16 de junio de 2021 | Actualizado 19:08

España aumenta su atractivo como hub logístico del dato ante el auge de la digitalización

Los almacenes de datos proliferarán en los próximos años debido al incremento de la demanda, la baja oferta y la buena ubicación del país
Brett Sayles (Pexels)

El dato ya era el eje sobre el que pivotaba la economía digital antes de la pandemia, pero esta ha incrementado el uso de internet y la necesidad de conexión y ha acelerado prácticas que ya estaban presentes, como el teletrabajo, el comercio electrónico o el internet de las cosas. Como respuesta a esta situación, unida a la llegada del 5G, ha crecido la demanda de centros de almacenaje de datos. España, que ya contaba con algunos de estos hubs para desarrollar la logística del dato, se sitúa ahora como potencial hub digital del sur de Europa en un momento en el que el interés por adquirir espacios de estas características no deja de crecer. 

La instalación de estos espacios para alojar servidores se presenta para España como una oportunidad de desarrollar un negocio en plena ebullición. Las inversiones en data centers en el país están aumentando por su capacidad para que los rendimientos de centros de datos sean mayores que en otros países: “Es un mercado menos maduro que el estadounidense, con mucha menos competencia; mientras que el espacio de la logística clásica se ha llenado de gente en los últimos tiempos, el número de especialistas en centros de datos en Europa se puede contar con una mano”, explica el director de Merlin Properties, Fernando Ramírez. 

Desde Merlin señalan que no se trata solo del potencial, sino también de la ubicación: España está en una posición estratégica como principal puerta para conectar las economías digitales de Europa, América del Norte y del Sur, África y Oriente Medio. A ella, hay que añadirle la cantidad de cables submarinos que unen Europa y Estados Unidos, especialmente con España y Portugal, así como la “excelente red” de fibra óptica y “abundantes recursos” en cuanto a energía solar y eólica. “En definitiva, nuestro país tiene la oportunidad de convertirse en un hub digital en el sur de Europa”, afirma el directivo de la socimi. 

INVERSIÓN SIN PRECEDENTES
La empresa de servicios inmobiliarios JLL reporta que el aumento de la migración de los servicios a la nube y la adopción de nuevas tecnologías provocaron un nivel de actividad sin precedentes en el sector de datos en 2020. Por ello, la contratación de espacio físico en los principales mercados de centros de datos en Europa (Frankfurt, Londres, Ámsterdam, París y Dublín, denominados FLAPD) aumentó el 22% con respecto a 2019, un ritmo de crecimiento que prevé JLL que se mantendrá este año. Esta actividad está cobrando una gran trascendencia en pleno boom de la economía digital, según reporta Savills Aguirre Newman, ante lo que los empresarios españoles están demandando condiciones fiscales apropiadas, disponibilidad de energía y espacio para ser competitivos y atraer inversión. 

3.000 millones de euros

Se alcanzarán en España los 3.000 millones de euros de inversión en data centers los próximos cinco años

España, aunque todavía por detrás de los FLAPD, se encuentra ahora en una situación similar a la que tenían estos mercados hace unos años. La estimación de los gigantes del negocio que operan en España indican que, solo en infraestructuras físicas, se alcanzarán los 3.000 millones de euros en inversión en los próximos cinco años, “lo que colocaría al país en el mismo nivel que los principales mercados y oa convertiría en el principal nodo digital del sur de Europa”, destaca Savills en su informe sobre los centros de datos de 2021. La consultora inmobiliaria explica que, si bien aún existen muchos centros de datos corporativos, cada vez son más frecuentes los gestionados por alguna de las grandes compañías de internet (como Telefónica) o por operadores especializados que ofrecen servicios de hosting para diferentes empresas. La opción más frecuente es llevar a cabo el desarrollo de los nuevos proyectos bajo el formato llave en mano con promotores y propietarios de suelos o edificios, ya que la figura de rehabilitación y adaptación de un inmueble a las nuevas necesidades del negocio es otra alternativa. 

 “La previsión es que el interés y la demanda por estos centros de datos continúe aumentando, ya sea mediante adquisición de centros o mediante alianzas”, explica el head of Data Centre Transactions de EMEA de JLL, Tom Glover. Tal y como respalda también Savills, en estos momentos una escasez de oferta en lo que se refiere a centros de datos frente a la gran demanda que hay de intercambio y almacenamiento de los mismos, por lo que las oportunidades inmologísticas son infinitas. Sin embargo, como señalaba Merlin Properties, aún hay en España desconocimiento de este campo por su “especialización”, lo que supone un hándicap para su desarrollo.

