17 de junio de 2021 | Actualizado 6:00

ICL Iberia completará en 2022 su incremento de tráficos ferroportuarios con Barcelona

La compañía minera de sal y potasa prevé realizar cuatro frecuencias diarias, un objetivo que se paralizó durante la pandemia
ICL Iberia

El acuerdo para aumentar frecuencias ferroviarias entre la compañía productora de sal y potasa ICL Iberia y el operador Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC) alcanzará su total vigencia en 2022. En la actualidad, la empresa realiza tres trenes diarios con el puerto de Barcelona, cinco días a la semana y, según ha confirmado, en unos meses se incrementarán a los siete días a la semana. “También está previsto que durante el año que viene se añada un tren más, hasta alcanzar las cuatro circulaciones diarias”, han detallado. Pese a que estas medidas iban a ser implementadas a finales de 2019 o principios de 2020, el impacto de la pandemia ha obligado a reagendarlas.

ICL Iberia ya ha retomado los servicios ferroportuarios con Barcelona que se vio obligada a detener en los últimos meses. En la actualidad, se encuentran “en niveles máximos de circulación en comparación con los años anteriores”, según ha explicado. Sin embargo, descarta iniciar nuevos servicios ferroviarios para exportar sus productos a otros destinos. “El ancho de vía utilizado no lo permite, por lo cual más allá de los actuales servicios ferroviarios, no hay más destinos a los que podamos explotar”, ha detallado.

ICL Iberia ha retomado los servicios ferroportuarios con Barcelona y están en niveles máximos de circulación

En cuanto a sus flujos por carretera con el puerto de Tarragona, la compañía ha manifestado que “seguiremos contando con él para casos puntuales”, pero ha puntualizado que “nuestra actividad principal se centra en Barcelona, más aún dado que hemos invertido en la nueva terminal”. De cara al presente ejercicio, ICL Iberia aspira a mantener las inversiones previstas y, de hecho, este año pondrá en marcha algunas estructuras clave, así como incorporará nuevos procesos poniendo el foco en la innovación y nuevas tecnologías, de forma que proporcione mejoras “a nivel producción, logística, seguridad y sostenibilidad”.

UN LIBRO PARA CONMEMORAR UN SIGLO DE FERROCARRIL Y MINERÍA EN EL BAGES
Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya ha editado un libro del historiador ferroviario Joan Carles Salmerón en el que se desgranan algunos de los principales hitos de los denominados trenes de la sal. La obra ha contado también con la colaboración de ICL Iberia y del puerto de Barcelona. El texto de Joan Carles Salmerón repasa la historia de la minería en la comarca del Bages y el papel que ha desempeñado el ferrocarril para transportarlo hasta el puerto de Barcelona para su exportación. ‘Els trens de la sal’ recorre también el material rodante que se ha utilizado durante todos estos años en los flujos entre el Bages y el recinto portuario, así como los proyectos de ICL y de FGC para potenciar la ruta.

En cuanto a innovación se refiere, “vamos en la dirección de automatizar los procesos en todas nuestras actividades, mina, planta y logística, y también trabajamos en la electrificación de la actividad”, según ha confirmado la empresa minera. Por otra parte, en el ámbito de las infraestructuras, ICL Iberia ultima un proyecto de rampa en la mina de Cabanasses para unir su interior con la planta de procesamiento de mineral de Súria, a través de un túnel de más de cinco kilómetros y que llega a los 900 metros de profundidad. Por otra parte, también renovará las estaciones de carga de potasa y sal de deshielo, tanto de tren como de camiones; y arrancará este año el proyecto para un nuevo colector de salmueras, que culminará en 2025.

La compañía apostará por la automatización en mina, planta y logística, así como por electrificar su actividad

IMPACTO DE LA PANDEMIA EN ICL IBERIA
Respecto a la valoración del ejercicio de 2020, la compañía ha reconocido que “ha sido complicado en todos los niveles”, aunque también ha aprovechado las circunstancias para avanzar en infraestructuras como la puesta en marcha de la nueva terminal de Barcelona y la posibilidad de trabajar con buques de gran tonelaje, que ha permitido dar salida a la producción de sal de deshielo “con una gran eficiencia”. Por otra parte, en el arranque de este año, “hemos conseguido desestacionalizar nuestras ventas de sal de deshielo, hecho que nos ayuda a tener una cadencia positiva a lo largo de todo el año”, ha explicado, aunque el producto se acostumbra a consumir en destino en los tres meses de más frío.

“Somos optimistas en cuanto nuestra producción y venta de este segmento, que esperamos doblar en la próxima campaña”, ha asegurado. En concreto, de julio de 2020 a marzo de 2021, la compañía ha vendido toda la sal de carretera generada, superando las 400.000 toneladas pese a la parada de la producción. No obstante, el tráfico de potasas con el puerto de Barcelona ha bajado a la mitad en los tres primeros meses del año. “Si comparamos el trimestre actual con el anterior, realmente la caída es del 38%”, ha puntualizado. Diferentes factores han afectado al descenso. Por ejemplo, ICL ha citado la disminución de la producción por la pandemia, de forma que se priorizó el mercado nacional y del sur de Francia y la producción no pasó por el puerto catalán; o el traslado a la nueva terminal y la implementación de su logística.

ICL Iberia aspira a doblar la producción y venta de sal, que en la última campaña alcanzó las 400.000 toneladas

Por otra parte, la sal de deshielo se ha destinado en la última campaña particularmente al mercado español y a países europeos como el Reino Unido. Por ejemplo, Escocia recibió el pasado mes de diciembre el primer megabuque de sal de deshielo del Bages (Barcelona) cargado a la nueva terminal, con 52.000 toneladas. “El hecho de que se carguen más megabuques supone un gran ahorro energético y, por lo tanto, el incremento de la eficiencia logística y sostenibilidad de la compañía, así como da salida a las reservas de los depósitos salinos y la apertura a nuevos mercados”, ha valorado el presidente de ICL Iberia, Carles Aleman.