17 de junio de 2021 | Actualizado 6:00

Barcelona traza una hoja de ruta para recuperar sus enlaces aéreos intercontinentales

El Comité de Desarrollo de Rutas Aéreas ha identificado 14 destinos prioritarios y busca establecer nuevas rutas inexistentes a Tokio, Delhi y Texas
Aena

El Aeropuerto de Barcelona-El Prat ha redactado un nuevo plan para recuperar sus rutas intercontinentales tras la caída de tráficos de pasajeros más importante de su historia, causada por la pandemia. El Comité de Desarrollo de Rutas Aéreas (CDRA), en el cual participa Aena, la Generalitat de Catalunya, el Ayuntamiento de Barcelona y la Cambra de Comerç de Barcelona, ha establecido una estrategia para el periodo 2021-2024 en la que diferencia tres categorías de conexiones según su prioridad. Con la finalidad de promover la reactivación de la actividad en los vuelos intercontinentales, se han identificado 14 destinos preeminentes en América y Asia. Asimismo, también ha identificado seis destinos de conectividad adicionales en estas regiones y el complejo aeroportuario ha expresado su voluntad de añadir tres nuevas rutas intercontinentales inexistentes antes de la pandemia: Tokio, Delhi y Texas.

La hoja de ruta del nuevo plan se dividirá en tres etapas. En el periodo 2021-2022, el aeropuerto buscará recuperar los destinos de alto impacto que le conectan con centros clave de todo el mundo. En los dos años posteriores, los esfuerzos se centrarán en recuperar la conectividad histórica que existía antes de la pandemia y que aún no se hubiese establecido, así como en detectar nuevas oportunidades de mercado por parte de operadores desaparecidos de las rutas o la creación de nuevas compañías y fusiones. Finalmente, la última fase incluye la creación de nuevas conexiones prioritarias hasta ahora no servidas, la entrada de nuevos operadores y el aumento de frecuencias.

“Igualmente, no se descarta la posibilidad de que, incluso en los primeros años del plan, pueda haber movimientos de estrategia de compañías y reestructuraciones que puedan acelerar la conectividad de Barcelona, abriendo nuevas oportunidades”, han detallado desde el Comité de Desarrollo de Rutas Aéreas. “Tal como está sucediendo en las rutas de corto y medio radio, no se descarta que lleguen nuevas, pues muchas veces se vuela donde no hay tantas restricciones de los gobiernos, pero en cambio en lugares donde hay gran demanda es difícil viajar”.

A día de hoy, el complejo aeroportuario catalán ha recuperado enlaces con destinos de América, Asia, Oriente Medio y África. Asimismo, en las últimas semanas las aerolíneas que operan en el aeropuerto han comenzado a anunciar la incorporación de nuevas rutas de largo radio de cara a los próximos meses. Por ejemplo, a partir de julio, Level operará vuelos regulares a Cancún y Emirates recuperará sus vuelos en la ruta con México. “En estos momentos de incertidumbre, las compañías están muy atentas para aprovechar oportunidades de restablecimiento de vuelos e incluso para aprovechar ventanas temporales para hacer vuelos puntualmente”, han explicado. Por ello, desde el aeropuerto han destacado la importancia de mantener una “buena comunicación” con las compañías para aprovechar las oportunidades de mercado.

De esta forma, el plan cuenta con dos medidas de contingencia esenciales ante la crisis: garantizar su conectividad con los grandes hubs mundiales y europeos y monitorear de forma continua las potenciales oportunidades de mercado. “Los grandes hubs sirven como nodos para acceder a cualquier destinación relevante de todo el mundo”, han destacado, en referencia a la primera medida. “Muchos de estos hubs ya están en ruta directa y con volúmenes importantes de frecuencias diarias, mientras que con el resto se espera tener conectividad en el corto plazo”. En referencia al monitoreo, algunos ejemplos podrían ser la recuperación de congresos, ferias y cruceros; o la aparición de nuevas rutas de largo radio de bajo coste. En este último punto, el CDRA ha recalcado que el Aeropuerto de Barcelona “ha demostrado tener potencial”.

BARCELONA-EL PRAT EN TIEMPOS DE PANDEMIA
En términos generales, el complejo aeroportuario catalán ha recuperado “ligeramente” sus volúmenes en el primer cuatrimestre de 2021, según ha subrayado, aunque queda lejos de sus cifras prepandemia. Por ejemplo, el uno de marzo ocupaba la 22ª posición en el ranking de aeropuertos europeos con más tráfico, un puesto en el que ha avanzado hasta ocupar la 15ª plaza después de la segunda quincena de abril. “A pesar de ello, la recuperación sigue siendo lenta, con una media del 78,3% menos de operaciones durante la semana del 12 al 18 de abril, en comparación con el mismo periodo de 2019”, han especificado. Mientras que el 18 de abril de hace dos años registró 1.035 vuelos, el mismo día de 2021 ha habido 246.

En relación a ello, según datos del último estudio anual de CDRA, Barcelona también se ha posicionado en 2020 en el top 25 de aeropuertos de carga en Europa. Entre otros, tras el brote de coronavirus, el CDRA ha colaborado con Level e IAG Cargo con la organización de encuentros entre aerolínea y cargadores para estudiar sus necesidades en términos de destinos, frecuencias y volúmenes estimados. Asimismo, también ha colaborado con American Airlines para, entre otros, defender de forma interna una nueva ruta de carga entre Estados Unidos y Barcelona.

EL IMPACTO DEL PASAJE EN LAS RUTAS
La nueva hoja de ruta del aeropuerto incluye una valoración del impacto de la Covid-19 en las conexiones aéreas y aerolíneas de todo el mundo, a la vez que identifica factores clave para la recuperación y sostenibilidad de la oferta de vuelos en el aeropuerto. Por ejemplo, cita cuestiones como garantizar la seguridad sanitaria de los pasajeros en su paso por las instalaciones. Además, también considera la variación del comportamiento de los viajeros en todos los segmentos. En relación a ello, el documento prevé que los pasajes de negocio serán los más difíciles de recuperar, dadas las restricciones de las empresas y la nueva fuerza del teletrabajo; mientras que los viajes de ocio y por motivos personales predominarán. “En la situación actual, el pasajero es más flexible y viaja hacia aquellas regiones hacia las cuales existe conectividad, habiendo ganado importancia el turismo de proximidad y las reservas de última hora”, han explicado desde el CDRA. Además, han recalcado que los costes sanitarios, como las pruebas PCR, pueden ser “obstáculos importantes” a la hora de recuperar la actividad, que es básica también para la carga por el belly cargo o transporte de mercancías en las bodegas de los aviones de pasajeros.