22 de septiembre de 2021 | Actualizado 13:21
Representantes de las asociaciones convocantes de la manifestación | M.V.

Los transportistas de Barcelona se movilizarán este mes por la zona de bajas emisiones

El Ayuntamiento de Barcelona ha comunicado a las asociaciones su voluntad de asumir compromisos con el sector y negociar una solución

Los transportistas de Barcelona han convocado una marcha lenta para el próximo 31 de mayo contra la aplicación de la zona de bajas emisiones (ZBE) para vehículos pesados a partir del próximo 30 de junio. La movilización se iniciará a las nueve de la mañana en la Calle A de la zona franca y transcurrirá por las Rondas de Barcelona hasta las 13 horas. No obstante, las asociaciones manifestantes (Agtc, Astac Condal, Ametraci, Atec, Gremi del Transport i la Maquinària de la Construcció, Sintraport Barcelona y Transcalit) han abierto la puerta a desconvocarla si se formaliza la comunicación que el Ayuntamiento de Barcelona les envió ayer por la noche.

En concreto, los transportistas han informado que la regidoría de Medi Ambient les envió ayer, 20 de mayo, un comunicado anunciando que el ayuntamiento “asumía los compromisos con el sector y se comprometía a negociar con las administraciones afectadas dicha solución”. Mientras tanto, el transporte por carretera sigue a la espera de recibir una confirmación oficial. “La prórroga hasta el 31 de diciembre es un mecanismo para seguir trabajando con la Administración en el proceso de adaptación y reconversión del sector a la ZBE”, ha detallado el secretario general de la Asociación General de Autónomos-Pymes Transportistas de Catalunya (AGTC), Carlos Folchi. “Si esta ampliación de seis meses lo único que supone es una moratoria en sí misma, simplemente estaremos retrasando el problema”.

Desde el Gremi de Transports i Logística de Catalunya han explicado, por su parte, que la aplicación de esta restricción afectará “a más de la mitad de la flota que actualmente opera en Barcelona, según los datos que constan en la memoria de impacto económico que se elaboró para la aprobación de la ordenanza”. En concreto, engloba el 56% de los vehículos ligeros y el 59% de los pesados censados en Barcelona. Asimismo, han recalcado que, aunque su actividad se ha mantenido por el incremento de ventas online, el porcentaje del reparto en el total de la actividad es bajo. “La pandemia afectó de lleno a servicios como grúas o camiones de frío para el sector de la restauración”, ha valorado el presidente del Gremi de Transports, Antonio Martínez. “Y si un autónomo no factura, difícilmente podrá hacer una inversión en renovación de flota para ajustarse a la normativa”.

En relación a ello, las asociaciones han destacado que la moratoria serviría, entre otros, para homologar los filtros y catalizadores de los vehículos y dotar de financiación al sector para la renovación de sus flotas. “Buscamos que las administraciones cumplan lo que han comprometido con el sector”, ha recalcado Folchi. De esta forma, los convocantes han exigido al Ayuntamiento de Barcelona, al Área Metropolitana de Barcelona (AMB) y a la Generalitat de Catalunya “una solución viable y realista” para los profesionales y empresas afectadas.

Passador

En este sentido, el sector también ha recalcado que, más allá de las dificultades económicas para adaptar los vehículos o “la penalización de un número importante de profesionales a punto de su jubilación”, se debe sumar el hecho de que “tampoco tenemos la posibilidad de adquirir vehículos nuevos hasta dentro de un año, ya que la pandemia ha alterado su fabricación”. Además, los transportistas han asegurado que, en la actualidad, no hay alternativa tecnológica a los combustibles fósiles para vehículos pesados de más de 3,5 toneladas de masa máxima y que "la entrada en vigor de la ZBE está siendo traumática, pues pone en serio peligro tanto la distribución de bienes y servicios como los miles de puestos de trabajo que de ellas depende”.

Por otra parte, han emplazado al Gobierno central a establecer una ley del cambio climático uniforme para todas las ciudades o municipios de más de 50.000 habitantes, pues en la actualidad cada administración local establece sus propias condiciones. En un manifiesto, las asociaciones han subrayado que quieren ser parte activa de la lucha contra el cambio climático “de forma decidida, pero también de forma realista y sin que se produzcan perjuicios irreparables en el sector”. En relación a ello, han recordado que desde marzo esperan la convocatoria de una reunión con Ayuntamiento de Barcelona para concretar los compromisos verbales a los que se llegó.