5 de octubre de 2022 | Actualizado 9:43

Adif busca consultoría para analizar los futuros usos de Abroñigal y su entorno

Se trasladará la mayor parte de las actividades que realiza Adif en Abroñigal una vez finalicen las obras de ampliación en Vicálvaro
Operaciones en la terminal de Madrid Abroñigal | Adif

El gestor de infraestructuras ferroviarias en España (Adif) ha lanzado una licitación para seleccionar a una empresa que analice la terminal de Madrid Abroñigal, la estación de Santa Catalina y su entorno. El objeto del contrato es realizar “un análisis de las necesidades actuales y futuras, realizando propuestas que permitan racionalizar el uso del suelo ferroviario para su adecuada gestión territorial”, sostiene el pliego de prescripciones técnicas.

El adjudicatario será el responsable de estudiar las “necesidades ferroviarias y logísticas y otros usos de movilidad sostenible y desarrollos de actividades” en la zona. Para ello, el pliego concreta que la empresa seleccionada deberá llevar a cabo “un análisis urbanístico de los terrenos, planeamiento actual y previsto, susceptible de ser liberados del uso ferroviario”. Además, deberá acompañarlo de un estudio económico de “la operación de transformación de las instalaciones”. Para entregar estos trabajos, Adif ha previsto un plazo de ejecución de un año a partir de la adjudicación y un presupuesto base de licitación de 1,9 millones de euros. El plazo para presentar propuestas expira el próximo 21 de junio.

El adjudicatario analizará las “necesidades ferroviarias y logísticas y otros usos o desarrollos” del espacio

Las obras de ampliación del complejo de Vicálvaro provoca que, una vez finalizada estas, se trasladen una parte de las actividades que actualmente realiza Adif en Abroñigal. Sin embargo, recuerda la compañía pública, “no está previsto el traslado de las actividades logísticas que actualmente se desarrollan en las naves y espacios comerciales de Madrid Abroñigal, aunque sí se prevé la implantación de un área de carácter logístico en el complejo de Vicálvaro”. En este contexto, reconoce el gestor ferroviario, se incrementan “las presiones urbanísticas ya actualmente muy fuertes por la ubicación de estas y las necesidades de espacio de Madrid” por lo que es indispensable “realizar un estudio para analizar las futuras necesidades ferroviarias en los suelos actualmente ocupados por la estación de contenedores de Abroñigal, la estación de Santa Catalina y entorno”.

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