22 de septiembre de 2021 | Actualizado 16:19

Las constructoras reiteran su defensa del pago por uso para mantener la red viaria

La CNC propone que lo recaudado con esta medida se destine a crear un fondo exclusivo para mejorar el estado de las vías y reducir accidentes
E.M.

La Confederación Nacional de la Construcción (CNC) ha avivado el debate sobre la viabilidad del pago por uso en las autopistas españolas y ha apoyado el proyecto del Gobierno de crear esta tasa por usar las carreteras a partir de 2024. Los constructores consideran que lo recaudado con esta medida contribuiría a solucionar el bajo nivel de mantenimiento de las infraestructuras de los últimos años y mejorar la seguridad vial. La CNC ha propuesto que las aportaciones se destinen a constituir un fondo de uso exclusivo para infraestructuras viarias y de transporte para acondicionar las carreteras, minimizar el volumen de CO2 y adaptar las vías para reducir el número de accidentes.

7.500 millones de euros

La CNC considera que esta cifra es la inversión mínima necesaria para un estado aceptable de las carreteras

“Uno de cada 10 kilómetros de nuestras carreteras presenta deterioros graves en más del 50% de la superficie del pavimento”, han argumentado las constructoras. Esto, según la confederación, pone en peligro a conductores y acompañantes. La patronal achaca la falta de mantenimiento a la ausencia de fondos destinados a conservación y seguridad vial y apunta que los recursos para ambas áreas se contrajeron el 76% “debido a los recortes presupuestarios”, lo que se traduciría, según sus datos, en un déficit de mantenimiento que rondaría los 7.500 millones de euros, “que sería la inversión mínima necesaria para poner nuestra red en un estado aceptable”. Por tanto, la CNC considera que esta cantidad debe subsanarse a través del pago por uso, encuadrado dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia presentado a Bruselas.

Las empresas de conservación creen que “no tiene sentido” el pago por uso para mantener las vías

“La inversión pública ha demostrado que no es suficiente para atacar las necesidades reales de mantenimiento de la red”, asegura la patronal. Y afirma que la limitación de los recursos públicos y el aumento de las partidas en prestaciones por desempleo o pensiones, entre otros gastos sociales, no ayudarán en la tarea de mantenimiento de las infraestructuras. “Provocarán que la deuda pública se sitúe en el 116,9% a finales de 2022 y el déficit, en el 5%”. Para la confederación, el pago por uso no se trata de un impuesto, sino una forma de gravar un servicio público, y ha negado que se produzca un copago si se diferencian las labores de construcción de las de mantenimiento. Sin embargo, esta postura choca directamente con la opinión de las empresas de conservación de las carreteras, que consideran que un pago por uso para mantener la red viaria “no tiene sentido”.

LOS CONSTRUCTORES CREEN QUE EL PAGO POR USO REDUCIRÁ LA BRECHA TECNOLÓGICA
Según la CNC, la nueva tarifa contribuirá a reducir las desigualdades a nivel territorial que se han generado, dado que más de la mitad de la red de peaje está concentrada en cuatro Comunidades Autónomas. “El sistema debe prever las circunstancias de cada territorio, sus infraestructuras, y las circunstancias de cada usuario e incluso de cada vehículo”, explican fuentes de la patronal.

La CNC ve totalmente compatibles todas estas cuestiones con la tecnología actual de pago, geolocalización y 5G, y recuerda que esta brecha se produce a nivel europeo. “Solo el 18% de la red viaria de alta capacidad en España cuenta con el pago de peajes, frente a 23 países que tienen tarifado el 100% de su red”. Sí consideran, en cambio, que para implantar este modelo de viñeta, “hay que buscar el momento más idóneo” y poner en marcha un programa específico para los transportistas, sin dar más detalles.