen de exportación ha disminuido desde junio de 2020, cuando se aprobó la ley de vinos que restringe la importación a granel de este producto. Desde entonces, Rusia redujo sus compras en casi el 97%. “Se han tenido que utilizar rutas alternativas para el vino a granel, embotellando en países frontera con Rusia y salvando la ley”, cuenta Olaizola. Sin embargo, y a pesar del Brexit, la nota positiva la deja el Jerez, muy consumido en Reino Unido: salvó el año con un aumento de sus salidas del 17% y 9,5 millones de litros. Esta tendencia se ha reforzado en el arranque de 2021, cuando las ventas han repuntado hasta el 46%.

LA VENTA DE PRODUCTOS PREMIUM A PARTICULARES SALVAN LOS MUEBLES EN EL EXTERIOR
La normativa internacional afecta a cualquier exportación de vino desde España, y también en Dicoval lo han notado. Sin embargo, Monedero asegura que la demanda de productos premium entre los particulares ha ayudado a capear el temporal. “Todo lo que sean champagnes y vinos premium ha crecido el 25% en venta a particulares. Hay más demanda que oferta e incluso hemos tenido algún problema de desabastecimiento”. La razón principal es, según explica, que “el cliente premium suele pagar más, y por tanto, le afectan menos las subidas de los precios o los aranceles. Eso afecta a un nivel medio”, matiza.

LA RECUPERACIÓN PASARÁ POR LAS AYUDAS AL SECTOR Y LA INVERSIÓN EN INNOVACIÓN
En este contexto, en opinión de Glòria Vallès (EAE Business School), la recuperación del sector se producirá al ritmo del turismo y los eventos. “Esto reduce considerablemente las oportunidades de movimientos en un sector de por sí muy condicionado a sus propias características”, y cita entre ellas la “escasa innovación”. Sobre ello, Olaizola asegura que muchas de las bodegas con las que Tiba opera están incorporando tecnología punta en sus procesos de producción, pero sí dibuja un mal panorama para el sector logístico que depende del transporte del vino a gran escala: “No hay contenedores aptos y los fletes están desorbitados. Si acabamos el año como el pasado, podremos decir que ha sido un gran año”, sostiene.

“Las circunstancias no son las idóneas, pero las crisis deben ayudar a construir, y no a destruir”, aseguran desde Lavinia. Para dar respuesta a la variedad de necesidades que creen que surgirán de este nuevo escenario, están desplegando nuevas herramientas que pasan por la convivencia de métodos más tradicionales de la cadena con la innovación, ya que asumen que la forma de vender vino en España variará su foco y el negocio online seguirá ganando peso. En todo caso, “lo adecuado es poder dar respuesta a todos”, advierten desde la cadena de tiendas especializadas en vinos .

Más optimista se muestra Javier Monedero (Dicoval), que cree que el punto de inflexión para el sector llegará en el último trimestre de 2021, aunque condiciona gran parte de la recuperación a las ayudas a la hostelería. “Si se cumplen las perspectivas, se empezará a notar mayor salida en la operativa. La experiencia de las catas y la socialización en torno al vino va a volver seguro. La gente tiene ganas de salir y consumir fuera, eso va dentro de la idiosincrasia”.