UBICACIÓN ESTRATÉGICA
La ubicación de estos centros logísticos para servidores es un aspecto clave, si bien depende de muchos factores: la proximidad a una línea eléctrica con el potencial preciso, la proximidad a los clientes u objetos de su servicio para minimizar la latencia (tiempo total que tarda un paquete de datos en viajar de un nodo de origen a otro de destino) y facilitar la tasa de refresco o actualización. También es importante la capacidad de refrigeración que tengan las instalaciones, pues enfriar los equipos tecnológicos supone cerca del 50% de su consumo eléctrico. Por otro lado, algunas zonas se encuentran limitadas para instalar estos centros por su riesgo sísmico, estar cerca de depósitos de combustible u otros aspectos. 

EL FACTOR DEL CONSUMO ENERGÉTICO
En cuanto a la sostenibilidad, el calor que generan los centros de datos es el principal obstáculo. Aunque tradicionalmente estos centros se construían en lugares fríos para ahorrar en su refrigeración, las innovaciones tecnológicas han permitido que su ubicación pueda ser en prácticamente en cualquier lugar sin aumentar de forma proporcional su gasto energético ni emisiones. El uso de energías renovables o introducir mayor capacidad en las instalaciones han contribuido a que se generen más ingresos con menos espacio y menos energía. 

La posibilidad de crecer es imprescindible y eso sitúa que los entornos industriales o logísticos como espacios ideales para instalarlos, “siempre que a estos llegue una potencia eléctrica robusta y sin interrupciones”, recuerda Savills. Esta potencia tiene que tener una media de entre 4 o 5 MW y no está disponible en todos los sitios. Aunque tiene paralelismos con los espacios logísticos tradicionales, estos centros de datos no se alquilan por metros cuadrados, sino por megavatios. Esto no evita que, a la hora de crecer en potencia de consumo, se debe crecer también en superficie. 

Los grandes centros de datos, propiedad generalmente de los gigantes de internet, pueden ocupar unos 10.000 metros cuadrados, según datos de Savills. Merlin señala, sin embargo, que esta cifra se puede superar “ampliamente”, pues se trata de una superficie habitual en Europa, pero que sin embargo se hablaría de un centro de datos “mediano” en Estados Unidos. Las empresas que desean instalar este tipo de espacios también se encuentran ante la barrera de que los ayuntamientos aprueben las licencias para su construcción: “Hay que tener en cuenta que, a no ser que dispongas de banco de suelo, es complicado encontrar terrenos potencialmente susceptibles para instalar un data centers. Y la conectividad y la potencia eléctrica juegan un papel esencial”, manifiesta la socimi Merlin Properties.

La cercanía al usuario para disminuir la latencia motiva que la mayoría se encuentren en ciudades grandes

En España, los principales núcleos de población y de actividad económica son los más recurrentes a la hora de instalar estos centros, por lo que Madrid abarca el 45% de estas instalaciones y Catalunya (principalmente Barcelona), el 25%. Después se situarían la Comunidad Valenciana y Andalucía (con cerca del 8%), País Vasco, Galicia, Murcia y La Rioja. Sin embargo, desde Bitnap sostienen que esta tendencia no está ocurriendo solo en España, sino en todos los países, pues el 5G motiva que los centros de datos “tengan que ser próximos al usuario final, con lo cual el interés al despliegue de centros de datos está siendo a nivel mundial”.

GOOGLE, AMAZON O MICROSOFT YA ESTÁN EN ESPAÑA
Con la instalación de centros de datos de gigantes tecnológicos, España continúa ganando posiciones en el mercado de centros de datos. Google anunció el año pasado una alianza con Telefónica para abrir su primera región de datos en España, que se ubicará en Madrid aprovechando la infraestructura de la empresa española de comunicaciones, al igual que hará Microsoft. También se encuentran presentes en España otras grandes empresas como IBM o Alibaba. Merlin Properties se alió recientemente con Edged Energy, filial de la compañía americana Endeavour, para construir una red de data centers en Madrid, Bilbao, Barcelona y Lisboa con las que se quiere llegar a la capacidad de 80 MW.

“La entrada al mercado a través de una alianza con un partner local especializado es lo más habitual, también para operadores de servicio”, apunta Savills, como ha sucedido con la finlandesa UpCloud, que ha llegado a un acuerdo con Interxion para instalarse en uno de sus tres centros de Madrid. Otra vía es el desarrollo para uso propio, como AWS, la filial de Amazon que presta servicios en la red, quien anunció en 2019 la construcción de tres centros de datos de 100 MW de potencia en Aragón: “La elección de Aragón estuvo basada, entre otros aspectos, en la equidistancia con cuatro de los grandes centros económicos nacionales: Madrid, Barcelona, Bilbao y Valencia”, señala Savills.